La eliminación de Brasil en los octavos de final del Mundial 2026 ha reavivado una serie de teorías entre los aficionados, encabezadas por la conocida “maldición del gato”. El combinado noruego, liderado por un doblete de Erling Haaland, se impuso por 2 a 1 en un partido disputado en Nueva York, dejando al pentacampeón fuera del torneo de forma prematura.
El encuentro, jugado este domingo, mostró a una Noruega dominante con el balón, mientras que Brasil esperaba en su campo para salir al contragolpe. Durante la primera mitad, el árbitro Ismail Elfath señaló un penal a favor de la Verdeamarela tras revisar la jugada en el VAR, pero el arquero Örjan Nyland logró detener el disparo de Bruno Guimarães. En el segundo tiempo, Haaland abrió el marcador de cabeza a los 79 minutos y amplió la ventaja con un remate desde fuera del área a los 89. Neymar, que ingresó a los 67 minutos, descontó desde el punto penal en tiempo de adición, luego de que Leo Ostigaard le propinara un codazo a Casemiro. El marcador no se movió más y Noruega avanzó a cuartos de final por primera vez en su historia, donde se medirá ante el ganador del duelo entre México e Inglaterra.
El origen de la superstición
Las redes sociales se encendieron inmediatamente tras la derrota, con miles de usuarios recordando a “Hexa”, el gato que desató la polémica. El 7 de diciembre de 2022, durante una conferencia de prensa en Qatar previa al partido contra Croacia, un felino callejero se subió a la mesa donde Vinícius Júnior atendía a los medios. Vinicius Rodrigues, jefe de prensa de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), lo retiró de forma brusca, agarrándolo del cuello y arrojándolo al suelo. El acto causó consternación entre los periodistas, especialmente porque en Qatar los gatos son considerados sagrados dentro del islam, ya que son los animales favoritos del Profeta Mahoma; maltratarlos se considera un pecado.

Tras aquel episodio, Brasil fue eliminado en cuartos de final ante Croacia en la tanda de penales. Para intentar calmar la controversia, la CBF decidió adoptar al gato. Los propios jugadores lo bautizaron como Hexa, en referencia al tan ansiado hexacampeonato que la selección busca desde hace años. Sin embargo, la medida no impidió que el organismo recibiera una denuncia por maltrato animal por parte del Foro Nacional de Protección y Defensa Animal de Brasil, que exigió una indemnización de 200.000 dólares al considerar que el animal no fue tratado con dignidad. Tras el Mundial, la CBF no emitió más declaraciones al respecto.
La maldición que no cesa
Con la reciente derrota ante los nórdicos, la historia de Hexa ha vuelto a circular masivamente en redes sociales. Los hinchas atribuyen a ese incidente el inicio de una racha negativa que la selección no logra superar. Esta racha incluye un rendimiento irregular en las Eliminatorias y la eliminación en cuartos de final de la Copa América 2024 ante Uruguay.
La otra superstición: la Fórmula 1
Otra teoría que ha resurgido tiene sus raíces en el automovilismo. Este domingo, por primera vez en 28 años, Brasil disputó un partido mundialista el mismo día en que se celebró un Gran Premio de Fórmula 1. La coincidencia remite directamente al 12 de julio de 1998, cuando la Verdeamarela perdió la final del Mundial ante Francia por 3-0, mientras Michael Schumacher ganaba el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone. El partido de este domingo coincidió además con la novena carrera del calendario de la F1, también en Silverstone, una situación que los medios brasileños Lance! y GE habían advertido antes del encuentro. La reestructuración del calendario mundialista, provocada por los conflictos en Oriente Medio que involucran a Estados Unidos, Irán e Israel, generó esta superposición de fechas de manera fortuita.
El historial de esta coincidencia no era del todo negativo para Brasil. Desde la fundación de la Fórmula 1 en 1950, la selección y una carrera del campeonato coincidieron en siete ocasiones, con un balance de cinco victorias y dos derrotas para el equipo de fútbol. Entre los triunfos destacan la final de 1962 ante Checoslovaquia y el título de 1970 frente a Italia. Sin embargo, la última vez que se dio esta superposición, Brasil perdió ante Noruega por 2-1 en la fase de grupos del mismo Mundial de 1998, días antes de la derrota en la final.
El historial contra los nórdicos ya era un mal presagio antes del pitazo inicial: Brasil nunca ha podido ganarle a Noruega en toda su historia, acumulando dos derrotas y dos empates. El resultado de este domingo confirmó esa tendencia y extendió la sequía del equipo dirigido por Carlo Ancelotti en instancias de eliminación directa de Copas del Mundo. Desde 2014, Brasil no supera los cuartos de final: cayó ante Bélgica en 2018, fue eliminado por Croacia en Qatar 2022 y ahora quedó fuera en octavos en 2026.
El ciclo de fracasos también se extiende a los torneos continentales. El último título oficial de la Verdeamarela data del 7 de julio de 2019, cuando venció a Perú por 3-1 en la final de la Copa América disputada en casa. Desde entonces, perdió la final de la Copa América 2021 ante Argentina por 1-0 con gol de Ángel Di María, y cayó en cuartos de la Copa América 2024 ante Uruguay por penales, tras un empate 0-0 en el tiempo reglamentario.
Fuente: Infobae