El 73% de mujeres gamers sufre acoso y oculta su identidad

En Latinoamérica, ser mujer y gamer significa desenvolverse en un ambiente donde los insultos, el acoso y la violencia son constantes. Esta discriminación no se limita a los momentos de juego, sino que con frecuencia traspasa la pantalla e impacta la vida cotidiana de las jugadoras.

Investigaciones y relatos personales muestran que cientos de mujeres se ven forzadas a esconder su identidad o cambiar su comportamiento para integrarse en comunidades de videojuegos. De acuerdo con Global Power of Play, el 48% de los jugadores actuales son mujeres, lo que demuestra que este segmento de la comunidad no es una minoría casual, sino un grupo con el mismo peso e influencia que los hombres.

Insultos, amenazas y acoso: la realidad de las mujeres gamer

En América Latina, el acoso en los videojuegos suele minimizarse calificándolo como toxicidad. No obstante, expertos advierten que esta etiqueta simplifica un problema mucho más profundo. La violencia puede incluir insultos sexistas, burlas, amenazas directas, acoso constante e incluso agresiones que traspasan el ámbito digital.

El caso de Nathalie Jasso, jugadora de Ragnarok Online, ejemplifica cómo la violencia puede salir del juego. Después de confiar en un compañero, este instaló un software espía en su computadora, permitiéndole monitorear sus actividades durante meses.

Especialistas advierten que la llamada toxicidad en videojuegos incluye insultos sexistas, amenazas directas y acoso persistente contra mujeres gamer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Nathalie contó a Wired que descubrir este espionaje la hizo sentirse insegura incluso fuera del mundo digital, lo que afectó su salud emocional y su vínculo con los videojuegos.

En 2021, ocurrió en Brasil el primer feminicidio en América Latina con origen documentado en una comunidad gamer. Ingrid «Sol» Oliveira Bueno da Silva, de 19 años, fue asesinada por un jugador que conoció en línea. Este trágico suceso demostró hasta qué punto puede llegar la violencia de género en estos entornos.

La investigadora Jimena Yisel Caballero afirma que la violencia contra las mujeres en comunidades gamer de Latinoamérica es alta y ha sido poco investigada respecto a otras regiones. Los insultos y el menosprecio se acompañan de una hostilidad que se expresa en frases como:

«Hay una mujer en la partida, ya vamos a perder» o «vete a la cocina»

, comentarios que muchas jugadoras han escuchado repetidamente.

Latinoamérica en cifras: la situación de las mujeres gamer

De acuerdo con el informe «Estado del gaming en México» 2025, el 50,2% de los jugadores en México son mujeres. Este dato derriba el mito de que los videojuegos son un hobby exclusivamente masculino, aunque la presencia femenina no asegura un trato igualitario ni entornos seguros.

El feminicidio de Ingrid “Sol” Oliveira Bueno da Silva en Brasil en 2021 mostró hasta dónde puede escalar la violencia de género en el entorno gamer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una encuesta de 2021 de Latam Digital Marketing y Nivea en México encontró que el 77% de las gamers ha sufrido acoso en línea, y más del 60% ha optado por ocultar su género mediante apodos neutros o masculinos.

Un estudio de la organización Mujeres en VG, publicado en 2026 y basado en 2.993 mujeres de 12 países latinoamericanos, indica que el 73% ha sido testigo de acoso o discriminación en espacios de gaming.

Estrategias de ocultación para evitar el acoso

Ante la violencia y el acoso, muchas mujeres han creado estrategias de autoprotección. Las medidas más frecuentes incluyen evitar el chat de voz, usar nombres neutros o masculinos y jugar solo con amigos de confianza. Algunas optan por comunidades privadas o limitan su participación a grupos reducidos, mientras que otras abandonan los videojuegos competitivos o en línea.

El estudio «Hiding in the shadows» de 2024 concluyó que las jugadoras alteran su manera de jugar para protegerse del acoso, la discriminación y los cuestionamientos sexistas. Muchas sienten la presión de demostrar un alto nivel de habilidad para no ser juzgadas, y varias eligen retirarse o guardar silencio como mecanismo de defensa.

Especialistas sostienen que plataformas, desarrolladoras y Estados deben asumir la regulación y sanción de la violencia digital contra las mujeres gamer. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Han surgido colectivos y comunidades exclusivas para mujeres, como Women in Gamex, Fem Devs Perú, League of Women Latam, Women in Games Argentina y She Gaming Colombia, con el objetivo de crear espacios seguros. No obstante, algunas entrevistadas indican que la responsabilidad de protegerse sigue recayendo en ellas, y que la actividad de estos grupos ha disminuido después de la pandemia, en parte debido a la monetización y cambios en la dinámica comunitaria.

Representación femenina en videojuegos y rol de las plataformas

Mario Fausto Gómez Lamont señala que la masculinidad se edifica sobre la noción de dominio del espacio, por lo que la presencia femenina puede verse como una invasión, lo que genera rechazo. Las representaciones de personajes femeninos como secundarios o sexualizados refuerzan esta exclusión, según la investigadora María Eugenia Ferreiro.

Cuando las jugadoras denuncian violencia sexista, las plataformas generalmente responden de manera insuficiente, dando prioridad a otras formas de discriminación. Las expertas coinciden en que la tarea de crear entornos seguros no debe recaer en las jugadoras, sino que desarrolladoras, plataformas y Estados deben asumir un rol activo en la regulación y sanción de la violencia digital.

Sin estas medidas, continuarán siendo las mujeres quienes tengan que protegerse en espacios que deberían ser seguros para toda la comunidad.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK