La selección de Suiza afina los últimos detalles para el duelo de cuartos de final del Mundial frente a Argentina y lo hace con una preparación poco habitual. De acuerdo con diversos reportes, el cuerpo técnico ha implementado entrenamientos con partidos interescuadras en los que un equipo juega con inferioridad numérica, realizando ejercicios de 11 contra 10, 11 contra 9 e incluso 11 contra 8 futbolistas.
El objetivo es que el combinado suizo esté preparado para cualquier escenario que pueda presentarse durante el encuentro: desde sufrir una expulsión y defender con menos jugadores hasta soportar largos tramos de presión ante la selección argentina. La intención es reducir al mínimo el margen de improvisación en un partido que definirá el pase a las semifinales.
Además, el arquero suizo estaría dedicando hasta dos horas diarias exclusivamente a la práctica de tandas de penales, anticipando la posibilidad de que la clasificación se resuelva desde los once metros. En Suiza no quieren dejar ningún detalle al azar y buscan llegar listos para cualquier situación que pueda marcar el destino de su participación en la Copa del Mundo.