Con la llegada de su hijo Vito, la periodista María Belén Ludueña decidió abrir su corazón y compartir los detalles más íntimos de su proceso de fertilidad. En una entrevista extensa, la conductora de televisión y abogada repasó los altibajos emocionales, las críticas recibidas por ser madre a los 40 años y el papel fundamental que jugó su esposo, Jorge Macri, durante todo el camino.
Ludueña, graduada en Derecho en la Universidad Nacional de Mar del Plata, comenzó su carrera en medios en su ciudad natal antes de mudarse a Buenos Aires en 2017. Desde entonces, ha trabajado en Canal 26, A24, América TV y eltrece, consolidándose como conductora de programas como Mujeres argentinas. Casada con Macri desde 2022, en abril de este año nació Vito, una experiencia que, según sus propias palabras, transformó su vida por completo.
La entrevista comenzó con una confesión sincera sobre la presión social que enfrentan las mujeres al llegar a los 40. Ludueña expresó:
“Llegás a los 40 años y, de alguna manera, te empiezan a decir: ‘Che, ¿no sos grande para ser mamá?’. ¿Podría haber sido mamá más joven? Sí, pero no estaba con la persona indicada. ¿Podría haber sido mamá antes? Tal vez sí, pero cuando realmente quise y tomé la decisión de ser mamá, las cosas se complicaron. A mí se me complicaron”.
La conductora recordó el momento en que visibilizó su búsqueda en televisión, mientras estaba al frente de Mujeres argentinas. Aunque en un principio se arrepintió por la exposición, hoy valora haberlo hecho. “Me arrepentí de exponerme tanto, de verme en el video llorando”, confesó. Sin embargo, señaló que esa vulnerabilidad generó una ola de solidaridad: “Muchas mujeres se identificaron y me preguntaban cómo había hecho. Está bueno ser un poco referente de eso”.
Ludueña detalló que durante la búsqueda enfrentó comentarios hirientes en redes sociales: “¿No te parece que estás un poquito grande?” o “Sos vieja”. Ante esto, lanzó una reflexión poderosa:
“Una no es madre cuando quiere sino cuando puede y tal vez demoras en tomar esas decisiones. ¿Podría haber sido mamá más joven? Sí, pero no estaba con la persona indicada para serlo. Cuando quise y tomé la decisión, se complicaron las cosas, se me complicaron”.
La periodista destacó el papel de su médico, el doctor Adán Nabel, y la doctora Florencia Nodar, quienes la guiaron en el proceso. En un momento de mucha ansiedad, el especialista le sugirió pausar el tratamiento. “Me dijo: ‘Bajemos acá, esperemos y cuando estés más tranquila retomamos, porque no sirve de nada’”, recordó. Ludueña aceptó la recomendación y, apoyada por su psicólogo, logró estabilizarse emocionalmente.
La historia de congelación de óvulos también tuvo un lugar central. Fue Jorge Macri quien la instó a hacerlo cuando ella tenía entre 34 y 35 años. “Él había descubierto en mí esas ganas de ser mamá que yo todavía no había manifestado”, explicó. Ludueña reveló que, tras la aspiración de ovocitos, estuvo tres meses intratable por el cambio hormonal. “Me despertaba de mal humor, me desconocía”, admitió.
La diferencia de edad con su esposo —él tiene 60 años— también generó conversaciones profundas. Macri le planteó sus propias inquietudes: “Todo bien con vos que estás con esto de los 40 y que hay críticas. Lo entiendo. Pero yo tengo 60 años. ¿Voy a poder estar cuando él tenga 20?”. Hoy, él se define como un “pabu” (papá abuelo) y disfruta de su nuevo rol con alegría.
Ludueña también habló sobre los desafíos de ser la esposa de un político expuesto como Jorge Macri, actual jefe de gobierno. “Lo más difícil es que la gente vea con otros ojos a la persona que tenés al lado”, afirmó. A pesar de las críticas, ella decidió involucrarse en causas sociales, como el proyecto Alumbrando Futuro, que capacita a madres en situación de vulnerabilidad en maternidades de la ciudad de Buenos Aires.
En el ámbito profesional, Ludueña confesó que la televisión se volvió hostil: “La tele se volvió para mí muy hostil, muy del resultado, del rating, de la presión. Ya no tengo que rendir cuentas de nada, trabajo en noticieros desde los 19 años”. Sin embargo, aclaró que no quiere que su vínculo con Macri opaque su trayectoria: “Soy todo: mujer, ahora madre, periodista, esposa y soy lo que soy”.
Sobre la maternidad, Ludueña destacó que “conocés el verdadero amor de tu vida cuando te convertís en mamá”. No obstante, señaló que la lactancia ha sido un desafío. “La lactancia es difícil, sobre todo para mujeres como yo que no tienen tanta leche”, explicó. A pesar de la presión, busca no autoexigirse: “No sentirte que sos menos mamá porque no podés amamantar”.
Para cerrar, la periodista envió un mensaje a su yo del pasado, aquella Belén angustiada y exigida: “Que siempre sea fiel a sí misma, que se escuche más, que no busque agradar a todo el mundo. Le diría: relajá, porque todo pasa. Nada es tan grave. Vito vino para decirme: ‘Mamá, lo más importante soy yo’”.
Los profesionales que la acompañaron
El doctor Adán Nabel es un reconocido ginecólogo especialista en Medicina Reproductiva con más de 20 años de experiencia. Graduado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y con posgrado en Ginecología, integra desde 2005 el equipo de CEGyR, donde coordina el programa de preservación de fertilidad Preservarte. También ha liderado programas de ovodonación en República Dominicana y asesora centros en América Latina.

Junto a él trabaja la doctora Florencia Nodar, especialista en Medicina Reproductiva, quien aborda los tratamientos desde una perspectiva interdisciplinaria y personalizada. Ambos profesionales acompañaron a Ludueña en cada etapa del proceso.

Fuente: Infobae