Lo que comenzó como una jornada de especulaciones y malestar terminó con la confirmación de que el orden natural del calendario se impuso. La FIFA, tras un cúmulo de versiones contradictorias, decidió finalmente no alterar el horario del encuentro entre México e Inglaterra, correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026. El pitazo inicial sonará a las 18:00 horas (hora de Ecuador), justo como se había planeado desde el principio en el emblemático Estadio Azteca.

La incertidumbre se apoderó del ambiente futbolero durante varias horas. La posibilidad de un cambio de horario, ventilada por fuentes del organismo rector, generó una oleada de quejas y presiones por parte de las federaciones involucradas. Sin embargo, según reportes de periodistas especializados como José Ramón Fernández, Gibrán Araige y David Medrano, la cúpula del fútbol mundial optó por la cordura y el respeto al cronograma original.
¿Por qué se pensó en mover el partido?
La mañana del viernes 3 de julio fue un hervidero de noticias. La versión más fuerte indicaba que la FIFA pretendía adelantar el compromiso a las 12:00 horas, una medida drástica que cayó como un baldazo de agua fría en los cuerpos técnicos y las delegaciones de ambos combinados. Detrás de esta decisión preliminar, que finalmente fue revertida, se escondían razones de peso:
- Un pronóstico meteorológico adverso encendió las alarmas: se esperaba una tormenta eléctrica y lluvias torrenciales sobre la Ciudad de México durante la tarde.
- El antecedente inmediato del partido entre México y Ecuador, que se disputó bajo condiciones climáticas similares, pesó en la evaluación de riesgos.
- La prioridad era evitar cualquier tipo de riesgo para los jugadores, los miles de aficionados que llenarían el coloso de Santa Úrsula y el personal logístico del estadio.
El principal temor de los organizadores era que una eventual suspensión o un retraso significativo por las condiciones climáticas pudiera desembocar en incidentes de seguridad o una transmisión televisiva caótica. Aunque el malestar entre las selecciones afectadas fue inmediato, la FIFA dio marcha atrás y mantuvo la cita en el horario estelar de las seis de la tarde, despejando así la densa nube de dudas que cubrió al torneo.
Fuente: Infobae