Hallan en Israel la evidencia de violencia más antigua en un fósil humano de 90.000 años

Un equipo internacional de científicos ha identificado lo que podría ser la herida por violencia interpersonal más antigua registrada hasta ahora en un fósil de Homo sapiens. Se trata de una lesión en la mandíbula del espécimen conocido como Qafzeh 25, hallado en la cueva de Qafzeh, en Israel, y que data de hace más de 90.000 años.

El descubrimiento forma parte de una investigación liderada por el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), cuyos resultados fueron publicados en la revista Scientific Reports. El análisis combinó técnicas de macroscopía, microscopía y microtomografía computarizada de alta resolución.

La marca, de aproximadamente 9 milímetros de longitud, se localiza en la superficie bucal de la mandíbula izquierda y afecta también al tercer premolar inferior izquierdo, del cual cerca de 7 milímetros presentan daño. Los investigadores describen una morfología en forma de V y una trayectoria que sugiere que el impacto fue causado por un objeto afilado.

El hueso muestra signos claros de remodelación ósea, porosidad localizada y engrosamiento en los bordes de la fractura, lo que indica que el proceso de curación ya había comenzado antes de la muerte del individuo. Además, la lesión no alcanzó la cámara pulpar del diente, lo que probablemente evitó una infección dental asociada al trauma.

Según el estudio, la explicación más plausible es un acto de violencia interpersonal, aunque los autores advierten que un origen accidental no puede descartarse por completo. Este tipo de lesiones por objeto cortante son extremadamente raras en el Paleolítico medio, y el único caso comparable documentado en la literatura científica es el del fósil Shanidar 3.

El estudio del fósil Qafzeh 25, hallado en la cueva de Qafzeh en Israel, muestra una lesión en la mandíbula compatible con un traumatismo por objeto cortante de hace más de 90.000 años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Patologías dentales inéditas en Qafzeh 25

El equipo de investigación también documentó alteraciones dentales que no habían sido descritas antes en este individuo. La microtomografía reveló una caries oculta en el segundo premolar inferior izquierdo rotado, cubierta por una fina capa de esmalte sin abertura externa. Los científicos interpretan esta desmineralización interna como una lesión no cavitada de origen bacteriano.

Este hallazgo representa el primer caso documentado de caries en un premolar dentro del conjunto de fósiles de Qafzeh. Asimismo, el estudio revisó pérdidas superficiales de esmalte en los primeros molares inferiores, aunque los autores no pudieron confirmar con certeza que se tratara de caries.

La mandíbula fósil de Qafzeh 25, hallada en Israel, muestra una herida compatible con un traumatismo por objeto cortante hace más de 90.000 años, indicando posible violencia interpersonal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un enterramiento deliberado

Los investigadores analizaron la tafonomía del esqueleto para reconstruir lo ocurrido con los restos después de la muerte. Los resultados descartan daños causados por carnívoros o una exposición prolongada del cadáver. Se observaron fracturas posmortem y compresión ósea, pero se destaca la ausencia de meteorización, pisoteo, marcas de raíces o huellas de dientes de carnívoros en las superficies examinadas.

La conservación anatómica del esqueleto es coherente con un enterramiento rápido en un entorno estable. Esto refuerza la interpretación de la cueva de Qafzeh como un espacio funerario donde se realizaron varios entierros deliberados durante el Paleolítico medio.

La cueva de Qafzeh, ubicada en la Baja Galilea, cerca de Nazaret, ha proporcionado restos de al menos 27 individuos y constituye uno de los conjuntos humanos más relevantes de esa época. La secuencia musteriense del yacimiento se ha fechado entre 92.000 y 100.000 años de antigüedad.

Ana Pantoja Pérez, primera autora del estudio e integrante del grupo DEATHREVOL del CENIEH, afirmó que los resultados “aportan nuevas pruebas al debate sobre el origen de conductas complejas”. La herida cicatrizada, las patologías dentales y el contexto funerario amplían la información disponible sobre cómo las primeras comunidades de Homo sapiens conocidas fuera de África enfrentaban el daño físico, la enfermedad y la muerte.

Fuente: Infobae

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