En una conversación telefónica de emergencia mantenida este domingo, el viceprimer ministro y canciller de Pakistán, Ishaq Dar, solicitó a Irán una desescalada inmediata de las tensiones. Su interlocutor fue el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí. La llamada se produjo tras la ruptura de la tregua y la nueva oleada de ataques que sacuden Medio Oriente. Según un comunicado de la cancillería paquistaní, Dar instó a todas las partes a actuar con moderación y a respetar el Memorando de Entendimiento de Islamabad, firmado en junio de 2026.
Dar subrayó que el diálogo constituye “la única vía viable para resolver las disputas” y reiteró la disposición de Islamabad, que oficia como mediador, para continuar desempeñando un papel constructivo que permita restaurar la estabilidad regional.
Escalada militar y reacciones internacionales
La gestión diplomática paquistaní se desencadenó tras la escalada bélica registrada desde la madrugada del domingo. Un buque de bandera chipriota, el GFS Galaxy, fue atacado e incendiado en el estrecho de Ormuz. Estados Unidos atribuyó el ataque a la Guardia Revolucionaria de Irán. Como respuesta, Washington lanzó una tercera oleada de bombardeos contra 140 objetivos en territorio iraní.

Teherán reaccionó cerrando por completo el estrecho de Ormuz y ejecutando una serie de contrataques con misiles y drones que impactaron en posiciones de Baréin, Kuwait, Jordania, Qatar y Omán. Varios países activaron sus sistemas de defensa antiaérea para contrarrestar los proyectiles.
El sábado, Dar también conversó con el príncipe Faisal bin Farhan Al Saud, ministro de Exteriores de Arabia Saudita. En esa llamada solicitó que se otorgue “el tiempo y espacio necesarios” a los mecanismos de mediación. La ofensiva diplomática paquistaní se suma a las gestiones del primer ministro Shehbaz Sharif, quien se comunicó con el presidente iraní Masud Pezeshkian y con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani. Estos países, junto con Islamabad, impulsan las negociaciones de paz.
Estrategia de Estados Unidos y respuesta iraní
El miércoles, Estados Unidos ya había atacado Irán tras la advertencia del presidente Donald Trump de “golpear duro” a la república islámica, en represalia por los ataques a buques en Ormuz. La operación se repitió la madrugada del domingo, cuando el ejército estadounidense bombardeó objetivos militares iraníes por el ataque al barco chipriota.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) detalló que las fuerzas estadounidenses atacaron “aproximadamente 140 objetivos militares” iraníes empleando municiones de precisión lanzadas desde aviones de combate terrestres y marítimos, drones y buques navales.
Según CENTCOM, los blancos incluyeron instalaciones de misiles y drones, capacidades navales, depósitos de municiones, redes de comunicaciones y puestos de vigilancia costera. Durante la madrugada, medios iraníes reportaron explosiones en la provincia de Bushehr, donde se ubica una planta nuclear, así como en localidades cercanas al estrecho de Ormuz. Hasta el momento no se reportaron daños ni víctimas.
En respuesta, Teherán lanzó misiles y drones contra países de Medio Oriente que albergan bases estadounidenses, como Jordania, Kuwait, Qatar y Bahréin.

El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico desde que el conflicto recrudeció a finales de febrero con ataques estadounidenses e israelíes que resultaron en la muerte de Alí Khamenei, líder supremo de Irán. Teherán busca controlar el paso mediante el cobro de tasas y ha amenazado con atacar embarcaciones fuera de los corredores autorizados.
Desde junio, Irán mantiene negociaciones con Washington para hallar una solución duradera al conflicto. Los recientes bombardeos atribuidos a Irán contra al menos tres embarcaciones desencadenaron la ofensiva estadounidense, seguida de la respuesta iraní sobre los países aliados de Estados Unidos en el Golfo.
Fuente: Infobae