Un equipo internacional de científicos ha puesto nuevamente a Perú en el centro de la atención global al revelar el descubrimiento de cuatro linajes genéticos completamente nuevos de cacao. Este hallazgo, que podría transformar la industria del chocolate de alta gama, fue posible gracias al análisis de casi 400 árboles recolectados en diversas regiones del país.
La investigación, liderada por especialistas del Centro de Investigación del Cacao de la Universidad de las Indias Occidentales (Trinidad y Tobago) y la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza (Perú), fue publicada en la prestigiosa revista científica PLOS One. Los resultados abren la puerta a nuevas oportunidades para la conservación genética y la producción de chocolates con perfiles sensoriales superiores.
El cacao es la columna vertebral de la multimillonaria industria global del chocolate y representa un pilar económico para Perú. El país ocupa el octavo lugar mundial entre los mayores productores, y solo en 2024 más de 80.000 familias agricultoras dependían de este cultivo como fuente principal de ingresos. A diferencia de otras naciones productoras, muchas fincas peruanas aún conservan árboles silvestres y semisilvestres prácticamente intactos, sin modificaciones significativas por mejoramiento genético o ingeniería.
Un análisis minucioso de 390 árboles

Hasta ahora, la comunidad científica consideraba que los árboles de cacao nativos de Perú y otros países podían clasificarse en diez grandes linajes genéticos. Sin embargo, estudios recientes empezaron a cuestionar esa visión simplificada, lo que motivó una investigación más profunda en territorio peruano.
Para ello, los científicos examinaron la diversidad genética de 390 árboles de cacao silvestres y semisilvestres procedentes de fincas en distintas regiones del país. La técnica empleada consistió en analizar variaciones de una sola letra en el ADN de cada ejemplar, lo que permite detectar diferencias genéticas con alta precisión y establecer relaciones de parentesco entre las poblaciones.
Cuatro nuevos grupos genéticos
Los resultados fueron sorprendentes. El estudio identificó cuatro grupos genéticos completamente inéditos, que se suman a los diez ya conocidos, elevando el total a 14 linajes. El análisis mostró que algunos árboles pertenecen íntegramente a un solo grupo, mientras que otros son producto de mezclas entre diferentes linajes.
Otro hallazgo relevante es que cada región del país posee una firma genética única, lo que evidencia diferencias incluso entre zonas geográficas cercanas y confirma la extraordinaria diversidad del cacao peruano. Esta diversidad es un tesoro biológico que hasta ahora permanecía oculto en los campos de los agricultores.
Potencial para el mercado premium
Más allá de ampliar el conocimiento científico sobre el origen del cacao en Perú, el estudio sugiere que dos de los cuatro nuevos linajes tienen una ascendencia genética asociada con granos de excelente calidad y características sensoriales superiores. Esto los convierte en candidatos ideales para la producción de chocolates finos, un mercado en crecimiento que demanda perfiles únicos.
La investigación también arrojó luz sobre el origen de la variedad CCN 51, una de las más importantes comercialmente por su alto rendimiento y resistencia a enfermedades, cualidades que han impulsado su expansión en varios países productores. Para los autores, la identificación de estos nuevos grupos genéticos representa una oportunidad para fortalecer las estrategias de conservación y aprovechar recursos biológicos únicos que podrían aportar características valiosas a la industria.
Un patrimonio vivo en manos de agricultores

Los investigadores subrayaron que el estudio demuestra que el patrimonio genético del cacao peruano es mucho más amplio de lo que se pensaba. Trabajar directamente con árboles nativos distribuidos en fincas de ocho departamentos, desde las zonas bajas de Amazonas hasta las laderas de los Andes, fue una experiencia reveladora.
“Si bien los árboles de cacao de Perú comparten un hilo genético común en todo el país, cada región alberga una firma genética única y hemos logrado identificar con éxito cuatro linajes de cacao completamente nuevos. Este mapa no solo reforma nuestra comprensión del panorama genético de Perú, sino que proporciona un nuevo recurso tangible para la conservación y la industria del chocolate de aroma fino”, señalaron los autores.
Los científicos también destacaron la conexión directa con las comunidades agrícolas. En palabras del equipo: “Fue revelador darnos cuenta de que estos invaluables tesoros genéticos no estaban encerrados en un laboratorio. Estaban, literalmente, creciendo en los patios traseros de los agricultores, esperando ser caracterizados y valorados para el mercado premium”.
Este descubrimiento no solo posiciona a Perú como un país clave en la investigación del cacao, sino que ofrece una hoja de ruta para que los agricultores y la industria aprovechen al máximo la riqueza genética que poseen. La conservación y el uso sostenible de estos linajes podrían traducirse en chocolates de mayor calidad y en mejores ingresos para las familias productoras.
Fuente: Infobae