El pan es un alimento fundamental en la dieta diaria de muchas personas. Ya sea para preparar un bocadillo, una tostada o para mojar en la salsa de un guiso, su presencia es habitual en la mesa.
Sin embargo, su rápida tendencia a endurecerse lo convierte en uno de los productos que más se desperdician en los hogares, lo que representa una pérdida de comida y de dinero. Afortunadamente, existen métodos sencillos para revertir este proceso y evitar el desperdicio.
El panadero David Llamas, al frente del centro gastronómico DVM Gastronomy en Málaga, ha compartido en sus redes sociales —especialmente en Instagram (@davidllamaspan)— un método sencillo para devolver la frescura al pan del día anterior en cuestión de minutos.
Llamas es contundente al referirse al desperdicio de pan:
“Si el pan se te pone duro y lo tiras a la basura, no está mal, está fatal. Si no revives el pan, estás desperdiciando comida y tirando el dinero”
Luego, explica el primer paso: “Lo primero es mojar el pan bajo el grifo durante uno o dos segundos”, acción que hidrata la miga y prepara el pan para el siguiente paso.

Tras humedecerlo, es momento de recuperar la corteza crujiente. Llamas detalla: “Después de mojarlo, lo metes en la air fryer a 180 grados entre tres y cinco minutos. Si no tienes air fryer, mételo en el horno a 150 grados durante diez minutos. Luego sácalo y déjalo enfriar un poco”. El resultado es un pan en perfectas condiciones, como él mismo destaca:
“Mira cómo queda: supercrujiente por fuera, tierno por dentro, parece recién hecho”
Consejos para conservar el pan y alargar su vida útil
Para evitar que el pan se estropee antes de tiempo, es clave almacenarlo adecuadamente. David Llamas recomienda guardarlo en un lugar fresco y seco, alejado de fuentes de calor como hornos, estufas o la luz solar directa, ya que el calor acelera su envejecimiento. También es fundamental envolverlo en papel de estraza o bolsas de tela transpirables, que absorben el exceso de humedad y mantienen la corteza crujiente sin resecar la miga.
Si no se planea consumir el pan en los próximos días, el congelador es la solución ideal. Llamas afirma:
“Puede sonar raro, pero cuando lo congelas y lo descongelas, te sacia más y te sienta mejor”
El procedimiento para congelar es simple: cortar la hogaza en rebanadas y colocar pequeños trozos de papel de horno entre cada una para que no se peguen. “Así no se pegarán y podrás descongelar los trozos que necesites”, explica el panadero.
Después, se deben meter las rebanadas en una bolsa de congelación, extrayendo todo el aire posible antes de cerrarla bien.
Al momento de consumir, basta con poner las rebanadas directamente en la tostadora y en pocos minutos volverán a estar crujientes. Aunque el pan puede durar hasta 3 meses en el congelador, el consejo final de Llamas es comerlo cuanto antes para disfrutar de su mejor sabor y textura.
Fuente: Infobae