Cumbre OTAN: España tensa relaciones con Trump y apuesta por la UE

La capital turca, Ankara, se convierte en el epicentro de la geopolítica mundial al recibir una nueva cumbre de la OTAN. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, las cumbres de la Alianza Atlántica han adquirido un tono notablemente más tenso. El panorama global exige decisiones de calado, pero las visiones de Europa y Estados Unidos chocan en temas fundamentales. Y si hay un gobierno que ha manifestado con especial firmeza su rechazo a varias políticas del mandatario republicano, ese es el de Pedro Sánchez.

Hace poco más de un año, la cumbre celebrada en La Haya concluyó con un firme compromiso de aumentar la inversión en defensa. Estados Unidos presionó a sus aliados para que destinaran más recursos a su propia seguridad, con el objetivo de reducir la dependencia del paraguas estadounidense. Esto impulsó una meta colectiva de alcanzar el 5% del PIB dedicado a gasto militar. Sin embargo, España se opuso desde el principio a elevar la inversión hasta ese nivel. Esa postura desató críticas y advertencias por parte de Trump, quien llegó a calificar a España como un socio “terrible”.

En el ámbito interno, no existe un consenso en España sobre el gasto militar ni sobre cómo afrontar su rol en la OTAN. Hace unas semanas, el Centro Cultural de los Ejércitos organizó un encuentro con los diputados de PSOE, Sumar, PP y Vox que integran la Comisión de Defensa del Congreso. En varios puntos, las formaciones políticas mantienen posturas diametralmente opuestas. Desde el PSOE, socio mayoritario del Gobierno, la dirección a seguir es clara: apostar por Europa.

Posturas sobre el futuro de la OTAN

El PSOE defiende una mayor integración europea en materia de defensa y aboga por reforzar la autonomía estratégica dentro de la OTAN. Frente al distanciamiento de Estados Unidos bajo el mandato de Trump, los socialistas apuestan por impulsar una visión global en seguridad.

Aquí está Europa y no necesita de nadie más”, sostienen desde el partido.

Insisten en que la Unión Europea debe fortalecer su autonomía y capacidades propias, aunque aclaran que esto no implica prescindir de Washington como socio clave.

“EEUU no tiene que dejar de ser un aliado, pero tampoco podemos sucumbir a amenazas, señalan fuentes socialistas. Resumen su postura en cuatro ejes para una nueva OTAN: atender la amenaza del sur, cooperar y no competir con EEUU, ampliar la defensa a amenazas digitales y no convencionales, y garantizar una defensa territorial completa, incluyendo Ceuta y Melilla.

El PSOE apuesta por una defensa europea más integrada y por acelerar la adhesión de Ucrania a la UE como alternativa a su ingreso en la OTAN, algo que los distintos partidos consideran precipitado mientras el país está en guerra con Rusia. Más dudas alberga Sumar, que considera necesario abandonar la Alianza por la ‘actitud belicista’ de EEUU, y sugiere buscar otros socios como Canadá. Vox mantiene la postura más favorable, asegurando que a la “OTAN tenemos que medirla por las guerras que ha evitado”. El debate parlamentario refleja, en definitiva, la creciente preocupación sobre el futuro de la seguridad continental y la necesidad de invertir en capacidades propias.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK