La exclusión de Blake Lively de la ceremonia de matrimonio entre Taylor Swift y Travis Kelce ha generado una profunda molestia en la actriz. De acuerdo con personas cercanas a la intérprete de Gossip Girl, este hecho marca el punto final de una amistad que durante años fue considerada inquebrantable.
Un aspecto que ha causado gran sorpresa entre los seguidores y la prensa es que Swift fungió como madrina de las tres hijas de Lively y su esposo Ryan Reynolds. La ausencia de la pareja en la boda, celebrada en el Madison Square Garden de Nueva York, ha sido vista como una señal personal y deliberada que confirma la ruptura definitiva entre las dos celebridades.
Una ausencia que no pasó inadvertida
La lista de invitados fue tan amplia que la falta de Lively se volvió evidente. El hecho de que Swift hubiera sido madrina de sus hijas parecía un lazo indestructible, sin embargo, la realidad demostró lo contrario: ni Lively ni Reynolds estuvieron entre los asistentes al multitudinario evento.
Fuentes cercanas confirmaron que la actriz “quería asistir” y que “le dolió ser excluida así”, especialmente por la magnitud de la celebración, que congregó a figuras del cine, la música y el deporte. Entre los presentes destacaron celebridades como Selena Gomez, Gigi Hadid, Bradley Cooper, Beyoncé, Jay-Z, Tom Brady y Patrick Mahomes. Incluso Karlie Kloss, quien también había tenido diferencias con Swift, recibió su invitación.

¿Qué provocó la exclusión de Blake Lively?
El distanciamiento entre Lively y Swift se acentuó después de un mediático episodio legal que involucró a Justin Baldoni. Swift fue mencionada indirectamente en el conflicto cuando fue citada en la demanda que Lively interpuso contra Baldoni. Aunque el caso se resolvió, dejó secuelas profundas en la relación con la cantante. Según fuentes cercanas, la amistad ya estaba fracturada, pero la exclusión de la boda selló cualquier posibilidad de reconciliación.
Personas allegadas revelaron que, pese a que el enfrentamiento legal concluyó, Swift optó por distanciarse y “cerrar la puerta para siempre” a cualquier acercamiento. El hecho de que la intérprete hubiera sido mencionada en mensajes como “mi dragón” por parte de Lively, con una intención intimidatoria, habría sido el detonante para la separación definitiva.

Un evento de alto perfil y una ausencia notoria
La boda, que transformó el Madison Square Garden en un escenario de cuento de hadas inspirado en el videoclip de “Love Story”, provocó cortes de tráfico en Manhattan y se convirtió en uno de los acontecimientos más comentados del verano en Estados Unidos. Mientras tanto, Lively se encontraba lejos del bullicio, acompañando a su hija Betty en una competencia ecuestre en Lake Placid, según imágenes difundidas por TMZ.
La ausencia de Lively fue aún más llamativa si se considera que Swift no solo fue madrina de sus hijas, sino que también mencionó sus nombres en canciones y compartió celebraciones familiares. La exclusión, según las fuentes, “habla por sí sola” y no responde a cuestiones de logística ni de aforo.

El impacto en el ámbito público
La ruptura entre ambas celebridades ha tenido un fuerte eco en las redes sociales y en la prensa especializada. Mientras los asistentes disfrutaban de actuaciones de Stevie Nicks, Paul McCartney y la propia Swift, la ausencia de Lively generó especulaciones y preguntas sobre el futuro de una relación que durante una década pareció sólida.
Ni los representantes de Lively ni los de Swift han emitido declaraciones públicas al respecto. Mientras tanto, la actriz y su familia optaron por un perfil bajo durante el fin de semana de celebraciones, alejados del centro de atención.
Fuente: Infobae