Lin-Manuel Miranda estrena ‘Octet’: adicción digital, incels y cancelación

La primera imagen de Octet, el nuevo musical dirigido por Lin-Manuel Miranda, muestra una propuesta que coloca en el centro la adicción digital y aborda de forma directa temas como el fenómeno incel y la cultura de la cancelación. La cinta, basada en el aclamado musical Off-Broadway de Dave Malloy, acaba de concluir su rodaje tras 22 días de trabajo y todavía busca distribuidor para su lanzamiento.

La trama transcurre en el sótano de una iglesia, donde ocho desconocidos se reúnen para tratar su dependencia a internet. El guion, adaptado por el propio Malloy, plantea un espacio de confesión en el que los personajes, después de dejar sus teléfonos en una caja, comparten vivencias que reflejan desde la presión social de las redes hasta conflictos ligados a comunidades digitales tóxicas, como los grupos incel y los efectos de la cultura de la cancelación.

Octet explora el impacto del uso compulsivo de internet, pero va más allá de un retrato superficial de la adicción. La película introduce relatos de personajes influenciados por foros virtuales, la búsqueda de validación en línea y la exposición a discursos de odio. Entre los temas centrales aparecen referencias al universo incel ―hombres jóvenes que se identifican como involuntariamente célibes y encuentran comunidades de apoyo en internet― y a la cultura de la cancelación, definida por la exclusión social y digital como respuesta a conductas consideradas inaceptables.

Imagen del reparto de Octet (Vanity Fair)

El reparto: de Rachel Zegler a Amanda Seyfried

La propuesta de Miranda pretende mostrar cómo estas realidades afectan la vida emocional y social de los personajes, quienes se ven atrapados entre la necesidad de pertenecer, el miedo al rechazo y la fragilidad de la identidad digital. El musical, estrenado originalmente en 2019, ganó reconocimiento por su aproximación coral y a cappella, y por su capacidad para poner en escena problemáticas contemporáneas con un enfoque humano y crítico.

El reparto está encabezado por Rachel Zegler y Amanda Seyfried, acompañadas de Sheryl Lee Ralph, Philippa Soo, Jonathan Groff, Gaten Matarazzo, Paul Jordan Jansen y Tramell Tillman. El trabajo actoral se apoya en una estructura coral, donde cada intérprete representa una faceta diferente de la relación con la tecnología y las subculturas digitales. La filmación, financiada de forma independiente, se completó en menos de un mes. Miranda explicó a Vanity Fair que la motivación para adaptar Octet surgió tras la reacción de su esposa, Vanessa Nadal, quien considera la obra como el mejor musical que ha visto, a pesar de no ser aficionada al género.

La adaptación cinematográfica de Octet busca trasladar la intimidad y la fuerza vocal del escenario al lenguaje visual del cine. Las actuaciones vocales se grabaron en vivo durante el rodaje para preservar la autenticidad emocional de cada personaje. Miranda y Malloy expandieron el universo del musical original mediante recursos visuales que representan las obsesiones digitales de los protagonistas, como la ansiedad, el aislamiento y la presión de la viralidad. El filme apuesta por mostrar el internet como una presencia ineludible y, en ocasiones, perturbadora, que condiciona las interacciones humanas y la percepción de uno mismo. La puesta en escena utiliza tanto el espacio físico de la iglesia como elementos digitales proyectados, para reflejar el peso de las redes sociales y los foros en la vida de los personajes.

Fuente: Infobae

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