Gloria y Emily Estefan: La música las unió para crear «Basura»

Gloria Estefan y su hija, Emily Estefan, han encontrado una nueva forma de conectar a través del teatro. Después de cuatro años y medio de trabajo conjunto, presentan «Basura», un musical que adapta la historia de la Orquesta de Instrumentos Reciclados de Cateura.

Todo comenzó en 2019, cuando el productor ganador del Tony, Michael Shulman, contactó a Gloria para proponerle una colaboración. Sin embargo, su primera tarea fue ver el documental «Landfill Harmonic» (2015), dirigido por Brad Allgood y Graham Townsley. La cinta muestra cómo en Cateura, una comunidad construida en un basurero de Asunción, Paraguay, los niños fabrican sus propios instrumentos musicales con piezas de desecho como latas, tenedores y muebles rotos.

«En toda relación entre madre e hija, las cosas son complicadas», confesó Gloria Estefan, de 68 años, durante una entrevista reciente en Atlanta, donde la obra está en preestreno. La cantante cubanoestadounidense, ganadora de cinco premios Grammy, se sintió inspirada por la historia del documental, pero la tarea de crear un musical completo le resultaba «abrumadora». Fue entonces cuando pensó en incluir a su hija: «Lo que haría que esto fuera genial es poder involucrar a mi hija».

Emily Estefan, de 31 años y también música y compositora, aceptó el reto. «Es la mejor música de todos nosotros y, en el fondo, quería pasar más tiempo con ella». El proyecto, que inicialmente pretendía adaptar Landfill Harmonic, se convirtió en «Basura».

Una historia que toca fibras personales

Para Gloria, la historia de Cateura tiene profundos paralelismos con su propia experiencia como inmigrante. «Tuvimos que irnos de Cuba. Mi padre estuvo preso político en la Bahía de Cochinos. Mi madre y yo estábamos en una comuna de mujeres. Ese sentido de comunidad, de que la música los salvara… la música siempre me ha salvado», explicó.

El musical explora la música paraguaya, fusionándola con ritmos pop. «La música de Paraguay suele estar en compás de ¾ y 6/8, con influencia de la polka. Su instrumento nacional es el arpa, uno de mis favoritos», detalló Gloria. Emily agregó que el sonido final es «muy ecléctico»: «Mezclamos ritmos paraguayos con melodías pop y pistas de batería. Alguien me dijo que no sonaba cubana, y le respondí: Menos mal. No tiene por qué».

El conflicto central de la obra es la relación entre una madre y una hija, resumido en la canción «I’m Not You». Emily reconoció que al principio fue difícil ser la hija de una celebridad: «Lo acepté cuando tenía veintitantos. De joven, intentaba alejarme. Pero estoy orgullosa de mis orígenes. Admiro a mis padres. Sin ellos no sería la artista que soy».

Gloria recordó que la música estuvo presente desde el vientre: «Cuando estaba en mi barriga, grababa ‘Hold Me, Thrill Me, Kiss Me’. De hecho, con una patada me tiró el soporte del micrófono mientras grabábamos el video». A los 2 años, Emily tocaba batería con ollas y sartenes; a los 9, pidió una batería real. Sin embargo, no se atrevió a cantar hasta los 18 años por miedo a que su voz sonara igual a la de su madre.

«A los latinos básicamente nos están llamando basura. Hay una frase en una canción que incluí expresamente, que dice: ‘Por favor, no nos confundas con basura’. Esa frase no solo se refiere a su experiencia, sino a todas nuestras experiencias como inmigrantes en este país», señaló Gloria Estefan.

«Basura» se presenta en el Alliance Theater de Atlanta y el objetivo es llevarlo a Broadway. Para Emily, la obra ha sido transformadora: «Sinceramente, me siento orgullosa de ser latina». Gloria concluyó: «La música puede mejorar tu experiencia, sea lo que sea por lo que estés pasando. No podemos resolver los problemas del mundo, pero podemos aportar algo de luz a la oscuridad».

Fuente: Infobae

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