Las tandas de penales se han convertido en uno de los momentos más intensos y dramáticos del fútbol mundial. En torneos de selecciones, como la Copa del Mundo, cada disparo puede marcar el destino de equipos, entrenadores y jugadores. Toda la responsabilidad recae en los protagonistas, mientras millones de personas observan en silencio absoluto cada movimiento.
En los últimos cinco mundiales, se han ejecutado más de 150 penales en tandas decisivas, de los cuales aproximadamente el 71% terminaron en gol, mientras que el resto fueron atajados o desviados, según datos de la FIFA. El margen de error es mínimo, pero el impacto psicológico es colosal.

La ciencia ha investigado a fondo lo que ocurre en el cerebro de los futbolistas bajo una presión tan extrema. Estudios de neurociencia y psicología deportiva indican que la ansiedad, el miedo a fallar y la percepción del entorno afectan directamente la ejecución del penal. Factores como la gestión de la respiración, el control de la mirada y la automatización técnica pueden ser la diferencia entre el acierto y el error.
La ciencia cerebral detrás de los penales bajo presión
La ciencia ha empezado a descifrar los procesos cerebrales que determinan el éxito en los penales, empleando tecnologías como la electroencefalografía (EEG). Un estudio publicado en Frontiers in Psychology en 2025 analizó la actividad neuronal de futbolistas con experiencia durante la preparación de estos disparos en condiciones exigentes, ajustando la dificultad para mantener una tasa de acierto controlada entre el 40% y el 60%.

En la fase previa al movimiento, los investigadores registraron la actividad cerebral en regiones clave vinculadas a la planificación y el control motor. El hallazgo principal fue que los lanzamientos exitosos se asociaron con una menor potencia en la banda de 8-13 Hz de las regiones frontal y central del cerebro, lo que indica una activación neuronal eficiente para la ejecución de la acción. Este resultado apoya la hipótesis de eficiencia psicomotora: un rendimiento superior está ligado a la asignación selectiva de recursos cognitivos a los componentes esenciales del movimiento, mientras se filtra la información irrelevante.
El modelo de asignación de atención, citado en la investigación, sostiene que el atleta debe filtrar distracciones y concentrar recursos en la tarea específica. Evitar el sobreanálisis técnico y mantener la fluidez automática del movimiento son factores que favorecen un rendimiento óptimo, tanto en el fútbol como en deportes de precisión como el golf. El metaanálisis señala que una mayor activación de la corteza prefrontal, documentada en estudios previos, se relaciona con fallos bajo presión, mientras que la activación eficiente de las áreas motoras y prefrontales es característica de los aciertos.

El bloque de respuesta directa: Un penal exitoso bajo presión extrema se caracteriza, desde el punto de vista neuromotor, por una activación cerebral eficiente en las áreas responsables de la planificación y el control motor, según el análisis de EEG publicado en Frontiers in Psychology. Este patrón permite que el jugador mantenga el enfoque y ejecute el movimiento sin interferencias cognitivas innecesarias.
Los penales, el liderazgo y el apoyo entre compañeros
En torneos como los Mundiales, cada penal va más allá de un simple disparo al arco. Geir Jodet, doctor en fútbol y psicología, reveló a la revista Nature que estos momentos funcionan como “un laboratorio natural” para estudiar cómo las personas (en este caso, deportistas de élite), se comportan en un contexto de presión enorme. Incluso los mejores jugadores del planeta han fallado cuando sienten el peso extra de definir un partido o mantener con vida a su selección. La ansiedad, la importancia del momento y el miedo al error afectan su rendimiento, igual que a cualquiera de nosotros en un examen o una entrevista difícil.

Aunque antes los entrenadores no preparaban a sus jugadores para las tandas, esta actitud ha cambiado por completo. Un ejemplo es la Federación Inglesa de Fútbol, que implementó desde 2018 un “proyecto de penales” que abandona la idea de que estos tiros son una “lotería” y apuesta por el control a través del análisis y el entrenamiento detallado.
Uno de los pilares para superar con éxito las definiciones por penales es el apoyo del entorno: los mejores pateadores no confían únicamente en sus capacidades, sino que se apoyan en sus compañeros y en rutinas de equipo para mitigar la presión, indica el profesional de la psicología. La conexión social y el sentido de pertenencia pueden ser un amortiguador frente al estrés, una conclusión relevante para cualquier persona que deba enfrentar situaciones de alto riesgo, como negociaciones o presentaciones públicas.
Finalmente, estos momentos son una prueba de liderazgo. Los entrenadores disponen de apenas tres minutos tras el tiempo extra para organizar al equipo e infundir confianza a los ejecutores. La preparación previa y el apoyo emocional inmediato son elementos que, según el análisis de Nature, resultan determinantes para afrontar con éxito los desafíos más exigentes del deporte y de la vida cotidiana.
Fuente: Infobae