Aisha Ruah: el rap que clama contra el descarte de los adultos mayores

Un grito en forma de rap: la lucha contra la cultura del descarte

La frase «No quiero molestar» se ha vuelto un reflejo doloroso de cómo muchos adultos mayores se sienten en la sociedad actual. Esa expresión, cargada de resignación, es el título del nuevo rap de la cantante madrileña Aisha Ruah, quien transforma esta realidad en un himno de protesta. La artista denuncia la indiferencia e ingratitud hacia quienes entregaron su juventud y madurez a sus familias, y alza la voz contra una cultura del descarte que deshumaniza a los ancianos.

Versos que claman justicia

El tema retrata con crudeza el abandono que sufren muchos mayores. Aisha canta sobre un «Ángel de cabellos blancos y mirada clara / No quiere molestar, no quiere ser una carga». La lírica se vuelve aún más desgarradora al describir la espera de quienes ya se han ido:

“Qué pena que los que nos dieron la vida / Estén postrados en sus sillas mirando la puerta de salida / Por la que te fuiste con un hasta pronto abuela / No volviste a llamar, ella esperando a que volvieras”

El rap se presta a la protesta. Aisha no deja pasar el polémico tema de la eutanasia, a la que ve como una compasión mal entendida.

“Va por nuestros mayores, vosotros no molestáis / Por lo que nos enseñáis, la historia que custodiáis / Valores que perdimos, vuestra fe, lo más preciado / Por vuestro tiempo entregado sabiendo que es limitado / Y aunque este mundo egoísta y confundido / Maquille con palabras vuestro suicidio asistido / Quieren descartaros, dejaros a vuestra suerte / Sólo el que nos creó puede dar la vida y la muerte”

La canción rescata el sacrificio y la entrega de quienes hoy necesitan cuidados.

“Mujeres que no contaron todo lo que aguantaron / Hombres que no expresaron los pesos que los dañaron (…)/ Los que el lomo se doblaban para llevarnos el pan / Son los mismos que hoy no pueden agacharse / Que necesitan que tú mengües para que puedas levantarles”

Este verbo «menguar» tiene una connotación bíblica profunda, aludiendo al Evangelio de Juan (3:30) y a Juan el Bautista. «Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe», escribió el profeta, un concepto que Aisha aplica al papel de los mayores.

En su canción

Un llamado directo al corazón

El rap se dirige directamente al adulto mayor: «Te pido por favor que no calles tu opinión (…) Escucho con atención, puedes llorar tu emoción / Te pido por favor que nos dejes amarte / Cuidarte no es una carga, vivir para servir es arte». La canción concluye con un sentido homenaje a sus abuelos: «Margarita, Antonio, Aurora y Victoriano / Justos que dieron fruto, hasta la vejez, lozanos / Entrega, inteligencia, disciplina y poesía / Ojalá con mi oración pueda pagároslo algún día».

En una entrevista con Televisión Española, Aisha expresó su satisfacción por la acogida del rap. «Me parece muy bonito porque el rap muchas veces parece que es algo cerrado para ciertos tipos de personas y lo estoy viendo mucho en los lugares a los que voy, desde colegios, también iglesias, en las salas señoras de 80 años que te dicen: ‘Esto del rap no me gustaba a mí, pero al final es poesía’».

La artista reveló que la inspiración para «No quiero molestar» vino de su abuelo asturiano. La canción es un canto para aquellos que «son amados, que no molestan y cuya vida tiene dignidad desde el comienzo hasta el final, en esta cultura de la muerte en la que estamos inmersos».

En el año 2025, Aisha Ruah ganó el Catholic Music Award a Mejor Canción Urbana con su tema «Sal de ti». Estos prestigiosos premios son organizados por el Vaticano y abarcan 19 categorías.

En 2025 Aisha Ruah ganó el Catholic Music Award a Mejor Canción Urbana con su tema Sal de ti

Una fe forjada en el camino

Aisha Ruah es una artista católica que ha puesto su creatividad al servicio de su fe. «Todos escuchamos música, y el Señor quiere servirse de ella para encontrarse con cada uno de sus hijos, para causar un impacto, entrar en la cultura y en los medios… y salvarlos», declaró. Considera que la música es «un código, un canal y un puente» para llegar a quienes no cruzarían las puertas de una iglesia.

Sin embargo, su camino no fue lineal. En su adolescencia, confiesa que era hostil a la Iglesia.

“Hice la comunión porque quería una bicicleta. Pero fui una adolescente alejada de la Iglesia, sumergida desde muy niña con mi hermano en el rap español y americano. Del cristianismo sólo sabía sus errores, abusos históricos, lo que salía por la tele. Yo era muy ignorante respecto a Cristo, su mensaje y el papel del cristianismo en la Historia, en nuestras libertades. Pensaba que el catolicismo castraba la libertad de la persona, que era una farsa para calmar conciencias”

A los 19 años, una peregrinación a Tierra Santa con sus padres lo cambió todo. Inicialmente escéptica, Aisha vivió una profunda transformación.

“Mi vida fue transformada en el Lago Tiberiades. Del canasto vacío, multiplicó panes y peces. Al final del viaje, Jesús, milagrosamente, me movió a confesar mis pecados”

En su adolescencia fue hostil a la Iglesia; hoy se considera

Misión musical y mensaje para los jóvenes

Desde ese momento, se considera un testigo de que Jesús está vivo y resucitado, presente en la Eucaristía. «Llevo cinco años como misionera musical», afirma, colaborando con la asociación EsperanzArte para transmitir el mensaje a los jóvenes de «una forma atrayente y participativa».

También cantó en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Lisboa en agosto de 2023. «La música y la fe nos unen en un idioma común», evocó.

Su mensaje final es un llamado a la acción.

“Para el joven que vive inmerso en este mundo tan cambiante, lleno de todo tipo de ideologías y confusión, es fundamental experimentar que no está solo, que somos muchos jóvenes los que compartimos en España y en el mundo la decisión de seguir a Cristo. Es hora de dejar los complejos que están llevando a España a la pérdida de los valores de nuestros padres y abuelos. Cada vez hay más jóvenes que están cansados de vivir acomplejados y en la comodidad de calentar el banco. ¡Id y anunciad! Son las palabras de Cristo. Dos mil años después siguen sonando, nos llaman a ser misioneros, cada uno según el carisma recibido”

Aisha Ruah demuestra que el rap puede ser un vehículo poderoso para la fe, la denuncia social y la defensa de la dignidad humana.

Fuente: Infobae

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