La selección de Francia logró su pase a los cuartos de final del Mundial 2026 tras imponerse por la mínima diferencia ante un combativo Paraguay. El único tanto del encuentro llegó desde el punto penal, ejecutado por Kylian Mbappé a los 70 minutos de juego. Finalizado el partido, el entrenador galo Didier Deschamps explicó las medidas que adoptó para resguardar a su estrella de cara al próximo compromiso frente a Marruecos.
“Somos nosotros los que salimos perjudicados porque recibimos dos tarjetas amarillas (fueron tres en realidad), mientras que Paraguay cometió faltas que quedaron impunes. Tuve que sacar a Kylian (Mbappé) en 2018 contra Uruguay porque iban a derribarlo. Les pedí a los dos jugadores más fuertes del banco que fueran a protegerlo inmediatamente al final porque nunca se sabe, el partido nunca termina. No quiero perder a ningún jugador”, declaró Deschamps a la transmisión oficial del torneo.
El incidente que motivó estas declaraciones ocurrió en el centro del campo, instantes después del pitido final. Varios futbolistas paraguayos rodearon al árbitro para protestar, mientras que Mbappé fue protagonista de un altercado con el arquero Orlando Gill. Según reportes, el delantero ignoró el saludo del guardameta, quien posteriormente lanzó un pelotazo en dirección al atacante francés.

En cuanto al planteamiento rival, Deschamps comentó: “¡No fue fácil! Claro que, si hubiéramos podido marcar en esas dos ocasiones al final, habría sido mucho más cómodo. Pero Paraguay juega con todas las tácticas posibles. Puede que no sea el fútbol que atrae al público al estadio, pero hay agresividad. No nos rendimos. Es difícil porque son muy compactos, quieren defender bien y, obviamente, la temperatura juega en contra de la intensidad. Y ellos, sin ninguna intensidad, defendieron bien. Saben cómo hacerlo”.
“Es un gran paso adelante el que dimos. Siempre es difícil contra estos equipos sudamericanos, y estoy muy contento de que el grupo haya logrado esto. Tengo un grupo unido con una excelente mentalidad. Hoy enfrentamos dificultades, como muchos equipos, pero hicimos lo necesario. Estamos en cuartos de final, ahora tenemos cinco días para recuperarnos. Siempre debemos valorar estos momentos”, agregó el técnico.
El enfrentamiento entre franceses y paraguayos estuvo cargado de tensión. Paraguay se mostró como un rival sólido para los subcampeones del mundo. En la conferencia de prensa posterior, el entrenador de la Albirroja, Gustavo Alfaro, se refirió al duelo y a la actitud de Mbappé: “Les dije a los chicos que ellos pelean por el Balón de Oro; nosotros peleamos por el sustento diario. Si Mbappé tuvo esa postura, la nuestra fue una postura de dignidad. Defendemos lo que creemos que es nuestro. A nosotros nos costó 16 años volver a jugar un Mundial. Él fue campeón del mundo en el primer Mundial que participó, en el segundo llegó a la final y ahora pelea por ser el máximo goleador. Está en esa pelea. Nuestra pelea es una pelea de humildad y sencillez. Ahí es donde ves las diferencias”.

Alfaro, citado por el diario paraguayo ABC, también profundizó en la realidad de sus jugadores: “Las vidas de los chicos nuestras fueron cruzadas por cosas muy difíciles. Hay chicos que no conocieron a sus padres, que tuvieron que pelear con situaciones de enfermedad en la familia. Nosotros venimos de esos lugares, no renegamos, nos sentimos muy orgullosos. Nosotros le hicimos frente con lo que teníamos en los bolsillos”.
Finalmente, el estratega argentino de 63 años expresó: “Adentro de la cancha dejamos la piel, afuera aceptamos la derrota. Lo saludé a (Didier) Deschamps y le deseé lo mejor en la Copa del Mundo porque una vez que termina el partido, termina. Como les dije a los jugadores, si uno quiere ganar, lo primero que tiene que hacer es aprender a perder. Y nosotros sabemos perder, sabemos perder con grandeza”.
Fuente: Infobae