El Pleno de la Asamblea Nacional, por unanimidad y con 143 votos afirmativos, declaró el 10 de junio de cada año como el «Día Nacional del Tenis Ecuatoriano», en reconocimiento al aporte histórico de quienes han contribuido al desarrollo y la proyección de esta disciplina en el país. Esta declaratoria busca fortalecer la memoria deportiva nacional, promover la práctica del tenis y fomentar entre las nuevas generaciones valores como la disciplina, la constancia, el respeto y la excelencia.
El asambleísta Andrés Guschmer, proponente de la moción, recordó la histórica victoria de Andrés Gómez en el torneo Roland Garros, el 10 de junio de 1990, un hito que ubicó al Ecuador en la élite del tenis mundial y marcó uno de los momentos más importantes del deporte nacional. Señaló que ese triunfo trascendió el ámbito deportivo al convertirse en un ejemplo de que el talento, acompañado de constancia y dedicación, permite alcanzar las metas más altas.
Por su parte, Andrés Gómez, visiblemente emocionado, expresó su orgullo por el homenaje recibido, al recordar que el tenis abrió el camino para que el país alcanzara hitos que antes parecían inalcanzables, gracias a su victoria en Roland Garros. Señaló que este triunfo marcó el inicio de una nueva etapa para el deporte ecuatoriano, mencionando otros acontecimientos históricos como la medalla de oro olímpica de Jefferson Pérez y la primera clasificación de la selección ecuatoriana de fútbol a un Mundial.
“El desarrollo deportivo depende de valorar y preservar la historia, pues solo así es posible construir un futuro con mayores logros. Tengo confianza en que el país continuará creciendo y alcanzando nuevas metas deportivas sobre la base de ese legado”, enfatizó.
En tanto, Edgar Galarza, presidente de la Federación Ecuatoriana de Tenis (FET), agradeció a la Asamblea Nacional por institucionalizar esta fecha. «Esta declaratoria no solo honra a un campeón, sino que inspira a las nuevas generaciones», subrayó.
En el Pleno del Legislativo se resaltó que el tenis ecuatoriano ha alcanzado reconocimiento internacional gracias al talento y esfuerzo de varias generaciones de deportistas que marcaron la historia de esta disciplina. Entre ellos destacan Pancho Segura, figura sobresaliente de las décadas de 1940 y 1950; Andrés Gómez, campeón de Roland Garros en 1990; Nicolás Lapentti, quien mantuvo vigente el protagonismo del Ecuador en el circuito internacional; así como Miguel Olvera, Ricardo Icaza y Raúl Viver, quienes también realizaron importantes aportes al desarrollo y al prestigio del tenis nacional.
JC
LV