Polémica en Roskilde: Uncle Acid acusa a Gorillaz de interrumpir su show

El Roskilde Festival, uno de los eventos musicales más emblemáticos de Europa, fue escenario de una fuerte controversia entre dos bandas. Uncle Acid & the Deadbeats lanzó duras acusaciones contra Gorillaz y su líder, Damon Albarn, señalando que presionaron para que su presentación finalizara antes de lo planeado, supuestamente por problemas con el volumen del sonido.

Los hechos ocurrieron el pasado 2 de julio, cuando ambas agrupaciones se presentaban casi simultáneamente en distintos escenarios del festival danés. Mientras Gorillaz encabezaba el cartel del escenario Orange a partir de las 10:00 p. m., Uncle Acid & the Deadbeats comenzó su show quince minutos después en el escenario Lagune.

Sin embargo, el concierto de esta última banda fue interrumpido apenas 30 minutos después de su inicio. Desde entonces, las versiones sobre lo ocurrido han sido contradictorias entre los artistas involucrados y la organización del festival.

El 3 de julio, Uncle Acid & the Deadbeats publicó un comunicado en Instagram responsabilizando directamente al líder de Gorillaz por la interrupción. La banda escribió:

Damon Albarn, la diva del pop, hizo un berrinche mientras tocábamos, amenazó con abandonar el escenario y finalmente consiguió que cancelaran nuestro concierto porque éramos ‘demasiado ruidosos’”.

Además, afirmaron que Gorillaz fue “el único headliner de todo el fin de semana que no pudo soportar tocar al mismo tiempo que otros artistas”.

La agrupación británica también cuestionó la decisión de detener su presentación, asegurando que cumplían con los límites de sonido del festival. En su comunicado señalaron:

“Lamentablemente, solo conseguimos atacar sus preciosos oídos por 25 minutos desde nuestro escenario, situado a aproximadamente media milla de distancia, antes de que sus representantes vinieran a desconectarnos. A pesar de que estábamos por debajo del límite de decibelios establecido por el festival y de que ofrecimos reducir el volumen del sistema principal para continuar el espectáculo, querían que nos retiráramos”.

La polémica enfrentó dos versiones sobre el final repentino del show de Uncle Acid & the Deadbeats en el festival danés. (Redes sociales)

Horas después, el baterista Jon Rice se sumó a las críticas a través de sus historias de Instagram. Rice rechazó la versión de los organizadores, quienes atribuyeron la interrupción a “dificultades técnicas”. En sus publicaciones escribió:

“En realidad podían escuchar débilmente el sonido procedente de nuestro escenario entre canción y canción y decidieron montar un berrinche, amenazando con cancelar completamente su propio concierto si nosotros no dejábamos de tocar”.

El baterista también defendió que la banda cumplía con las normas técnicas: “Nuestro ingeniero de sonido estuvo durante todo el concierto 2 decibelios por debajo del límite impuesto por el festival, por lo que la excusa de que ‘estábamos tocando demasiado fuerte’ no se sostiene”.

Como comparación, Rice mencionó una presentación previa de The Cure en el mismo festival. Según él, la banda de Robert Smith coincidió con otro espectáculo que generaba filtración de sonido y, pese a ello, “siguió adelante como profesional”. Finalmente, lanzó una frase contundente:

En definitiva, Damon Albarn y Gorillaz son tan blandos como un bebé. Que se jodan”.

Uncle Acid cuestionó públicamente la decisión de interrumpir su show y aseguró que cumplía con los límites de volumen establecidos por la organización.(Redes sociales)

La versión del festival

En un comunicado difundido por medios internacionales, Roskilde Festival calificó lo ocurrido como “una situación extremadamente desafortunada para todos los involucrados” y lamentó la decepción causada tanto a artistas como a asistentes.

La organización explicó que “la decisión se tomó como resultado de una combinación de condiciones de viento y factores técnicos que afectaron negativamente la producción del sonido”. Asimismo, señalaron que “cuando se organiza un gran evento al aire libre, los cambios en el clima y el viento pueden generar complicaciones”.

La versión del festival no atribuyó la interrupción a una solicitud directa de Gorillaz. Sin embargo, un video de Damon Albarn durante el concierto se viralizó en redes sociales, donde se le escucha preguntar al público: “¿Se supone que debo poder escuchar tan claramente la otra música?”. Instantes después, añadió: “Podemos dejar de tocar y escuchar lo otro; por mí está bien”.

Hasta el momento, Gorillaz no ha emitido una respuesta pública sobre las acusaciones de Uncle Acid. Medios internacionales intentaron contactar a representantes de la banda para obtener comentarios, pero no se ha obtenido reacción oficial.

Este no es el primer episodio polémico de Gorillaz en el Roskilde Festival. En 2018, la agrupación tuvo que finalizar antes de tiempo su presentación después de que el rapero Del the Funky Homosapien sufriera una caída desde el escenario. Dos años antes, en 2016, Damon Albarn fue retirado por personal de seguridad tras negarse a terminar un concierto que se había extendido durante varias horas.

Fuente: Infobae

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