Meteorito impacta casa en Nueva Jersey y revela secretos químicos del espacio

Una roca espacial proveniente del cinturón interior de asteroides surcó los cielos a gran velocidad y culminó su trayecto impactando una vivienda en Hillsborough, Nueva Jersey, el pasado 16 de julio de 2024. Este suceso ha sido catalogado como uno de los meteoritos más valiosos jamás recuperados por la comunidad científica.

El fenómeno fue avistado por residentes de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Rhode Island y Pensilvania, quienes reportaron una brillante bola de fuego acompañada de un fuerte estampido sónico. El objeto, cuyo tamaño era similar al de una maleta de avión grande, ingresó a la atmósfera terrestre a una velocidad de 14,4 kilómetros por segundo y se desintegró parcialmente a unos 35 kilómetros de altura.

El radar meteorológico Doppler del Aeropuerto Internacional Newark Liberty logró detectar la nube de fragmentos, pero solo una pieza logró atravesar el techo de una casa, aterrizando directamente en el dormitorio principal. Afortunadamente, no se registraron heridos. El propietario, alertado por el fuerte estruendo y un característico olor a azufre, recogió meticulosamente los restos usando guantes desechables, papel de aluminio y frascos de vidrio, una acción que resultó vital para los análisis posteriores.

Características y rareza del meteorito de Hillsborough

El meteorito de Hillsborough fue clasificado como una condrita carbonácea CM1/2, una categoría extremadamente infrecuente entre los meteoritos conocidos (SETI)

La pieza recuperada ha sido clasificada como una condrita carbonácea tipo CM1/2, una categoría extremadamente infrecuente dentro de los meteoritos conocidos. La letra “C” hace referencia a su riqueza en carbono, mientras que la “M” alude al meteorito Mighei, que cayó en Ucrania en 1889. Este espécimen representa la segunda caída registrada de una condrita CM1/2 y la primera que ha podido ser estudiada en condiciones tan prístinas, gracias a la rápida intervención de los dueños de la vivienda.

La fragilidad de la roca, más parecida a tierra o arcilla que a piedra sólida, es consecuencia de su escasa exposición al calor y su elevado contenido de agua. Estas características son propias de cuerpos rocosos formados en los albores del sistema solar. De hecho, el Instituto SETI ha calificado al meteorito de Hillsborough como “uno de los meteoritos más valiosos científicamente jamás recuperados”.

Conservación y análisis científico de los fragmentos

El procedimiento de conservación adoptado por los dueños de la vivienda fue determinante para preservar la integridad original del meteorito. Tras el impacto, los fragmentos, de color negro y acompañados de polvo y escombros, fueron aislados inmediatamente antes de que la lluvia pudiera contaminar la muestra. La recolección cuidadosa y el uso de materiales como guantes y frascos de vidrio permitieron evitar la absorción de humedad y otros contaminantes.

Esto posibilitó a un equipo internacional de científicos, liderado por Peter Jenniskens del Instituto SETI y la NASA, analizar el material en un estado prácticamente intacto. La rápida comunicación con expertos de la Sociedad Americana de Meteoros y la minuciosa documentación del hallazgo contribuyeron a que la muestra se conservara en condiciones óptimas para el estudio forense.

Composición química y hallazgos principales: moléculas prebióticas, salmueras y compuestos orgánicos

El análisis del meteorito halló moléculas prebióticas, aminoácidos, compuestos orgánicos solubles y restos de salmueras antiguas de su asteroide progenitor (SETI)

Los análisis revelaron que el meteorito de Hillsborough contenía moléculas prebióticas y componentes básicos de la vida, como una amplia variedad de aminoácidos y compuestos orgánicos solubles. Muchos de estos compuestos, según los investigadores, son raros o inexistentes en la vida terrestre, lo que confirma su origen extraterrestre. También se identificó una alta concentración de sales minerales y restos de salmueras antiguas que alguna vez estuvieron presentes en la subsuperficie del asteroide progenitor.

Este hallazgo es inédito en condritas de tipo CM, ya que nunca antes se había observado tal cantidad de fluidos salinos concentrados en este tipo de meteoritos. Las salmueras, además, permitieron que fosfatos y otros elementos esenciales permanecieran en solución, facilitando reacciones químicas complejas. Entre los compuestos orgánicos sobresalen los compuestos organometálicos de magnesio, que en la Tierra se encuentran en la sangre y se utilizan en la fotosíntesis.

El meteorito contenía aproximadamente 1,8 % de carbono y 0,07 % de nitrógeno en peso, con isótopos que coinciden con otros meteoritos de tipo CM. La diversidad de aminoácidos hallada en Hillsborough supera incluso a la de las muestras recolectadas en las misiones OSIRIS-REx (asteroide Bennu) y Hayabusa2 (Ryugu), lo que refuerza su carácter excepcional.

Relevancia astrobiológica: implicaciones sobre el origen de la vida en la Tierra

Los resultados del estudio sugieren que meteoritos como el de Hillsborough pudieron haber desempeñado un papel fundamental en el suministro de materia orgánica a la Tierra primitiva. La presencia de compuestos orgánicos complejos y salmueras indica que estos cuerpos celestes habrían transportado ingredientes clave para el surgimiento de la vida.

Los investigadores destacan que la química facilitada por las salmueras podría haber generado moléculas esenciales, como aminoácidos y ácidos carboxílicos, colaborando con la formación del inventario prebiótico terrestre. Estudios isotópicos apuntan a que las condritas carbonáceas primitivas aportaron carbono y nitrógeno en formas compatibles con el desarrollo posterior de organismos vivos.

Destino de los fragmentos y colaboración con instituciones científicas

Tras la finalización del análisis forense, varios fragmentos del meteorito de Hillsborough fueron enviados al Museo Americano de Historia Natural en la ciudad de Nueva York. Allí, estos restos únicos serán preservados y puestos a disposición de la comunidad científica internacional para investigaciones futuras. El meteorito sobrevoló la ciudad antes de impactar en Nueva Jersey, lo que refuerza el carácter excepcional del evento. La colaboración entre instituciones como el Instituto SETI, la NASA y museos de prestigio subraya la importancia de este hallazgo, que abre nuevas vías para comprender el origen del agua y la materia orgánica en la Tierra y, por extensión, el surgimiento de la vida.

Fuente: Infobae

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