El reconocido músico Alejandro Marcovich ha salido del hospital después de permanecer en coma provocado por un accidente cerebrovascular. Ahora continúa su recuperación en casa, una decisión médica para reducir el riesgo de infecciones intrahospitalarias mientras los especialistas evalúan las secuelas que dejó el derrame.
El exguitarrista de Caifanes estuvo internado aproximadamente siete semanas. Su esposa Gabriela Martínez informó que el alta se dio tras una leve mejoría y después de superar la etapa de mayor peligro.
Martínez detalló que el músico sigue delicado pero estable y que todavía no recupera completamente la conciencia. Añadió que el cerebro continúa inflamado y que por ahora reconece sobre todo a su núcleo familiar más cercano.
«Está delicado, pero bien, estable, salió de peligro luego de los momentos difíciles causados por el derrame. Afortunadamente ayer salimos del hospital con todos los cuidados debidos. Corría riesgo de contagios y fue decisión de los médicos mandarlo a casa», contó la esposa del músico.
Las secuelas del derrame y una lucha constante

El derrame cerebral afectó varias áreas del cerebro, especialmente las vinculadas al lenguaje. Marcovich presenta dificultades para hablar y la familia aún espera conocer cuáles serán las secuelas temporales y permanentes. Durante su hospitalización también desarrolló neumonía a causa de la intubación, pero logró superar complicaciones que los médicos consideraban severas por el tamaño del derrame y la cirugía practicada.
«Tiene una gran fortaleza, a pesar de estar tan delicado, mostró unas enormes ganas de vivir, superó cuadros delicados, fue una cirugía muy violenta e invasiva, por estadística y por el tamaño del derrame», dijo Gabriela Martínez.
La esposa agregó que el músico reconoce a Gabriela, Bela y Diego (su esposa e hijos), y en ocasiones a sus padres. Además, describió que para él «todo es música» y que incluso marca ritmos con las manos y los pies durante su proceso de recuperación.
El accidente que cambió todo: 19 de mayo

El accidente cerebrovascular ocurrió el pasado 19 de mayo, cuando Marcovich se encontraba en su domicilio tras cocinar y finalizar una jornada de trabajo. Según el relato de Gabriela Martínez, él comentó que se sentía extraño, se recostó y aproximadamente diez minutos después gritó y perdió el conocimiento.
«Estaba contento, teníamos una reunión familiar. Ese día nos mencionó que se sentía raro, se recostó y a los 10 minutos de descansar, pegó un grito, luego perdió el conocimiento (…) Hablamos a la ambulancia, todo fue muy rápido», relató.
Fue trasladado de urgencia a un hospital de la Ciudad de México, donde ingresó a terapia intensiva y permaneció en coma. Durante ese periodo, parte del personal médico comenzó a llamarlo «el milagro» por haber sobrevivido al cuadro.
¿Qué es un accidente cerebrovascular?
De acuerdo con Mayo Clinic, un accidente cerebrovascular —también conocido como derrame cerebral o ictus— ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro o cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca una hemorragia. Esta interrupción impide que las células cerebrales reciban oxígeno y nutrientes, lo que provoca su muerte en poco tiempo.
La institución médica distingue dos tipos principales:
- Isquémico: aparece cuando un coágulo bloquea una arteria.
- Hemorrágico: sucede cuando un vaso se rompe y sangra dentro del cerebro.
También existe el ataque isquémico transitorio (mini ACV), cuyos síntomas desaparecen en poco tiempo. Entre los signos más frecuentes se incluyen: entumecimiento repentino de la cara, un brazo o una pierna (casi siempre de un solo lado), dificultad para hablar o entender el lenguaje, pérdida de visión, problemas para caminar, mareo intenso y dolor de cabeza fuerte sin causa aparente.
Un historial de lucha
Antes de este episodio, Marcovich ya había enfrentado otro problema neurológico. En 2010 fue diagnosticado con un tumor cerebral y se sometió a una cirugía especializada. Tiempo después regresó a los escenarios y participó en el reencuentro de la alineación original de Caifanes en el Vive Latino de 2011.
Fuente: Infobae