Hovercraft: la clave de EE.UU. para llevar ayuda a Venezuela por mar

El uso de hovercraft por parte de Estados Unidos para apoyar la distribución de ayuda humanitaria en Venezuela ha puesto nuevamente bajo la lupa una tecnología que, pese a haber sido desarrollada hace más de medio siglo, sigue siendo fundamental en operaciones anfibias.

En su intervención en Infobae al Mediodía, el analista internacional Andrei Serbin Pont detalló cómo operan estos vehículos, por qué ofrecen ventajas frente a embarcaciones convencionales y cuál es su relevancia tanto en misiones civiles como militares.

¿Qué son los hovercraft y por qué Estados Unidos los emplea en Venezuela?

Los hovercraft son vehículos anfibios que se desplazan sobre un colchón de aire generado por potentes turbinas. Esta tecnología les permite moverse sobre agua, arena e incluso otras superficies sin requerir puertos o muelles, una característica que los vuelve especialmente valiosos cuando la infraestructura costera está dañada o es inaccesible.

Según explicó Serbin Pont, esa es precisamente la función que cumplen hoy en Venezuela. El buque anfibio estadounidense LPD San Antonio, posicionado frente a La Guaira, puede desplegar estos vehículos para llevar ayuda humanitaria directamente a la playa, evitando las limitaciones de un puerto afectado por desastres naturales.

“Esto es exactamente lo que hacen los hovercraft. En este caso pertenecen a unidades de asalto anfibio de la Infantería de Marina”, señaló el especialista.

Destacó que este tipo de plataformas permite desembarcar personas, vehículos y suministros en lugares donde otras embarcaciones no pueden operar.

Además, resaltó que una de sus principales fortalezas es la capacidad de desplazarse sobre diferentes superficies sin infraestructura específica.

“Genera un enorme colchón de aire y permite deslizarse sobre diferentes superficies”, explicó.

Esto resume el principio de funcionamiento que convirtió al hovercraft en una herramienta de gran valor tanto para operaciones militares como para misiones de asistencia.

Cómo esta tecnología transformó los desembarcos anfibios

Durante la columna, Serbin Pont repasó el origen de estos vehículos y recordó que comenzaron a desarrollarse en el Reino Unido durante la década de 1950 con un objetivo claro: superar las limitaciones que enfrentaban las fuerzas militares al intentar desembarcar en playas sin infraestructura. Hasta entonces, los lanchones tradicionales solo podían acceder a una pequeña parte de las costas del mundo, lo que condicionaba la planificación de cualquier operación anfibia.

Para ilustrar ese problema, el analista evocó el desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. Recordó que muchas embarcaciones quedaban detenidas antes de llegar a la playa, obligando a los soldados a avanzar varios metros bajo fuego enemigo.

“Muchos se ahogaron tratando de llegar”, señaló al describir las dificultades que enfrentaban las tropas incluso antes de entrar en combate.

La tecnología de hovercraft comenzó a desarrollarse en el Reino Unido en la década de 1950 para mejorar los desembarcos anfibios

La aparición del hovercraft modificó ese escenario. Al desplazarse sobre un colchón de aire, estos vehículos pueden superar bancos de arena, obstáculos sumergidos e incluso minas poco profundas sin entrar en contacto directo con el fondo.

“Va por encima de la superficie. Si hay algo debajo del agua, no te afecta. No tenés una estructura rígida abajo; está todo por encima”, explicó Serbin Pont.

Esa innovación permitió ampliar significativamente las posibilidades de desembarco, pasando de operar en apenas el 15% de las costas a poder hacerlo en cerca del 70% de las playas del mundo.

La evolución de los hovercraft y su capacidad de transporte

El especialista señaló que la tecnología continuó perfeccionándose durante la guerra de Vietnam y se consolidó entre las décadas de 1970 y 1980, cuando Estados Unidos incorporó decenas de estas unidades para fortalecer su capacidad de proyección anfibia. En paralelo, Rusia desarrolló modelos propios, incluso de mayor tamaño, algunos de los cuales posteriormente fueron adquiridos por países como China y Grecia.

Más allá de su movilidad, uno de los aspectos que distingue a estos vehículos es su capacidad de carga. Serbin Pont explicó que un hovercraft militar puede transportar un tanque Abrams de aproximadamente 70 toneladas, además de tropas, vehículos blindados y grandes volúmenes de suministros.

El hovercraft amplió las posibilidades de desembarco al permitir operaciones en cerca del 70% de las playas del mundo (REUTERS/Mike Blake)

Ese rendimiento es posible gracias a un sistema de turbinas que impulsa aire hacia la parte inferior del vehículo, donde queda contenido por grandes faldones de goma que forman el colchón sobre el cual se desplaza.

“Eso es lo que hace que flote por encima de la superficie”, resumió el analista al describir el funcionamiento de esta tecnología.

Por qué siguen siendo una herramienta estratégica

Consultado sobre el costo de estos sistemas, Serbin Pont precisó que cada hovercraft representa una inversión cercana a los 150 millones de dólares y recordó que Estados Unidos llegó a incorporar más de ochenta unidades para sus fuerzas anfibias. Sin embargo, advirtió que sus ventajas también tienen limitaciones, especialmente en escenarios de combate.

El especialista explicó que estos vehículos dependen por completo del colchón de aire para mantenerse operativos, por lo que cualquier daño en los faldones puede comprometer seriamente su desempeño.

“Si hay fuego enemigo, no está bueno estar en un hovercraft. Si esos faldones no logran mantener el aire para hacer ese colchón, se te va a complicar mucho”, advirtió al referirse a uno de sus principales puntos vulnerables.

Estados Unidos incorporó decenas de hovercraft, capaces de transportar un tanque Abrams, tropas y vehículos blindados (EFE/ Henry Chirinos)

Aun así, sostuvo que el hovercraft continúa siendo una herramienta de enorme valor estratégico porque combina velocidad, capacidad de carga y la posibilidad de operar en costas donde otras embarcaciones no pueden llegar. El despliegue de estas plataformas en Venezuela demuestra justamente esa versatilidad: la misma tecnología concebida para desembarcar tropas y vehículos blindados también puede utilizarse para distribuir alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales en zonas afectadas por emergencias.

Para Serbin Pont, esa capacidad de adaptarse a escenarios completamente distintos explica por qué los hovercraft siguen ocupando un lugar central en las operaciones anfibias modernas.

“Estados Unidos busca proyectar constantemente sus fuerzas a nivel global”, concluyó el analista.

Al señalar que estos vehículos representan una herramienta clave tanto para responder a crisis humanitarias como para sostener la capacidad de despliegue militar en cualquier parte del mundo.

Fuente: Infobae

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