El mandatario colombiano Gustavo Petro señaló que el déficit fiscal del país tiene una conexión directa con los beneficios obtenidos por las corporaciones privadas más relevantes. Así lo expresó el jefe de Estado a través de su cuenta en la red social X.
De acuerdo con el presidente, este vínculo se origina cuando el Banco de la República incrementa las tasas de interés, lo que eleva los pagos destinados a los poseedores de títulos valores nuevos o aquellos que están indexados. Petro añadió que dentro de ese grupo de tenedores se encuentran grandes compañías colombianas que mantienen inversiones financieras en bonos de deuda pública gubernamental.
En sus palabras textuales, el presidente indicó:
“El déficit fiscal está ligado estrechamente a las ganancias de las empresas privadas más grandes de Colombia, En la medida que el Banco de la República sube la tasa de interés suben los pagos a tenedores de títulos nuevos o indexados que son de las más grandes empresas del país”.

El gobernante, quien se encuentra en la recta final de su mandato, sostuvo que dichas utilidades no surgen de la actividad productiva de esas empresas, sino del rendimiento que generan los títulos de deuda pública. También presentó esa dinámica como un elemento clave para entender las causas del déficit fiscal.
Petro argumentó que el aumento de las tasas de interés provoca un incremento en los pagos a quienes poseen títulos nuevos o ajustados por inflación. En ese conjunto incluyó a las firmas más poderosas del país, las cuales, según afirmó, tienen colocaciones financieras en deuda pública del Estado.
Cabe destacar que la publicación de Petro en X no contiene cifras concretas sobre el déficit fiscal, los niveles de las tasas de interés ni los montos de los pagos a esos tenedores. Tampoco detalla los valores exactos de las ganancias obtenidas por esas compañías.
El presidente planteó que una porción de esos beneficios podría retornar al fisco nacional mediante el cobro de impuestos. Señaló que esos recursos podrían ser canalizados hacia la construcción de hospitales, centros universitarios, escuelas, así como para la contratación de más docentes y personal de enfermería, y para adquirir tierras destinadas a la reforma agraria.
En su mensaje, Petro afirmó:
“Es una ganancia que no deriva de su misión productiva solo de la sociedad al ser dueños de un título de deuda pública de la nación con rentabilidad. Parte de esas ganancias se podrían devolver en forma de impuestos para que regresen a la Nación y se vuelvan hospitales, centros universitarios colegios más maestros y enfermeras , más tierras para reforma agraria (sic)”.

Asimismo, el mandatario aseguró que esas corporaciones, gracias a su influencia mayoritaria en el Congreso y en la Corte Constitucional, lograron impedir en cuatro ocasiones que se les aplicaran tributos. No obstante, el mensaje no especifica a qué intentos legislativos se refiere ni menciona los nombres de las empresas involucradas.
Hacia el cierre de su intervención, Petro trasladó este análisis económico al plano político y social. Allí vinculó esa realidad con la inexistencia de un pacto social fundamental y con los obstáculos para edificar una nación cohesionada.
Según lo publicado, la falta de ese acuerdo perpetúa una desigualdad considerable que, en palabras del presidente, apenas se ha logrado reducir ligeramente.
Petro aseveró:
“Pero con su mayoría en el Congreso y en la Corte Constitucional está empresas impidieron durante cuatro veces que se les cobrará impuestos. Es la ausencia del pacto social fundamental que va impidiendo que tengamos una nación unida y más bien una desigualdad inmensa que apenas hemos logrado bajar un poco (sic)”.
Recientemente, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) emitió una alerta señalando que la deuda neta para el año 2026 alcanzaría el 61% del PIB, lo que demanda un ajuste fiscal de carácter urgente.
El comité advirtió que esa proyección se sustenta en supuestos macroeconómicos que considera optimistas, una previsión de ingresos que estima sobrevalorada, un gasto primario que juzga subestimado y metas fiscales que dependen de medidas y reformas aún no formuladas. En su concepto previo al Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026, el Carf solicitó un ajuste fiscal estructural inmediato al considerar que la trayectoria de la deuda y el déficit es insostenible.

El comité remitió su dictamen preliminar al Consejo Superior de Política Fiscal (Confis), conforme lo establece la normativa vigente. En dicho documento, el organismo sostuvo que “el escenario macroeconómico y fiscal del Gobierno contempla proyecciones difíciles de materializar en ausencia de decisiones de política de alta envergadura”.
Fuente: Infobae