Messi, de rodillas y lágrimas: el desahogo del capitán tras clasificar a la final del Mundial 2026

Fuente: Infobae

El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta fue testigo de una escena que quedará grabada en la historia del fútbol mundial. En cuanto el árbitro Ismail Elfath marcó el final del encuentro, Lionel Messi se desplomó de rodillas sobre el césped, con los puños apretados contra el pecho y el rostro desencajado por la emoción. La selección argentina acababa de remontar 2-1 ante Inglaterra y aseguraba su boleto a la final del Mundial 2026. Para el capitán, de 39 años, era la sexta Copa del Mundo de su carrera y la tercera vez que llevaba a la Albiceleste a la última instancia del torneo.

Los primeros en rodear a Messi fueron Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez, quienes lo abrazaron antes de que el resto del plantel se sumara al festejo. Poco después apareció el director técnico Lionel Scaloni. El DT y su capitán se fundieron en un abrazo que duró varios segundos, ambos visiblemente conmovidos, mientras Scaloni le susurraba algo al oído. Fue uno de los instantes más intensos de la celebración argentina en el campo de juego.

Tras ese momento, Messi se puso de pie, alzó los brazos y buscó con la mirada el palco donde se encontraba su familia. Se acercó a una de las cámaras de televisión y exclamó “¡Vamos!”. Rodrigo De Paul, su compañero en el Inter Miami, también se acercó para compartir un abrazo en el que el capitán volvió a susurrar palabras al oído del mediocampista. Hasta los jugadores ingleses se acercaron a saludarlo al término del partido, reconociendo la magnitud de la gesta.

La imagen contrasta con la tensión que Messi acumuló durante los 90 minutos reglamentarios más el tiempo añadido. El choque ante Inglaterra —el primero de su carrera frente a ese rival— fue trabado y físico desde el inicio. En el primer tiempo, el rosarino mantuvo un cruce con Jude Bellingham, estrella del seleccionado británico, tras reclamar una falta no sancionada. Ambos capitanes terminaron los primeros 45 minutos dialogando con el árbitro para exponer sus quejas.

El camino hacia el desahogo final fue tortuoso. Argentina dominó gran parte del partido sin poder convertir. Julián Álvarez forzó una doble intervención del arquero Jordan Pickford, Alexis Mac Allister estrelló un cabezazo en el palo a los 75 minutos y Giuliano Simeone desperdició un mano a mano. Fue Messi quien asistió a Enzo Fernández para el empate al minuto 85, y quien levantó el centro desde el costado derecho que Lautaro Martínez convirtió de cabeza en el 2-1 al minuto 91.

“Desde la primera vez que mi viejo me compró un par de botines, siempre soñé con hacer este gol”, declaró Martínez entre lágrimas al hablar con la prensa. El delantero del Inter de Milán no fue el único que no pudo contener la emoción: la imagen de Messi de rodillas, el abrazo con Scaloni y los rivales acercándose a saludarlo dieron la vuelta al mundo.

De Paul, quien días antes había descrito a su capitán como alguien que “disfruta genuinamente este Mundial”, resumió ante la prensa lo que el plantel observaba desde adentro: “Verlo disfrutar me pone muy feliz, considerando todo lo que pasó con esta camiseta y todo lo que tuvo que pelear”, declaró el mediocampista, según consignó la agencia Reuters.

Con 8 goles en el torneo —cifra que lo ubica al tope de la tabla de goleadores junto al francés Kylian Mbappé— y 21 tantos en Copas del Mundo a lo largo de su carrera, Messi disputará el próximo domingo su tercera final mundialista. Argentina buscará el bicampeonato ante España, en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey.

Fuente: Infobae

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