La espera finalmente concluyó. Tras casi dos años de insinuaciones, invitaciones y chistes cruzados entre David Broncano y Shakira, la cantante colombiana cumplió su promesa y se presentó este miércoles en La Revuelta. Aunque no pudo hacerlo en persona, se conectó mediante videollamada desde Boston para participar en el penúltimo programa de la temporada, ofreciendo una entrevista repleta de novedades sobre su gira, el Mundial de 2026 y, sobre todo, de momentos tan espontáneos que terminaron opacando cualquier libreto previsto.
La visita de la artista se transformó en uno de los hitos del cierre de curso del espacio de TVE. Antes de dar paso a la conexión, Broncano no disimuló la emoción que le generaba recibir a una invitada a la que esperaba desde hacía meses. “Llevamos mucho tiempo detrás de esto”, expresó el conductor, seguro de que aquella charla podría ser el primer paso para lograr una futura entrevista cara a cara.
Desde Estados Unidos, donde continúa inmersa en la gira norteamericana de Las mujeres ya no lloran, Shakira reveló que se hallaba en Boston, una de las ciudades incluidas en su itinerario. La intérprete también confesó que sigue con atención el Mundial de fútbol de 2026, una competencia con la que mantiene un lazo muy especial al interpretar Dai Dai, el himno oficial del torneo. El tema, aseguró, está atravesando un gran momento y tendrá un rol protagónico en la ceremonia de clausura, programada para el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
Sin embargo, uno de los asuntos que más ilusión le provoca en estos días es su retorno a España. La cantante recordó que ofrecerá doce conciertos en Madrid entre septiembre y octubre y confesó que incluso le gustaría alargar esa residencia si fuera viable. “Tengo muchísimas ganas de volver. Hace mucho tiempo que no voy a Madrid y creo que será increíble”, señaló durante la charla, calificando a la capital española como una de sus urbes predilectas de Europa.

Además, adelantó que está incorporando importantes innovaciones en el show para transformar cada presentación en una experiencia aún más ambiciosa. Sin desvelar demasiados detalles, confirmó que habrá artistas invitados y prometió un montaje mucho más espectacular que el visto hasta ahora. “Voy a tirar la casa por la ventana”, afirmó entre risas, antes de ratificar que en el repertorio recuperará uno de sus grandes clásicos, Te dejo Madrid, una noticia que fue acogida con entusiasmo por sus seguidores.
Pero cuando la entrevista transcurría con absoluta normalidad, llegó el instante que terminaría acaparando las conversaciones en redes sociales. En pleno directo, el teléfono móvil de Shakira empezó a sonar insistentemente. La cantante rechazó la llamada en dos ocasiones mientras intentaba proseguir la charla con Broncano.
“Ya colgué… dos veces. Qué insistente”, comentó divertida, preguntándose incluso si desde televisión podía verse el nombre de la persona que trataba de contactarla. Lo que parecía una simple interrupción acabó convirtiéndose en una de las escenas más insólitas de la noche.
La estelar aparición de su asistente Diana
Mientras Shakira intentaba continuar la entrevista, una figura comenzó a aparecer lentamente por detrás de ella. Una mujer avanzaba prácticamente gateando por el suelo con la intención de acercarse al teléfono sin interrumpir la conversación. Al girarse y descubrir la escena, la cantante no pudo contener la risa.
La protagonista de aquella inesperada aparición era Diana, su asistente, que trataba de silenciar el teléfono o gestionar la llamada sin obligar a Shakira a detener la videollamada con el programa. La situación provocó las carcajadas tanto de la artista como de David Broncano, que no dejó escapar la oportunidad de bromear con lo ocurrido.
“Os agradezco el momento porque ha estado muy guapo”, comentó el presentador, antes de dirigirse también a Diana para decirle, entre risas, que con aquella aparición improvisada se iba a hacer famosa en España. En pocos minutos, las imágenes comenzaron a difundirse en redes sociales, donde numerosos usuarios destacaron que el momento más divertido de la entrevista había surgido precisamente de un imprevisto imposible de planificar.

Fuente: Infobae