La fiebre por el Mundial 2026 ha convertido el asfalto de la capital mexicana en una pista de baile permanente, aunque la sede solo albergó cinco encuentros del torneo. Así lo plasmó el corresponsal británico Ioan Grillo en una columna de opinión publicada el pasado 5 de julio en The New York Times, donde describió el ambiente antes del partido entre México e Inglaterra en el Estadio Azteca.
El Tri en llamas: una racha para el recuerdo
Según el análisis del periodista, la escuadra mexicana llegó a ese compromiso con cuatro victorias consecutivas sin recibir un solo gol, un rendimiento que, en sus propias palabras, desató un nivel de alegría colectiva que no había presenciado en más de dos décadas residiendo en el Distrito Federal.
Grillo detalla que las avenidas principales se transforman en espacios de baile espontáneo tras cada victoria. En las calles se multiplican vendedores de jerseys no oficiales a precios de hasta 15 dólares —una fracción de lo que cuesta la mercancía con licencia FIFA—, y proliferan bares improvisados que ofrecen promociones de cerveza y tequila.

Voces desde la algarabía
Entre la marea humana que festejó el triunfo de México sobre Ecuador, el bajista Juan Carlos Sardineta, de 36 años, confesó al diario que
“queríamos vivir este momento desde niños”
. Por su lado, el jubilado Arturo de la Rosa, de 66 años, interpretó el ambiente como una especie de catarsis frente a la tensión social que azota al país.

La otra cara de la moneda: tragedia y reclamos
La columna no esquiva el lado más amargo del certamen. Grillo consigna que al menos tres personas fallecieron por asfixia cerca del Ángel de la Independencia la noche del martes, luego del partido de México frente a Ecuador, aplastadas por la multitud que celebraba.
El texto también recoge otras realidades incómodas:
- Familiares de desaparecidos han realizado protestas a las afueras de los estadios para exigir justicia, pero han sido interceptados por la policía cuando intentaban acercarse a las sedes.
- Ciudadanos han expresado su malestar por el dinero público destinado a la remodelación urbana para el torneo, incluyendo la pintura de murales de ajolotes en mobiliario urbano.
- Héctor Flores, padre de una persona desaparecida en Guadalajara en 2021, criticó duramente la inversión en un espectáculo deportivo
“cuando hay tantas crisis en México”
, según recoge el reportaje.
Fútbol como tregua en medio de la tormenta
El artículo de opinión sitúa la efervescencia futbolera en un escenario de fuerte polarización política, violencia vinculada al crimen organizado y presión constante desde Estados Unidos hacia la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum. La columna menciona amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre posibles acciones militares en suelo mexicano y la ausencia de una renovación del T-MEC.
Yanira Córdoba, quien labora en proyectos de desarrollo rural, comentó que México
“necesitaba algo que nos uniera”
. Por su parte, De la Rosa calificó el momento como una tregua social temporal, cuyo futuro, advirtió, dependerá de lo que suceda una vez que el torneo llegue a su fin.
Fuente: Infobae