Aunque los precios de la gasolina se mantienen en niveles históricamente elevados en Estados Unidos, estimaciones oficiales indican que más de 72 millones de personas recorrieron al menos 80 kilómetros durante la semana del Día de la Independencia, según proyecciones de la AAA.
De ese total, cerca de 61 millones lo hicieron en automóvil, una cifra similar a la registrada en 2025. El interés por viajar persiste a pesar de los altos costos del combustible.
El movimiento ya se refleja en el consumo. De acuerdo con la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA), la gasolina suministrada al mercado —un indicador de la demanda— aumentó en 356.000 barriles por día la semana pasada, hasta 9,13 millones de barriles diarios, superando los 8,64 millones del mismo período del año anterior.
Según Reuters, la reciente baja en los surtidores estuvo vinculada a la distensión entre Estados Unidos e Irán, que redujo el temor a interrupciones en los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz. Sin embargo, el alivio no fue suficiente para devolver los precios a niveles previos a la crisis.
Este fin de semana —marcado por el 4 de julio—, el precio nacional de la gasolina ronda los USD 3,75 por galón, según GasBuddy. Solo queda por debajo del récord de USD 4,80 por galón registrado el 4 de julio de 2022.

Un feriado con récord de viajeros y precios todavía elevados
La AAA señaló que el volumen de viajeros por carretera será muy similar al del año pasado, incluso con combustibles caros.
Stacey Barber, vicepresidenta de AAA Travel, explicó en un comunicado:
“Para muchos estadounidenses, viajar en la semana del 4 de julio es una tradición. El pronóstico de viaje de nueve días incluye a quienes vacacionan toda la semana y a las personas que simplemente aprovechan el fin de semana largo. Aunque el número total de viajeros por el Día de la Independencia parece estar estabilizándose, igual esperamos volúmenes récord este año”.
Esa persistencia de la demanda también fue destacada por Denton Cinquegrana, analista jefe de petróleo de Dow Jones Energy, quien dijo al medio que los planes de verano suelen imponerse al costo del combustible. “Creo que cuando se trata de los feriados de verano, los estadounidenses siguen adelante con sus planes”, explicó.

La caída reciente del precio no elimina el riesgo de nuevas subas
GasBuddy informó que el promedio nacional se ubicó en USD 3,75 por galón el viernes, 62,7 centavos por encima del promedio del año pasado. La firma de seguimiento de precios también anticipó que el promedio nacional podría seguir bajando durante la semana, aunque con un panorama inestable.
Patrick De Haan, jefe de análisis petrolero de GasBuddy, sostuvo en su informe semanal que la baja se dio “a pesar de una semana turbulenta, en la que Estados Unidos e Irán intercambiaron nuevos ataques antes de que ambas partes acordaran detener las hostilidades justo a tiempo para el domingo”.
Luego añadió: “Por ahora, GasBuddy anticipa que el promedio nacional seguirá bajando esta semana, aunque la situación sigue siendo de todo menos predecible”.
El presidente Donald Trump reclamó a los minoristas de gasolina que recorten los precios con más fuerza, al considerar que no bajaron lo suficiente desde que el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz se reanudó el mes pasado. El martes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, reforzó ese mensaje y pidió a los expendedores que reduzcan los valores mientras el país celebra el 250 aniversario de su independencia.
Según USA Today, el promedio nacional del galón se ubicó en USD 3,83 el 2 de julio. El medio también señaló que el precio había bajado desde USD 4,35 un mes antes, el 30 de mayo, hasta USD 3,84 el 30 de junio.
Entre los estados con la gasolina más barata antes del feriado, Indiana aparecía al frente con un promedio de USD 3,18 por galón el 30 de junio, frente a USD 3,32 una semana antes, de acuerdo con AAA.

Inventarios en la costa del Golfo siguen por debajo de lo normal
El riesgo para los precios sigue del lado de la oferta. La Administración de Información de Energía indicó que los inventarios de gasolina cayeron en 2,3 millones de barriles en la semana, hasta 214 millones, mientras que las existencias en la costa del Golfo retrocedieron hasta 76,48 millones de barriles, su nivel más bajo desde octubre de 2024.
El analista Cinquegrana advirtió que ese volumen en la costa del Golfo “probablemente sea más preocupante desde el punto de vista del suministro que el déficit actual de Estados Unidos”. Esa región concentra más del 55% de la capacidad total de refinación del país y abastece, además, a otros mercados internos y de exportación.

Los datos de la EIA muestran además que las reservas totales de gasolina en Estados Unidos se ubicaban en torno a 213,97 millones de barriles en la semana cerrada el 26 de junio, cerca de un 8% por debajo del mismo momento del año pasado. La publicación señaló que cortes imprevistos en refinerías y la cercanía de la temporada atlántica de huracanes podrían revertir la baja reciente de los precios.
Fuente: Infobae