Un bisonte macho protagonizó un violento ataque contra un turista la noche del viernes en el campamento Bridge Bay, dentro del Parque Nacional de Yellowstone. La víctima fue lanzada a más de 2,4 metros de altura y sufrió heridas de gravedad. Este incidente marca el segundo ataque de este tipo en el parque durante 2026.

El hecho fue captado en video por Mike MacLeod, un fotógrafo residente en Bozeman, Montana. MacLeod, con experiencia en fotografía de combate y formación en biología de vida silvestre, relató que el animal mostraba una agresividad inusual, característica del período de apareamiento que en estos animales va de junio a septiembre. Según su testimonio,
“el bisonte estaba teniendo una especie de ataque de furia”
y que la experiencia cambió su percepción sobre el comportamiento de estos animales en esta temporada.
De acuerdo con los reportes, el bisonte arremetió contra un adulto mayor que caminaba con su nieto, lo enganchó con el cuerno, lo elevó por el aire y lo lanzó al suelo. La situación obligó a que otros visitantes intervinieran para ahuyentar al animal mientras los servicios de emergencia atendían al herido.
Cómo se desarrolló el ataque
Todo comenzó cuando el bisonte atravesó el campamento y cargó primero contra un grupo de adolescentes que lo fotografiaban desde lejos; estos lograron dispersarse sin sufrir daños. Según MacLeod, el animal se revolcó en el polvo, dando la impresión de calmarse momentáneamente.
Fue entonces cuando la víctima y su nieto, que caminaban por la carretera fuera del área principal de acampe, se detuvieron para tomar fotos. Se mantuvieron a unos 91 metros del animal, una distancia mayor a la recomendada por las autoridades. Las normas del Parque Nacional de Yellowstone exigen una distancia mínima de 23 metros de los bisontes. Según los testimonios, tanto el abuelo como el niño respetaron ese margen sin incurrir en conductas imprudentes.
La reacción violenta del animal
La aparente calma se rompió cuando una camioneta pickup blanca pasó cerca y alteró al bisonte. El animal embistió el vehículo y, tras descargar su furia contra un árbol, se desvió hacia donde el hombre y su nieto se refugiaban entre los árboles.
En ese instante, el bisonte embistió al adulto, lo enganchó con el cuerno izquierdo a la altura de la cadera y lo lanzó al aire, donde giró antes de caer de costado. El animal permaneció sobre la víctima, mostrando signos de agitación y agresividad.
MacLeod intervino al ver el peligro:
“Dejé de filmar, corrí hacia el animal, grité fuerte y traté de parecer lo más grande e intimidante posible”
. Otros testigos siguieron su ejemplo, logrando que el bisonte se alejara rápidamente.
Atención al herido y antecedentes
Varias personas se acercaron a auxiliar al herido. Según MacLeod, la víctima sentía un dolor intenso en la cadera y la pierna, aunque no se observaban lesiones externas visibles. Los servicios de emergencia del parque llegaron pocos minutos después y se hicieron cargo de la atención. El nieto del hombre manifestó que su abuelo sufría lesiones de consideración y permanecía en estado delicado.

Este ataque es el segundo en Yellowstone durante 2026. El primero ocurrió el 26 de junio, cuando un niño de 12 años resultó herido cerca de Mud Volcano, al norte de Fishing Bridge. Hasta el momento, el Servicio de Parques Nacionales no ha emitido comunicados oficiales ni ha actualizado el estado de salud de la víctima.
Comportamiento y riesgos
MacLeod destacó que, a diferencia de otros incidentes donde los turistas se acercan peligrosamente a la fauna, en esta ocasión no observó conductas temerarias.
“No vi a nadie acercándose. La gente gritaba: ‘Cuidado, hay un bisonte pasando’, y mantenían distancia. Fueron muy respetuosos”
, aseguró.

La temporada alta de turismo en Yellowstone coincide con el período más delicado para la convivencia con la fauna silvestre. Los bisontes, que pueden alcanzar 48 kilómetros por hora y pesar hasta 900 kilos, concentran el riesgo de incidentes en áreas con alta afluencia humana.
La agresividad del celo
Los expertos explican que el comportamiento del bisonte responde al aumento de testosterona propio del apareamiento. Durante esta época, los machos incrementan su energía y agresividad, compiten por dominancia y acceso a las hembras, lo que multiplica el riesgo de incidentes con humanos incluso a distancias normalmente seguras.

MacLeod reiteró que ni la víctima ni su nieto provocaron el ataque:
“Solo estaban dando un paseo al atardecer, doblaron la esquina y ahí estaba el bisonte”
. El animal, en su estado de agitación, eligió a estas dos personas como blanco pese a que había más visitantes en el área, algunos incluso más cerca.
Fuente: Infobae