Las autoridades del estado de Ekiti, al suroeste de Nigeria, confirmaron este sábado el rescate de los ciudadanos que permanecían en poder de delincuentes desde el 28 de abril, cuando un grupo armado asaltó una iglesia en la región. Lamentablemente, una de las víctimas perdió la vida durante el cautiverio, según informaron fuentes oficiales.
Mediante un comunicado emitido por el portavoz del comando policial, Sunday Abutu, se detalló que la liberación fue el resultado de una operación conjunta fundamentada en labores de inteligencia. Las fuerzas de seguridad combinaron esfuerzos para lograr el rescate sin mayores incidentes.
El texto oficial señala: «El exitoso rescate ha sido posible gracias a operaciones de inteligencia sostenidas y esfuerzos coordinados de la Policía nacional, el Ejército, el Cuerpo Amotekun (una fuerza de seguridad regional), cazadores locales y el Gobierno del estado». Esta colaboración interinstitucional fue clave para la liberación de los secuestrados.
Las personas rescatadas fueron trasladadas de inmediato a un centro hospitalario, donde reciben atención médica especializada. Según el comunicado: «Las víctimas rescatadas han sido trasladadas al hospital para ser examinadas y tratadas médicamente, con el fin de determinar su estado de salud y garantizar que reciban la atención médica adecuada».
Reconocimiento a las autoridades
El comisionado de Policía de Ekiti, Falade Adegoroye Micheal, expresó su reconocimiento al «profesionalismo» y la «sinergia» demostrados por todos los cuerpos civiles y militares involucrados en la operación. Además, extendió un agradecimiento especial al gobernador Biodun Oyebanji, por el respaldo logístico e institucional brindado a las fuerzas del orden durante el operativo.
Las autoridades nigerianas mantienen un despliegue operativo en la zona para localizar y detener a los responsables del asalto armado. La policía reiteró su llamado a la población para reforzar la seguridad ciudadana: «Instamos a la ciudadanía a permanecer vigilante y a seguir apoyando a la Policía y a otros organismos de seguridad denunciando de inmediato cualquier persona o actividad sospechosa a la comisaría más cercana o a través del número de emergencia», concluye el comunicado.
Este incidente se suma a la creciente ola de secuestros extorsivos que afecta a varias regiones de Nigeria, donde grupos criminales atacan iglesias, escuelas y comunidades rurales para exigir rescates. Las fuerzas de seguridad trabajan contrarreloj para desmantelar estas redes delictivas y devolver la tranquilidad a la población.
Fuente: Infobae