La hazaña de Kelsey Pfendler ha marcado un hito en el remo oceánico. La deportista estadounidense completó en solitario el cruce entre California y Hawái el pasado 3 de julio, al llegar a Honolulu. A bordo de su bote Lily, recorrió más de 3.860 kilómetros en menos de 44 días, logrando así superar los récords anteriores —tanto femenino como masculino— según la Sociedad Internacional de Remo Oceánico.
Pfendler partió en mayo desde Monterey a bordo de su embarcación de 6,4 metros de eslora, llamada Lily. Su objetivo era doble: convertirse en la primera mujer estadounidense en remar sola desde California hasta Hawái, y romper los récords de la más joven y la más rápida en completar esa ruta. La Sociedad Internacional de Remo Oceánico confirmó que su tiempo fue inferior a los 86 días de la anterior marca femenina y también superó los 52 días del récord masculino reconocido por la entidad y por Guinness World Records.
La vida a bordo durante la travesía
El desafío de Pfendler fue seguido por cientos de miles de personas en redes sociales. Allí compartió videos diarios que mostraban tanto el aislamiento como la logística de supervivencia en alta mar. En esas publicaciones, relató la rutina de remar durante semanas, lidiar con ampollas en las manos, la falta de sueño provocada por los vientos y el desgaste físico y mental.

Durante la travesía, la deportista documentó cómo preparaba sus alimentos, producía agua potable en el bote y lavaba su ropa. También mostró estrategias para protegerse del sol y mantener la motivación frente a la soledad del océano. En algunos momentos, Pfendler se quebró al compartir su experiencia; en otros, recurrió al humor, con bromas sobre la marca de su sombrero en la frente bronceada o su dependencia de las pastillas de cafeína.
Los récords y su trayectoria previa
El logro de Pfendler incluyó dos récords: la marca femenina y la masculina más rápida en la travesía entre California y Hawái. Sus menos de 44 días en el mar representaron un avance respecto de los registros anteriores. La organización responsable de homologar estos logros para Guinness World Records no confirmó de inmediato el estatus oficial. Aun así, la remera difundió durante el trayecto relatos de los obstáculos y mensajes de optimismo, mientras sus seguidores conocían detalles de la vida a bordo y de los desafíos mentales de enfrentar el océano sin compañía.

Pfendler lleva años dedicada a la vida al aire libre. Desde los 18 trabaja como guía profesional de rafting y durante los últimos ocho años guió excursiones por el río Colorado en el Gran Cañón. Esa experiencia formó parte de la preparación que le permitió resistir las adversidades del cruce oceánico.
Los mensajes que compartió antes de llegar
En los días previos a su llegada a Oahu, Pfendler grabó un video en el que reflexionó sobre el sentido de la travesía. Afirmó que el valor de la experiencia iba más allá de los récords alcanzados:
“Si alguna parte de esto hizo que al menos una persona se sintiera un poquito más poderosa en su propia piel, no podría pedir nada más y estoy feliz”, expresó la remera.
Pfendler alentó a quienes siguieron su historia a buscar su propio desafío, por más grande o aterrador que les parezca. Explicó que no es necesario sentirse completamente preparado para empezar y que la fortaleza para terminar se descubre en el camino:
“Yo voy a terminar mi cosa grande, difícil y aterradora”, resumió en uno de sus mensajes.

La llegada a Honolulu
Su llegada fue recibida por cientos de personas. El arribo a Honolulu también convocó a la comunidad local y a seguidores del remo y la aventura. Hasta el cierre de la cobertura no se había concretado una entrevista con la prensa. El testimonio que publicó en redes sociales reunió el relato de casi un mes y medio en el mar.
Fuente: Infobae