La patada que marcó a Beckham y el abrazo que lo reconcilió con Simeone

Corría el 30 de junio de 1998 en Saint-Étienne cuando Diego Simeone puso en marcha una estrategia calculada: provocar a David Beckham. El plan funcionó a la perfección. Lo que sucedió a continuación —un golpe desde el suelo del Spice Boy, la expulsión con tarjeta roja, la eliminación de Inglaterra en los penales durante los octavos de final— encendió una de las rivalidades más intensas que dejó aquel Mundial de Francia. Durante años, los dos futbolistas intercambiaron insultos, acusaciones y rencores que cruzaron océanos y llegaron hasta las calles de Madrid.

Veintiocho años después de aquella patada que transformó dos trayectorias y avivó una disputa feroz, Diego Simeone y David Beckham se fundieron en un abrazo en un palco del Hard Rock Stadium de Miami. La imagen se volvió viral en cuestión de horas: el entrenador del Atlético de Madrid abrazado al copropietario del Inter Miami, ambos sonrientes, junto a sus parejas. “¡Qué lindo verte! Una verdadera leyenda!“, escribió el Cholo en sus redes sociales. Nadie que hubiera presenciado el partido del 30 de junio de 1998 imaginaba llegar a leer algo así.

El reencuentro se produjo el 4 de julio de 2026, durante el choque entre Argentina y Cabo Verde por el Mundial 2026, el mismo torneo que ahora enfrenta a la Albiceleste e Inglaterra en una semifinal. El contexto le otorgó al abrazo una dimensión que trasciende lo sentimental: la historia entre Simeone y Beckham es, en buena medida, la historia de la rivalidad entre ambas selecciones.

El episodio que los enfrentó tuvo lugar en Saint-Étienne, en los octavos de final del Mundial de Francia 1998. El marcador estaba 2-2 al inicio del segundo tiempo cuando Beckham, tendido en el césped tras un roce con Simeone, levantó la pierna y golpeó al argentino. El árbitro danés Kim Milton Nielsen le mostró la roja directa. Inglaterra jugó más de 70 minutos con diez hombres y perdió en los penales por 4-3. Los goles en el tiempo reglamentario fueron obra de Gabriel Batistuta y Javier Zanetti para la albiceleste, y de Alan Shearer y Michael Owen para los europeos.

El jugador inglés David Beckham recibe una tarjeta roja del árbitro danés Kim Milton Nielsen por patear al jugador argentino Diego Simeone, durante los octavos de final del Mundial entre Inglaterra y Argentina, en Saint Etienne, Francia, el 30 de junio de 1998 (Foto AP/Denis Doyle, archivo)
El jugador inglés David Beckham recibe una tarjeta roja del árbitro danés Kim Milton Nielsen por patear al jugador argentino Diego Simeone, durante los octavos de final del Mundial entre Inglaterra y Argentina, en Saint Etienne, Francia, el 30 de junio de 1998Fuente: Foto AP/Denis Doyle, archivo

Lo que vino después para Beckham fue demoledor. La prensa británica lo señaló como el culpable de la eliminación. The Mirror tituló “10 leones heroicos y un niño estúpido”. The Daily Mail publicó en su portada un blanco de dardos con su rostro. En cada estadio que visitaba durante la temporada siguiente, el público lo abucheaba. “Caminar por la calle y ver que la gente te mira de cierta manera, te escupe, te insulta, se te acerca a la cara y te dice algunas de las cosas que dijeron, eso es difícil”, relató el propio Beckham años después.

El aislamiento no se limitó a las gradas. En el documental de Netflix estrenado en 2023, el ex mediocampista confesó que sus propios compañeros de selección lo dejaron solo en el vestuario de Saint-Étienne: solo Gary Neville y Paul Scholes, sus compañeros en el Manchester United, le hablaron esa noche. Michael Owen llegó a escribir en su autobiografía, en 2019, que lo que Beckham hizo “fue defraudar a todos y cada uno de los miembros de Inglaterra”. “Fue algo infantil e innecesario”, sostuvo Owen. Su esposa, Victoria Beckham, describió al ex futbolista como “absolutamente destrozado, clínicamente deprimido”.

Argentina ganó el encuentro por 4-3 en la tanda de penales (tras empatar 2-2 en el tiempo reglamentario y la prórroga). La prensa inglesa y los aficionados fueron muy críticos de Beckham
Argentina ganó el encuentro por 4-3 en la tanda de penales (tras empatar 2-2 en el tiempo reglamentario y la prórroga). La prensa inglesa y los aficionados fueron muy críticos de Beckham

Fue Sir Alex Ferguson quien lo rescató. Una llamada temprana a la mañana siguiente del partido bastó: “Vete y vuelve al club y nos tienes a nosotros”. Beckham regresó al Manchester United, soportó los insultos en cada cancha de Inglaterra durante toda la temporada 98/99 y respondió con nueve goles y 18 asistencias para conquistar la Premier League, la FA Cup y la Champions League, un triplete histórico. Ese año también fue elegido segundo mejor jugador del mundo por la FIFA, detrás de Rivaldo.

Ojalá hubiera una pastilla que pudiera tomar y que pudiera borrar ciertos recuerdos. Cometí un error estúpido. Cambió mi vida“, dijo Beckham entre lágrimas en el documental de Netflix, donde volvió a repasar aquella tarde de junio. En el canal de YouTube de Gary Neville admitió que “lloró incontrolablemente” en el vestuario y que, aunque lo procesó con el tiempo, el episodio lo ”mató por dentro”.

Del otro lado del episodio, Simeone nunca negó su rol. En una entrevista con ESPN en 2017, el actual técnico del Atlético de Madrid fue directo: “Beckham era un fenómeno en ese momento. Era tan buen jugador que había que buscar cómo irritarlo. El que se calienta, pierde“. Admitió que buscó la provocación como parte de la estrategia y que el inglés tuvo “una fuerza increíble” para soportar lo que vino después.

La relación entre ambos no mejoró de inmediato. En 2005, cuando los dos coincidían en Madrid —Simeone en el Atlético, Beckham en el Real Madrid—, el argentino reveló al diario The Sun que el inglés se había acercado a insultarlo en el precalentamiento de un partido, y que lo hizo en español rioplatense. “Alguien le enseñó específicamente insultos argentinos”, contó Simeone. Beckham reconoció el cruce pero negó el codazo que le atribuyeron. La guerra continuaba.

Diego Simeone y David Beckham volvieron a reencontrarse en el partido entre Argentina e Inglaterra el 7 de junio de 2002, por la segunda fecha del Grupo F del Mundial de Corea-Japón. Los británicos ganaron 1 a 0 con gol del capitán inglés de penal
Diego Simeone y David Beckham volvieron a reencontrarse en el partido entre Argentina e Inglaterra el 7 de junio de 2002, por la segunda fecha del Grupo F del Mundial de Corea-Japón. Los británicos ganaron 1 a 0 con gol del capitán inglés de penal

Con el paso de los años, el tono fue cambiando. Beckham participó del documental sobre Simeone y sostuvo que aquella expulsión, en retrospectiva, lo hizo más fuerte. Incluso encontró su propia revancha simbólica: en el Mundial de Corea-Japón 2002, Inglaterra venció a Argentina 1-0 en la fase de grupos, con un gol de penal del propio Beckham, mientras el equipo conducido por Marcelo Bielsa quedaba eliminado en primera ronda.

El abrazo en Miami cerró, al menos públicamente, décadas de tensión. Simeone posó con la camiseta de su hijo Giuliano y también saludó a David Villa y Mario Kempes en las tribunas del Hard Rock Stadium. Ahora, con Argentina e Inglaterra en la misma semifinal del Mundial 2026, la historia entre el Cholo y el Spice Boy vuelve a ser el telón de fondo de un clásico que nunca pierde temperatura.

Fuente: Infobae

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