El árbol lunar de Nueva York: semilla viajera de la NASA ahora en Madison Square Park

Un pequeño árbol en el corazón de Nueva York esconde una fascinante historia que conecta la exploración espacial con la vida urbana. En el emblemático Madison Square Park, uno de los pulmones verdes más concurridos de Manhattan, un liquidámbar americano se alza desde una semilla que viajó al espacio a bordo de la misión Artemis I de la NASA. Este proyecto no solo marca un logro científico, sino que también inspira celebraciones y actividades educativas en la ciudad.

De acuerdo con información de The New York Times, la odisea de las semillas empezó en 2022, cuando la NASA decidió transportar varias especies vegetales como parte de la misión Artemis I. La cápsula Orión, lanzada para orbitar la Luna, llevó las semillas a casi 2,25 millones de kilómetros, aproximándolas a tan solo 128 kilómetros de la superficie lunar en dos sobrevuelos. Aunque Artemis I no alunizó —la NASA planea que el primer descenso lunar de esta era ocurra con Artemis IV en 2028—, la travesía fue suficiente para exponer las semillas a condiciones únicas de radiación espacial, microgravedad y temperaturas extremas.

Al retornar a la Tierra, las semillas fueron sometidas a rigurosas inspecciones y germinadas bajo estrictos controles científicos. El propósito era determinar si el viaje espacial podía alterar la germinación o el crecimiento, un interés que la NASA mantiene desde los tiempos de las misiones Apolo. Una vez obtenidas las plántulas, la agencia distribuyó ejemplares a instituciones seleccionadas, como escuelas, universidades, museos y espacios públicos.

Selección y plantación del árbol lunar en Madison Square Park

Madison Square Park obtuvo una plántula lunar por su condición de arboreto certificado de Manhattan y por su capacidad de conservación de especies

Madison Square Park presentó su candidatura para recibir una de estas plántulas, motivado por ser el único arboreto certificado de Manhattan y por su dedicación a la conservación. La Madison Square Park Conservancy, encargada del parque, resaltó la experiencia de su equipo en el cuidado de árboles poco comunes, respaldada por más de 100 especies registradas y su acreditación internacional. Además, el parque aseguró una alta exposición pública, con un flujo diario de aproximadamente 60.000 visitantes.

La confirmación llegó mediante una llamada telefónica que, según la directora de horticultura y operaciones, Stephanie Lucas, se sintió como una comunicación desde un centro de control de misiones. El plantón de liquidámbar fue sembrado cerca de uno de los árboles más viejos del parque, un olmo inglés de 1847. Los jardineros decidieron mantener en secreto la llegada del árbol lunar durante su primer año para facilitar su adaptación antes de presentarlo oficialmente al público.

Celebración y actividades en torno al árbol lunar en el parque

La inauguración del árbol lunar en Madison Square Park coincidió con el aniversario del Apolo 11 e incluyó actividades gratuitas de ciencia y observación solar

La inauguración oficial del árbol lunar se programó para coincidir con el aniversario del lanzamiento del Apolo 11, la primera misión tripulada a la Luna en 1969. El evento incluyó una fiesta de lanzamiento al mediodía y diversas actividades gratuitas para todas las edades, como observación solar segura, experimentos científicos, búsquedas del tesoro y visitas guiadas por los llamados Jardines Celestiales del parque.

La Madison Square Park Conservancy trabajó junto a la Poetry Society of America para enriquecer la experiencia, encargando a la poeta laureada de Nueva York, Kimiko Hahn, un poema conmemorativo. Otros poetas, como Humberto Ak’abal y Kevin Young, también participaron a través de sus obras, integradas en el recorrido entre plantas de inspiración celestial. El parque diseñó su muestra anual de 10.000 plantas en torno a la temática espacial, con especies cuyos nombres, formas o colores evocan cuerpos celestes y fenómenos astronómicos.

Antecedentes históricos: los árboles lunares del Apolo 14

La siembra de semillas que han viajado al espacio tiene un precedente notable: en 1971, el astronauta Stuart Roosa llevó semillas de cinco especies a bordo del Apolo 14. Tras su regreso, las plántulas resultantes —llamadas Árboles Lunares— fueron distribuidas a escuelas, parques nacionales y centros de investigación en todo el mundo. El objetivo original era investigar los posibles efectos de la exposición espacial en el desarrollo vegetal, un enfoque que la NASA retoma ahora con el programa Artemis.

Madison Square Park no es el único beneficiario reciente de esta tradición: en 2024, otra plántula lunar fue enviada al Bronx Community College, fortaleciendo el vínculo entre la exploración espacial y la vida urbana.

Características botánicas y adaptación del liquidámbar americano en Manhattan

El liquidámbar americano (Liquidambar styraciflua) seleccionado para Madison Square Park proviene de semillas recolectadas en la Parroquia de Rapides, Luisiana. Esta especie se reconoce por sus hojas en forma de estrella y sus colores otoñales, que varían del amarillo al rojo intenso. Aunque no es nativa de Manhattan, su adaptabilidad a climas cálidos y su resistencia justifican su inclusión en los planes de conservación del parque.

El ejemplar lunar plantado en el césped de Farragut en abril de 2025 se ha desarrollado favorablemente, alcanzando una altura suficiente para ser presentado como símbolo de innovación y continuidad natural. Hasta el momento, los expertos del parque no han observado diferencias notables con respecto a árboles terrestres, aunque continúan atentos a cualquier indicio de variación que pudiera atribuirse a la experiencia espacial.

Fuente: Infobae

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