El dúo mexicano Plastilina Mosh retorna al continente europeo después de más de veinte años sin presentarse en esa región. La gira incluye varias fechas en España, donde Jonáz González y Alejandro Rosso, originarios de Monterrey, han manifestado que encaran este regreso con la misma emoción de un debut. En una entrevista con Europa Press, los músicos aseguraron que sus conciertos buscan convertirse en auténticas fiestas.
El retorno a Europa se produce, según explicaron ambos artistas, tras un periodo en el que confluyeron diversas circunstancias que lo habían impedido. “Hubo momentos en que no estábamos tocando, en que no nos podíamos organizar o en que no había material nuevo. Ahora todo amarró de nuevo en orden para tomar esa decisión”, señaló González. Por su parte, Rosso agregó que en ocasiones recibieron invitaciones que resultaban “muy difíciles de aceptar por el lado económico”, debido a la distancia y los compromisos que ya tenían en América.
La agrupación se presentará en septiembre en Madrid, Valencia, Palma de Mallorca, Barcelona y también formará parte del festival Vive Latino en Zaragoza. “Nos une el idioma y eso puede facilitar un montón de cosas”, comentó González, quien destacó que regresarán a una sala de Barcelona donde tocaron hace más de dos décadas. “Después de tanto tiempo, regresar al mismo lugar es bonito”, indicó, y subrayó que la diversión es uno de los pilares de sus presentaciones. “Puedes ser fan o no, pero en el show te la vas a pasar bien, sí o sí. Eso lo puedo garantizar”.
En cuanto al espectáculo que ofrecerán, González lo describió como “una paseada por lo que se ha hecho en los últimos 30 años”. El dúo ya ha probado este formato en México y Centroamérica, y asegura que funciona. “Las canciones de cinco años y las de veinte conviven muy bien. No se oye como si hubiera habido un momento de no hacer nada”, explicó.
Rosso detalló que en sus shows no trabajan con un setlist fijo. “Llegamos con una idea de las canciones que se nos antojan tocar y vamos viendo la vibra. Si alguien pide una canción con mucha emoción, nos la aventamos”. Una dinámica que, reconoció, “es divertida” para ellos “pero no tanto para el staff”.
“Ahora tocamos mejor que hace 30 años”
Consultados por el aniversario de su disco debut, ‘Aquamosh’, cuya publicación se acerca a los treinta años, González calificó las buenas críticas como una “exageración”, aunque se siente halagado. “No tenía un formato definido cuando todo el mundo tenía uno. Éramos dos personas: si queríamos que un tema sonara a hip-hop, lo programábamos; si queríamos que sonara a rock, buscábamos un baterista”, explicó. “Lo que sí puedo decir es que la clave del disco es que las canciones eran buenas”, subrayó.
Rosso señaló que “la gente ahora lo aprecia por las razones por las que en su momento nos criticaban: que no tenía un género específico”. Además, indicó que el segundo álbum, ‘Juan Manuel’, concebido como “un antidisco” tras el desgaste de la promoción del primero, tuvo más resonancia en Estados Unidos, Asia y partes de Europa, mientras que en México el público esperaba una continuación de ‘Aquamosh’. “Lo impredecible nos llevó a otro lado que fue más celebrado en otro sitio”, afirmó.
Sobre la evolución del dúo, González aseguró que ahora tocan “mucho mejor”. Rosso lo atribuyó a la experiencia y a la ausencia de presiones externas. “Antes había una disquera, había imposiciones que hacían todo más pesado. Ahora lo hacemos por gusto. Vamos a hacer los shows con gusto”, afirmó. Además, González confesó que al escuchar Aquamosh hoy, lo hace “como una persona ajena”, alguien que ya no es ni cerca quien era entonces. “Es bonito y extraño al mismo tiempo”, reconoció.
La banda también reveló que algunos de los temas nuevos que está publicando este año fueron grabados con el mismo productor del primer disco y en el mismo estudio donde grabaron Aquamosh hace casi tres décadas. “Llegamos con la misma inocencia y emoción de entonces, pensando que a nadie le iban a gustar pero que nos gustaban a nosotros”, señaló González.
En el plano creativo, el dúo trabaja actualmente en nuevo material con la intención de publicar un vinilo. “Seguimos bastante curiosos y con ganas de seguir explorando. No somos una banda con un sonido muy establecido que trate de depurarlo; somos de los que exploran todos los lugares donde no han estado”, indicó González.
Un público más joven
Rosso describió la diversidad de su audiencia: “En los conciertos hay gente muy mayor, como nosotros, pero también muchos chavos que descubren la música a través de algo que hiciste hace años. A veces son fans de canciones nuevas, a veces de muy viejas, y hay quien llegó porque sus abuelos les ponían los discos”.
En cuanto al panorama de la música latina actual, González reconoció que hay propuestas del mainstream que no le cautivan, pero destacó una virtud del ecosistema latinoamericano: “hay muy poca vergüenza y mucho respeto por todo en general. Es muy fácil abordarlo, desarmarlo y volverlo a armar de otra manera”.
Consultados por lo que les queda por hacer, el dúo respondió entre risas que “ganar un Premio Nobel” o “conseguir un Óscar”. “Lejos de planificar qué me gustaría hacer, prefiero pensar en qué tengo ganas de hacer hoy. Así he vivido casi toda mi vida”, señaló González. “Gracias a esa ligereza va a haber un montón de cosas nuevas por hacer, aunque no podamos decirte cuáles. Las vamos a ir descubriendo cada día”, concluyó.
Fuente: Infobae