El régimen iraní declaró el sábado por la noche que el estrecho de Ormuz había sido clausurado, mientras que Washington sostiene que la vía marítima sigue operativa. No obstante, el número de petroleros que atraviesan el paso ha descendido esta semana al mínimo en dos meses, como consecuencia del recrudecimiento de las hostilidades.
De acuerdo con datos de la navegación, el miércoles solo siete buques cruzaron Ormuz, después de que Estados Unidos restableciera el bloqueo naval contra los puertos iraníes. Esa cifra fue revisada posteriormente a nueve embarcaciones, la mayoría transitando por la ruta controlada por Irán, lo que representa una reducción frente a los 13 que lo hicieron el martes.
Fuentes del sector naviero informaron que los buques están apagando con mayor frecuencia sus transpondedores de seguimiento AIS públicos, lo que complica la tarea de calcular cuántos barcos cruzan realmente el estrecho. Antes del estallido del conflicto, unos 130 navíos lo atravesaban cada día.
Los intercambios de fuego entre Estados Unidos e Irán continuaron el miércoles, tras una semana de bombardeos. El conflicto no muestra señales de amainar luego del cerco impuesto al estratégico estrecho de Ormuz y a los puertos iraníes.
Poco menos de un mes después de que Washington y Teherán firmaran un protocolo de acuerdo para intentar poner fin a la guerra en Oriente Medio, ambas partes reanudaron las hostilidades, con efectos que se extienden por toda la región.
Estados Unidos lanzó el miércoles dos nuevas tandas de bombardeos contra las costas de Irán y disparó contra un petrolero que intentaba quebrar el bloqueo a los muelles iraníes, restablecido el día anterior.
Irán, que volvió a cerrar el estrecho de Ormuz el fin de semana pasado, prometió que esa ruta clave para el comercio de hidrocarburos permanecerá clausurada hasta que cesen las “agresiones” estadounidenses.
Como represalia, Teherán atacó instalaciones de Estados Unidos en distintos puntos de la región, lo que socava cada vez más los esfuerzos diplomáticos por lograr un cese definitivo de la guerra, desencadenada el 28 de febrero por los bombardeos israeloestadounidenses contra su territorio.
En la madrugada de este jueves, Kuwait informó que estaba interceptando drones iraníes, mientras que en Baréin sonaron las sirenas antiaéreas.
Esta nueva escalada de enfrentamientos comenzó el 7 de julio, tras varios ataques contra buques en el Golfo, que fueron atribuidos a Irán.
La ofensiva, sin precedentes desde el alto el fuego de abril, echa por tierra el protocolo de acuerdo firmado a mediados de junio, que debía poner fin a las hostilidades.
“Un protocolo de acuerdo solo tiene sentido cuando sus cláusulas son válidas y se aplican”, declaró el miércoles el principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, en un comunicado. “Si la República Islámica de Irán no va a obtener ningún beneficio (…), no tenemos ninguna razón para adherirnos”, afirmó.

Pánico en las ciudades portuarias
La ciudad portuaria de Bushehr, donde se ubica la única central nuclear de Irán, fue nuevamente atacada el miércoles, al igual que los alrededores de Iranshahr, en el sureste. Siete militares perdieron la vida en esos ataques, según el ejército iraní, que contabilizó 13 lanzamientos de misiles estadounidenses.
“Los bombardeos han reducido aún más la capacidad de Irán para atacar buques comerciales en el estrecho de Ormuz” y se prolongaron durante 90 minutos, indicó de su lado el ejército estadounidense.
Al final del día, Washington ejecutó una segunda andanada de ataques con el mismo objetivo.
Explosiones fueron reportadas en varias ciudades iraníes, entre ellas Bandar Abás (sur), Rask y Chabahar (sureste), así como en la isla de Qeshm, según los medios estatales.
Más de 30 civiles han muerto desde que se reanudaron los enfrentamientos, de acuerdo con Teherán.
En el marco del bloqueo de los puertos iraníes restablecido por Washington el martes, un avión militar estadounidense disparó el miércoles contra un petrolero vacío de bandera de Curazao que intentaba cruzar, y que quedó “neutralizado”.
En Irak, fuerzas kurdas aseguraron que la coalición liderada por Estados Unidos derribó ocho drones sobre Erbil, capital del Kurdistán iraquí, donde periodistas de la AFP oyeron explosiones y vieron humo cerca del consulado estadounidense.

Amenaza directa contra el presidente estadounidense
Catar, que fue blanco de ataques el domingo a pesar de ejercer como mediador en el conflicto, recibió al jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi.
En el estrecho de Ormuz, situado en aguas iraníes y omaníes y por el que antes de la guerra transitaba un 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) mundiales, el tráfico se redujo tras el ataque contra varios petroleros.
El miércoles, los precios del petróleo se mantuvieron estables tras la fuerte subida del inicio de semana, con el barril de Brent, referencia internacional, en torno a los 85 dólares.
Al reimponer el bloqueo de los puertos iraníes, el presidente estadounidense, Donald Trump, pretende presionar a Teherán, que quiere mantener el control del estrecho y solo autoriza un único corredor de navegación a lo largo de sus costas.
A última hora del miércoles, el magnate republicano confirmó que la república islámica liberó a una ciudadana estadounidense detenida desde diciembre de 2024. “¡Los Estados Unidos de América agradecen este gesto de buena voluntad por parte de Irán!”, escribió en su plataforma TruthSocial.
Ese mensaje contrastó con el ultimátum que había lanzado a los iraníes el martes: o retoman las negociaciones, o “la semana que viene las cosas se pondrán realmente muy feas para ellos”.
Las autoridades iraníes, lejos de dejarse intimidar, colocaron un afiche gigante en el centro de Teherán que muestra al mandatario en un ataúd con el mensaje “Mataremos a Trump”, según un video de AFPTV.
Fuente: Infobae