La selección española ya tiene asegurado su lugar en la final del Mundial 2026. Desde la comodidad de su hotel, los pupilos de Luis de la Fuente observarán este martes la segunda semifinal, un choque cargado de historia: Inglaterra contra Argentina. Han pasado dos décadas desde su último enfrentamiento, y los recuerdos de Wembley 1966 y el Azteca 1986 todavía marcan la narrativa previa al encuentro.
Desde la mítica Mano de Dios hasta el Gol del Siglo de Diego Maradona, pasando por la disputa de las Islas Malvinas, hoy el foco se centra en dos figuras que son el faro de sus selecciones: Lionel Messi, de 39 años, y Jude Bellingham, de 23. Separados por 16 años de diferencia, ambos han sido los máximos responsables de que sus equipos estén a un paso de la final.
Sin embargo, sus caminos han sido distintos. La experiencia y el legado de Messi contrastan con el liderazgo emergente de Bellingham. Ambos compiten por el pichichi del Mundial 2026. Ambos visten el número 10. Ambos se mueven por todo el frente de ataque, construyen, crean y finalizan jugadas.
El último baile de Messi
Con 39 años, Messi sigue siendo el eje alrededor del cual gira Argentina. El capitán llega a la semifinal tras un torneo sobresaliente, con ocho goles y dos asistencias, y afronta un partido inédito en su carrera: nunca antes se había medido a Inglaterra en competición oficial.
El respeto del rival es absoluto.
“Todos sabemos de la excelencia de Messi, aunque también sabemos de la excelencia de Argentina”, afirmó el guardameta inglés Jordan Pickford. “Ha marcado muchísimos goles y también ha contribuido a muchos otros a lo largo de su carrera. Es genial poder enfrentarme finalmente a Messi después de haberlo visto jugar desde que yo era niño”.
Thomas Tuchel tampoco escatimó elogios:
“Verdaderamente no hay palabras para describir lo que él ha mostrado una y otra vez a lo largo de este torneo. Es un auténtico líder y es el jugador clave en todos los equipos donde juega, sobre todo en la selección argentina”.

Bellingham, el heredero de la mediapunta
Enfrente, un jugador destinado a liderar la era posterior a Messi y Cristiano Ronaldo, junto a Mbappé, Vinícius Jr. o Lamine Yamal. A sus 23 años, Jude Bellingham disputa su segundo Mundial y, junto a Harry Kane, comanda el ataque de los Three Lions. Sus seis goles, incluidos dos dobletes consecutivos en las eliminatorias ante México y Noruega, han puesto a Inglaterra a las puertas de la final.
El centrocampista representa la evolución del clásico 10: ya no solo organiza el juego entre líneas, sino que también llega al área, rompe espacios y define partidos. Esa posición le ha permitido mostrar su mejor versión, tanto en este torneo como en su primera temporada en el Real Madrid. Y es la que espera recuperar José Mourinho.

España espera a su rival
Con la Roja ya instalada en la final, la segunda semifinal determinará quién será su último obstáculo en la lucha por el título. Sobre el papel, Inglaterra cuenta con una plantilla más profunda y con más recursos. Argentina, en cambio, se apoya en la experiencia de un grupo campeón y en la capacidad de Messi para aparecer en los momentos decisivos. Podría repetirse la final de la Eurocopa 2024 o la Finalissima que nunca llegó a jugarse. El perdedor irá a pelear el bronce contra Francia.
Fuente: Infobae