El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha puesto en marcha una investigación contra las principales compañías petroleras del país, acusadas de presuntamente manipular los precios de la gasolina. La acción responde a una instrucción directa del presidente Donald Trump, en un contexto donde los conductores estadounidenses enfrentan un costo promedio de USD 3,92 por galón, casi 70 centavos más que en el mismo período del año anterior, de acuerdo con cifras de la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA) difundidas por NBC News.

A través de su División Antimonopolio, el Departamento de Justicia (DOJ) y la Comisión Federal de Comercio (FTC) han remitido una solicitud a los fiscales generales de todos los estados para que inicien sus propias indagatorias, amparándose en las leyes estatales antimonopolio y de defensa del consumidor.
¿Qué buscan las autoridades?
La División Antimonopolio del DOJ y la FTC han emitido una advertencia formal a las empresas del sector: están monitoreando de cerca los mercados petroleros para identificar y sancionar cualquier práctica ilegal que mantenga los precios artificialmente elevados.

El llamado a los estados pretende que los fiscales locales actúen con sus propias herramientas legales frente a posibles casos de fijación de precios o colusión entre competidores. Stanley Woodward, subsecretario de Justicia, declaró en el comunicado oficial del DOJ:
“La energía asequible es esencial para una economía de Estados Unidos próspera”.
Y agregó:
“La División Antimonopolio usará todas las herramientas disponibles para garantizar que las empresas respondan por la manipulación ilegal del mercado”.

El DOJ ha habilitado un canal directo para que los ciudadanos denuncien irregularidades: el Centro de Quejas Ciudadanas, al teléfono 888-647-3258 o a través del sitio web justice.gov. Además, la División Antimonopolio puede ofrecer recompensas económicas a quienes reporten delitos antimonopolio, según se detalla en la sección de recompensas para denunciantes del propio portal gubernamental.
Trump presiona a las petroleras en medio de la crisis
Pasada la medianoche, Donald Trump utilizó su red social Truth Social para denunciar que las grandes petroleras no estaban reduciendo los precios en los surtidores “al ritmo de la fuerte caída que pagan por el crudo” y las acusó de “ordeñar” a los consumidores. “He instruido al DOJ para que empiece a investigar esto de inmediato”, advirtió, según reportó NBC News.

El American Petroleum Institute reaccionó por medio de su portavoz, Bethany Williams, quien señaló:
“Los precios de la gasolina no se mueven al unísono con el crudo, especialmente durante una gran disrupción global que todavía afecta la oferta, la refinación y los inventarios”.

Detrás de esta disrupción se encuentran el conflicto bélico con Irán y el cierre temporal del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo. El crudo estadounidense sigue cotizando un 25% por encima de su valor al inicio del año, según NBC News.
Impacto en los bolsillos y panorama económico
La gasolina ha descendido desde un pico de USD 4,56 por galón en mayo hasta USD 3,92 en la primera semana de julio, pero aún permanece 70 centavos por encima del precio de hace un año. Esto se traduce en un gasto adicional de entre USD 20 y más de USD 300 mensuales para un conductor que llena el tanque dos veces al mes, según un análisis de NBC News basado en datos de la AAA.
Expertos consultados por The Guardian dudan que los precios vuelvan a los niveles previos al conflicto antes de que termine el año, debido a los daños acumulados en la producción y la refinación. La Reserva Federal, lejos de brindar alivio, proyecta al menos un aumento adicional de las tasas de interés ante una inflación persistente. Donald Trump, quien prometió en un mitin en Pensilvania que “con el petróleo baja todo lo demás”, corre el riesgo de que esa promesa no se cumpla antes de las elecciones de noviembre.
Fuente: Infobae