Drones y láser: la nueva tecnología que predice erupciones volcánicas

En la isla de Vulcano, ubicada en Sicilia, un grupo de investigadores está poniendo a prueba el uso de drones equipados con sensores láser para medir la composición de los gases volcánicos. El objetivo es anticipar posibles erupciones y mejorar la seguridad en zonas de riesgo, según reportes de la agencia internacional AFP.

Uno de los sistemas evaluados genera un mapa de la concentración de gas en apenas 10 a 15 minutos, mientras el dron sigue una ruta predefinida a una distancia de hasta 60 metros. El equipo de la Universidad Técnica de Múnich también indicó que su plataforma puede operar a altitudes de hasta 3.000 metros.

Las pruebas se realizan en el Gran Cráter de Vulcano, cuya última erupción ocurrió a finales del siglo XIX, aunque el volcán mantiene una intensa desgasificación. En el borde del cráter, al que aún pueden acceder visitantes, el investigador alemán Marius Schaab trabaja junto a un sensor montado sobre un trípode, mientras un dron se coloca frente a un haz láser invisible que atraviesa las emisiones y rebota en el aparato para regresar al sistema de medición.

Los científicos buscan que los drones en vigilancia volcánica mejoren la precisión de las mediciones y reduzcan la exposición de los investigadores (Imagen Ilustrativa Infobae)

El láser permite medir sin introducir sensores en la nube

Schaab, de la Universidad Técnica de Múnich, explicó a AFP que el sensor funciona enviando un rayo láser a través del gas hacia un reflector, que mide la intensidad de la luz en el vehículo. El dron puede desplazarse y modificar su ángulo para obtener mediciones completas.

El científico señaló que esa configuración evita colocar equipos dentro de la nube volcánica.

“Nuestro dron vuela detrás de la nube de humo y nuestra unidad terrestre tampoco se encuentra dentro de ella”, afirmó.

Agregó que el carácter corrosivo de la nube obligaría a recalibrar de manera constante cualquier sensor expuesto directamente.

Aunque los drones se utilizan en vigilancia volcánica desde hace aproximadamente 15 años, los científicos buscan desarrollar herramientas cada vez más precisas y seguras. Este avance también reduce la necesidad de que los investigadores ingresen al área con máscaras y otros equipos de protección.

Más allá del cráter, otro grupo alemán de la Universidad de Maguncia está probando un enfoque diferente: sensores montados directamente en un dron para medir concentraciones de sustancias químicas en el aire. Tjarda Roberts, investigadora del Centro Nacional de Investigación Científica de París que colabora con ese equipo, explicó al medio que estas mediciones sirven tanto para entender el impacto de las emisiones volcánicas en la atmósfera como para detectar señales previas a una erupción.

La composición de los gases volcánicos puede cambiar antes de una erupción y funciona como una señal para seguir la evolución interna del volcán (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Una de las razones para medir gases y partículas es comprender mejor el impacto de las erupciones volcánicas y las emisiones volcánicas en la atmósfera”, declaró Roberts. “Otra razón es anticiparse a las erupciones volcánicas, porque la composición de los gases puede cambiar antes de que se produzca una erupción.”

El dron Tina se adentra en fumarolas de hasta 140 °C

Según la investigadora, cuanto mayor es la presión que ejerce la lava al ascender desde el interior de la Tierra hacia la superficie, mayor es la cantidad de gas liberado. Esa relación convierte a los gases en una señal útil para seguir la evolución interna de un volcán.

En otra de las pruebas, Jonas Krajewski, estudiante de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, revisa una lista de control antes del despegue de Tina, el nombre que el equipo le dio al dron. El aparato, equipado con sensores para medir gases, partículas y halógenos como cloro y bromo, pesa 2,5 kilogramos y vuela en trayectos predefinidos de hasta 40 minutos.

Durante esa misión, Tina se interna en el centro de las fumarolas, aberturas por las que escapan gases y vapores, donde las temperaturas oscilan entre los 100 y 140 °C. Krajewski sostuvo que en ese entorno cuentan con una producción de gas muy constante, lo que permite obtener datos de sensores fiables.

La Universidad de Maguncia ensaya en Vulcano drones con sensores para medir sustancias químicas y analizar el impacto de las emisiones volcánicas en la atmósfera (Imagen Ilustrativa Infobae)

Roberts destacó que una de las principales ventajas del dron es su flexibilidad para desplazarse por las zonas más dispersas de la columna de humo y cambiar de dirección si la pluma modifica de manera repentina su ángulo. Esa capacidad permite tomar mediciones donde acercarse a pie sería más difícil o más peligroso.

El siguiente paso de los investigadores será trabajar en el monte Etna, en Sicilia, donde se produjo una nueva erupción. Roberts señaló que en Vulcano no enfrentan un riesgo importante de erupción inminente, pero recordó que existen volcanes cuya cima no puede alcanzarse a pie.

“Puedes tomar medidas… sin ponerte en peligro”, afirmó.

En los próximos días, el nuevo desafío para Tina será precisamente el Monte Etna, el volcán activo de 3.000 metros de altura ubicado en el este de Sicilia, donde acaba de registrarse esa nueva erupción.

Fuente: Infobae

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