Adquirir dispositivos tecnológicos no originales a través de internet es posible, pero conlleva implicaciones importantes. Desde tarjetas de memoria hasta auriculares inalámbricos, los compradores pueden toparse con productos que imitan la apariencia y las promesas de las marcas legítimas, pero que en la práctica generan frustración, pérdidas económicas e incluso riesgos para la seguridad.
Los usuarios suelen optar por estos artículos buscando un ahorro o atractivas funciones adicionales, o, en ciertos casos, los adquieren sin conocer su verdadera calidad y procedencia.
Dispositivos no originales que se compran con frecuencia
- Tarjetas microSD
El fenómeno de las tarjetas microSD falsificadas lleva más de una década presente. Grandes fabricantes como SanDisk han publicado múltiples alertas y ejemplos de imitaciones tan refinadas que pueden engañar incluso a usuarios experimentados.
Hoy en día, comprar una microSD en plataformas con vendedores externos como Amazon, AliExpress o Temu implica un riesgo elevado de recibir una unidad falsa. Estas tarjetas suelen mostrar capacidades infladas o un rendimiento muy inferior al anunciado. La recomendación más segura es adquirirlas únicamente en tiendas oficiales o directamente en el sitio web del fabricante, evitando intermediarios.

El problema de fondo radica en que estas tarjetas pueden fallar en cualquier momento, corrompiendo datos valiosos o volviéndose inservibles tras pocos usos.
- Unidades SSD
Las unidades de estado sólido (SSD) falsificadas han protagonizado varios escándalos recientes, incluso en grandes plataformas de comercio electrónico. Ejemplos llamativos incluyen supuestos discos externos de 16 TB vendidos a precios irrisorios, que en realidad ocultan una simple tarjeta microSD de baja capacidad dentro de un adaptador USB-C.
El mercado de SSD falsos evolucionó hasta abarcar marcas de renombre como Samsung. Algunos modelos, como el falso “980 EVO”, resultaron ser dispositivos lentísimos, mientras que otros, como el “990 Pro” falsificado, lograron imitar el rendimiento real hasta cierto punto, pero siempre lejos de las cifras originales.
- Auriculares inalámbricos
Las primeras imitaciones de AirPods eran fáciles de detectar por su baja calidad en materiales, sonido y batería. Sin embargo, los modelos actuales han alcanzado un nivel de sofisticación que desafía a las propias herramientas de verificación de marcas como Apple. Algunos clones emplean números de serie reales y presentan un empaque casi indistinguible del original.

Existen guías extensas en comunidades como Reddit para identificar detalles mínimos que delatan a los AirPods falsos. El fenómeno también afecta a los Galaxy Buds de Samsung, aunque en menor escala. El mercado de segunda mano y sitios como Facebook Marketplace se han llenado de estos productos, lo que obliga a los compradores a extremar precauciones.
- Cargadores de teléfonos
Desde que Apple dejó de incluir cargadores con sus teléfonos, la cantidad de cargadores falsos en el mercado se disparó. Otras marcas como Samsung siguieron la misma tendencia, facilitando la aparición de imitaciones en todo el mundo.
Un cargador no original puede tentar por su bajo precio, pero los riesgos asociados superan cualquier ahorro. Además de no cumplir estándares mínimos de calidad, suelen calentarse en exceso —como ocurrió con un cargador Samsung de 25W falsificado que apenas incluía el logo en la caja—, lo que puede derivar en daños al dispositivo o, peor aún, provocar accidentes.
La diferencia entre un cargador original y uno falso es notoria: el primero pesa más, apenas se calienta y tiene inscripciones claras y completas. Por eso, siempre conviene invertir en productos genuinos y evitar ofertas sospechosas, incluso si parecen convincentes a simple vista.

- Fundas para teléfonos
Las fundas falsificadas para teléfonos, originalmente limitadas a modelos de iPhone como el 4/4s y el 5, hoy abarcan casi todas las marcas líderes. Al principio, estos accesorios se degradaban rápidamente: plásticos quebradizos y silicona que se deshacía en pocos meses.
Actualmente, las imitaciones han mejorado tanto en apariencia como en durabilidad, llegando a rivalizar con las fundas originales en algunos casos. Sin embargo, persiste el riesgo de encontrar productos que no cumplen con la protección prometida o que pueden dañar el dispositivo por un mal diseño.
Fuente: Infobae