Las autoridades de Rusia informaron este martes sobre la desactivación de un supuesto operativo de Ucrania destinado a ejecutar ataques con drones contra «una empresa estratégica» ubicada en la región de Moscú. Según las pesquisas, los sospechosos habrían ocultado partes de estos artefactos dentro de un cargamento de «azulejos españoles».
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) detalló en un comunicado que sus efectivos «han impedido un intento de los servicios especiales ucranianos, con participación directa de sus socios internacionales, para llevar a cabo actos de sabotaje y terrorismo, sin precedentes en cuanto a escala y amenaza».
El plan contemplaba el empleo de drones contra «infraestructura militar», «una empresa del complejo militar industrial» y «personal militar del Ministerio de Defensa ruso». Los agentes lograron evitar un ataque contra «una empresa estratégica en una zona residencial de la región de Moscú».
La operación se inició tras recibir «información de Inteligencia» sobre el «envío de un cargamento que contenía armas» en la ruta entre Eslovaquia y Rusia, pasando por Polonia y Bielorrusia. Esta acción fue «organizada por el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) con el apoyo de los servicios especiales de países europeos».
Las autoridades señalaron que «se identificó y puso bajo vigilancia un envío de azulejos españoles» y que la carga contenía 35 drones «camuflados». «Estos drones estaban equipados con sistemas de control de fabricación canadiense, resistentes a la guerra electrónica, y sus cabezas contenían explosivos de fabricación extranjera», denunció el FSB.
El organismo indicó que «la carga explosiva, transportada a través de territorio extranjero, se almacenó en un hangar previamente alquilado cerca del objetivo». Para disimular su uso comercial, «los servicios de Inteligencia ucranianos ordenaron a distancia la entrega de materiales de construcción al hangar. El edificio fue alquilado y la mercancía fue recibida por un ciudadano ruso reclutado por el enemigo a cambio de una compensación económica».
Además, «los ucranianos reclutaron a dos moldavos para preparar las instalaciones para el lanzamiento de los drones». Otro ciudadano ruso, con antecedentes penales y que previamente firmó un contrato con el grupo de mercenarios Wagner —quien habría participado en la invasión de Ucrania y recibido una amnistía— fue «reclutado» por las autoridades de Kiev.
«Siguiendo las instrucciones de sus superiores, ensambló y activó los drones, estableció un canal de comunicación con operadores extranjeros y luego abandonó la escena del crimen, esperando en un lugar designado a un equipo de evacuación que lo llevaría a una casa segura y posteriormente lo transportaría a Ucrania para participar en operaciones militares contra la Federación Rusa», explicó el FSB.
El organismo precisó que todos los materiales fueron «destruidos» después de que «el enemigo lanzara drones». «El responsable del ataque terrorista ha sido detenido y ha confesado que actuaba en línea con los intereses de Ucrania». Un segundo sospechoso murió en un tiroteo durante su intento de arresto.
Entre los presuntos implicados figura un ucraniano con ciudadanía estadounidense identificado como Albert Vasiliev, quien sería «bloguero» y «rapero» con el seudónimo ‘Kiyvstoner’. «Estuvo implicado en la organización del ataque terrorista y encabezó a cómplices bajo auspicios del SBU. Combina sus actividades con la distribución de cocaína y reside actualmente en España y Eslovaquia, países de la Unión Europea (UE)», concluyó el FSB.
Fuente: Infobae