El empleo consume una porción considerable de la existencia de millones de personas, no únicamente por las jornadas que se cumplen en oficinas, comercios o frente a una pantalla, sino también por el lugar que ocupa en conversaciones, inquietudes y metas. Durante mucho tiempo, el triunfo profesional ha sido visto como uno de los pilares de una vida satisfactoria, impulsando la noción de que mientras más se dedique al trabajo, mayor será la realización personal.
No obstante, esta visión del mundo laboral acarrea efectos negativos. El estrés, la ansiedad y el agotamiento se han vuelto dolencias habituales entre los trabajadores. La exigencia de rendir, la incapacidad para desconectarse y la percepción de que siempre se debe dar un paso más han conducido a muchas personas a vincular su autoestima con su rendimiento en el empleo.
Frente a este panorama, diversos especialistas promueven un cambio en la relación con el trabajo y la adopción de límites más definidos entre la esfera personal y la profesional. Uno de ellos es el orientador laboral y psicólogo Francisco Fernández Yuste (@mejoratuexitolaboral en TikTok), quien pone en tela de juicio creencias profundamente arraigadas sobre el empleo y alerta sobre el peligro de convertirlo en el centro de la identidad.

“Tu empresa no es tu familia”
“Tu trabajo no es tu vida, es solo un trabajo”, sostiene el experto. La actividad laboral es apenas una faceta de la existencia, y reducir la identidad de una persona a su oficio puede desencadenar frustración y dependencia afectiva.
Fernández Yuste también desmonta uno de los discursos más usados por las compañías para fortalecer el sentido de pertenencia. “Tu empresa no es tu familia. La mayor parte de empresas están por fines lucrativos y no son responsables de tu bienestar personal”, afirma. El psicólogo recalca que el propósito primordial de cualquier negocio es económico y, aunque pueda haber un buen clima laboral, el vínculo entre el empleado y la organización es, en esencia, contractual.
El especialista insta además a tener una mirada objetiva sobre los vínculos que se forjan en el ámbito laboral. “Tus compañeros de trabajo no son tus amigos. Ten en cuenta que estas personas tienen sus intereses y motivaciones”. Si bien es posible que surjan amistades genuinas en el trabajo, el experto recuerda que compartir un espacio no garantiza una relación desinteresada.
En esa misma línea, Fernández Yuste destaca la rapidez con la que una empresa puede reemplazar a un empleado cuando las circunstancias lo exigen. “Si algo malo te pasa, tu empresa te buscará un reemplazo”. Lejos de ser una crítica personal a las organizaciones, el psicólogo lo presenta como una realidad del mercado laboral, donde las firmas deben asegurar la continuidad de sus operaciones.
Otra idea que cuestiona es que el esfuerzo siempre derive en una mayor recompensa económica o profesional. “Y eso que dicen de que cuanto más trabajas, más ganas… Vamos, eso es una propaganda brutal”. Este mensaje ha contribuido a normalizar jornadas interminables y una cultura de productividad que, en numerosos casos, termina dañando la salud mental de los trabajadores.
El experto va más allá al alertar sobre el efecto de estos discursos en la percepción del trabajo. “Lo que quieren es hackear tu mente y volverte un esclavo del trabajo”. A su juicio, asumir que el éxito depende únicamente del sacrificio constante lleva a muchas personas a priorizar el empleo sobre aspectos esenciales de la vida.
“Así que ve a tu puesto, a tu trabajo, cobra y vete a tu casa. Hay muchísimas más cosas en la vida que solo tu carrera laboral”, concluye Fernández.
Fuente: Infobae