Humo de incendios forestales causa 1,5 millones de muertes al año: riesgo creciente

En los últimos años, el incremento de incendios forestales de gran magnitud en el hemisferio norte ha desencadenado una crisis sanitaria a nivel mundial, con decenas de miles de muertes cada año relacionadas con la inhalación de humo. Este fenómeno golpea con especial fuerza a Estados Unidos, Canadá y Europa, donde el calentamiento global y las sequías han intensificado la frecuencia y el alcance de los siniestros desde 2018, según reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA).

Los efectos sanitarios del humo de incendios han sido analizados en investigaciones difundidas por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la OMS y publicaciones científicas como The Lancet y Science Advances. Estas fuentes señalan que la mayoría de los problemas de salud se deben a la inhalación de partículas finas (PM2.5), capaces de provocar enfermedades respiratorias, cardiovasculares y neurológicas, que pueden derivar en fallecimientos prematuros, hospitalizaciones y secuelas duraderas. De acuerdo con el CDC, la exposición a este tipo de contaminación ha causado un promedio de 24.100 muertes anuales en Estados Unidos entre 2006 y 2020, mientras que a escala global la cifra supera el millón de decesos cada año.

El aumento de la superficie calcinada y la severidad de los incendios forestales se atribuye al cambio climático, que ha hecho más propensas a naciones como Estados Unidos, Canadá y zonas de Europa central y meridional. Los registros del National Interagency Fire Center (NIFC) muestran que, en lo que va de 2026, la superficie afectada en Estados Unidos supera los 14.860 kilómetros cuadrados, un 31% por encima del promedio de la última década. Canadá y la región ártica han experimentado años récord de incendios desde 2020, mientras que Europa alcanzó su máximo histórico de superficie quemada en 2025, según la OMS y el programa Copernicus de la Unión Europea.

¿Cuántas personas mueren por humo de incendios forestales cada año?

Según proyecciones de The Lancet y el CDC, el humo de incendios forestales provoca aproximadamente 24.100 muertes anuales en Estados Unidos y más de 1,5 millones a nivel mundial. El 77% de estos decesos está vinculado a la exposición a partículas finas de menos de 2,5 micras (PM2.5), que penetran profundamente en los pulmones y pueden ingresar al torrente sanguíneo, conforme al último informe global de la OMS publicado en 2024.

El estudio “Wildfire smoke PM2.5 and mortality rate in the contiguous United States”, divulgado por el CDC, indica que cada incremento de 0,1 microgramos por metro cúbico de estas partículas se asocia con unas 5.600 muertes adicionales al año en ese país. El impacto es especialmente grave entre menores de cinco años y adultos mayores de 60, de acuerdo con la OMS y los datos del programa Copernicus de la Unión Europea.

La exposición a partículas finas PM2.5 explica la mayor parte de las muertes por humo de incendios forestales y se asocia con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y neurológicas. (AP Foto/J. Scott Applewhite)

¿Por qué es peligroso el humo de incendios forestales?

El humo generado por incendios forestales contiene más de mil compuestos tóxicos, como partículas finas, formaldehído y compuestos orgánicos volátiles, según estudios de la Universidad Estatal de Colorado y la EPA. Estas partículas, de tamaño inferior a 2,5 micras, pueden evadir las defensas del organismo, ingresar a los pulmones y atravesar la barrera pulmonar para llegar al torrente sanguíneo.

De acuerdo con el CDC, la exposición a PM2.5 se asocia con enfermedades respiratorias agudas, exacerbación de asma, infecciones pulmonares, infartos al miocardio y accidentes cerebrovasculares. Los efectos sistémicos incluyen inflamación generalizada, mayor riesgo de cáncer y deterioro de funciones cognitivas, según la OMS. “Wildfire smoke is the toxic product of combustion of whatever burned”, señaló la presidenta electa de la Asociación Médica Canadiense, Courtney Howard. El humo proveniente de la quema de viviendas o automóviles puede transportar residuos de plásticos y metales que incrementan la toxicidad.

¿Cuáles son los síntomas y daños a la salud por inhalar humo de incendios?

Las autoridades sanitarias, como la OMS y el CDC, han documentado que los primeros síntomas tras la exposición al humo son irritación de ojos, garganta y vías respiratorias, además de tos, dolor de cabeza y sensación de presión en el pecho. Personas con enfermedades pulmonares previas pueden experimentar agravamiento inmediato de sus síntomas.

La exposición aguda puede multiplicar las visitas a salas de emergencia por asma, neumonía y eventos cardiovasculares. En un estudio realizado en Canadá, la Asociación Médica Canadiense reportó que tras dos meses y medio de humo persistente, se duplicaron las visitas a emergencias por asma y aumentaron un 50% los casos de neumonía. Además, la OMS ha vinculado la exposición prolongada con nacimientos prematuros y bajo peso al nacer, y The Lancet ha reportado que el 39% de las muertes asociadas al humo afecta a menores de cinco años.

El cambio climático y la sequía aumentaron la frecuencia, la intensidad y la superficie quemada por incendios forestales en el hemisferio norte desde 2018. (REUTERS/Eduardo Muñoz)

¿Qué regiones están más afectadas por el humo de incendios forestales?

Las áreas más afectadas por el humo de incendios forestales en los últimos años incluyen Estados Unidos, Canadá y Europa, según el CDC y la OMS. En 2026, la superficie quemada en Estados Unidos ya supera el promedio de la última década, con focos importantes en California, el noroeste del Pacífico y regiones del centro-sur, de acuerdo con el NIFC.

Canadá ha registrado varios años consecutivos con cifras récord de incendios desde 2020, afectando provincias como Columbia Británica y Alberta. En Europa, los países con mayor impacto son España, Portugal, Grecia, Italia y Francia, donde las olas de calor y la sequía han intensificado la temporada de incendios, según el programa Copernicus.

El informe de The Lancet destaca que más del 90% de las muertes por contaminación atmosférica de incendios ocurre en países de ingresos bajos y medios, donde la capacidad de respuesta y mitigación resulta limitada.

¿Qué medidas recomiendan las autoridades para protegerse del humo?

La OMS, el CDC y la EPA recomiendan una serie de medidas para reducir el impacto del humo de incendios forestales, especialmente en situaciones de emergencia. Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Permanecer en interiores y mantener puertas y ventanas cerradas durante episodios de humo intenso.
  • Utilizar mascarillas N95 o equivalentes si se debe salir al exterior.
  • Mejorar la ventilación y el filtrado de aire en espacios cerrados.
  • Acudir a refugios con aire limpio, designados por autoridades locales, en caso de alta contaminación.
  • Consultar información oficial y actualizada sobre la calidad del aire a través de páginas como AirNow en Estados Unidos.

La especialista en salud ambiental de la Universidad de Harvard, Mary Johnson, subrayó: “Staying away from the smoke is No. 1 if you can”. El CDC enfatiza la importancia de monitorear la calidad del aire y seguir las alertas oficiales.

En 2026, la superficie afectada por incendios forestales en Estados Unidos supera los 14.860 kilómetros cuadrados y queda 31% por encima del promedio de la última década. (EFE/Ángel Colmenares)

¿Cuáles son las perspectivas a futuro para las regiones expuestas?

El consenso entre los organismos internacionales de salud y medio ambiente, como la OMS y la EPA, apunta a que la frecuencia e intensidad de los incendios forestales continuará aumentando como consecuencia del cambio climático. Esto amplía la exposición de la población al humo y sus riesgos asociados, incrementando la carga de enfermedad y mortalidad a nivel global.

El informe de The Lancet y la OMS prevé que el número de muertes por exposición al humo de incendios seguirá en ascenso si no se implementan políticas de prevención, mitigación y adaptación más eficaces, tanto en la gestión de incendios como en la protección de la salud pública. Las autoridades recomiendan fortalecer la vigilancia epidemiológica, actualizar protocolos de emergencia y aumentar la inversión en prevención y respuesta ante incendios.

El impacto de estos eventos sobre la vida diaria, la salud pública y los sistemas de atención médica supone un desafío creciente para los gobiernos y las comunidades. La gestión integral de los riesgos asociados al humo de incendios forestales se ha convertido en una prioridad en la agenda global de salud y medio ambiente, según la OMS y la EPA.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK