El arriesgado cambio de arquero que le costó caro a Australia ante Egipto en el Mundial

La selección de Egipto logró una victoria crucial frente a Australia y aseguró su boleto a los octavos de final del Mundial 2026, donde espera al ganador del duelo entre Argentina y Cabo Verde. El encuentro, correspondiente a los 16avos de final, se definió desde el punto penal luego de que ambos equipos igualaran 1-1 en el tiempo regular y la prórroga, en el AT&T Stadium de Dallas.

La definición desde los doce pasos dejó una jugada para el recuerdo: el estratega australiano Tony Popovic tomó una decisión audaz al sustituir al arquero en el minuto 118 del alargue, una maniobra que terminó por salirle mal.

El partido comenzó favorable para los egipcios, que se adelantaron a los 12 minutos con un cabezazo de Emam Ashour, tras un tiro libre y una asistencia de Karim Hafez. El empate llegó en el segundo tiempo, cuando Mohamed Hany, al intentar despejar un centro de Aiden O’Neill, desvió el balón hacia su propia portería, anotando un autogol.

La igualdad se mantuvo durante los 90 minutos reglamentarios y también en el tiempo extra, donde apenas hubo ocasiones claras de peligro. La única incidencia destacada ocurrió en el minuto 118, cuando Popovic reemplazó al joven guardameta titular, Patrick Beach, de 22 años y militante en el Melbourne City F.C., por el experimentado Mathew Ryan, de 34 años y con un vasto recorrido en el fútbol europeo, siendo su último club el Levante de España. El técnico buscó darle confianza a Ryan, quien había perdido la titularidad en la previa del torneo ante el sorprendente nivel de Beach.

Sin embargo, la apuesta por la experiencia no rindió frutos. La tanda de penales comenzó con un fallo de Harry Souttar para los Socceroos, mientras que Mahmoud Saber convirtió el primer remate para los africanos. Jackson Irvine igualó transitoriamente, pero Ramy Rabia devolvió la ventaja a Egipto.

Ryan es el arquero más experimentado de los Socceroos (Reuters/Maria Lysaker)
Ryan es el arquero más experimentado de los SocceroosFuente: Reuters/Maria Lysaker

Luego, Awer Mabil mantuvo vivas las esperanzas australianas, aunque Mohamed Salah amplió la diferencia con un exquisito remate picado que descolocó a todos en el estadio. Tras ello, el remate al palo de Lucas Herrington dejó servida la clasificación, y Hossam Abdelmaguid la selló con el cuarto gol de Egipto, que aseguró el pase a la siguiente ronda.

El guardameta no pudo contener ninguna de los remates de los egipcios (REUTERS/Hannah Mckay)
El guardameta no pudo contener ninguna de los remates de los egipciosFuente: REUTERS/Hannah Mckay

La decisión de Popovic trajo a la memoria un antecedente en la historia del fútbol australiano. Durante el repechaje para el Mundial de Qatar 2022, el cuerpo técnico realizó una maniobra similar: cuando el duelo ante Perú se encaminaba a los penales, se efectuó un cambio en el arco a minutos del cierre. Aquella noche, la apuesta resultó efectiva y se convirtió en un capítulo inolvidable para los oceánicos.

El elegido en esa ocasión fue Andrew Redmayne, quien saltó al campo con una estrategia que rápidamente captó la atención mundial. El guardameta recurrió a movimientos inusuales sobre la línea de gol antes de cada disparo peruano, buscando desestabilizar a los ejecutantes rivales.

Además, protagonizó una acción polémica al arrojar por detrás de los carteles publicitarios la botella de agua del arquero peruano Pedro Gallese, la cual contenía apuntes sobre los lanzadores australianos, según relató el propio futbolista al regresar a Sídney.

Redmayne, de 37 años, se transformó en héroe en aquella serie, tras contener el remate decisivo de Alex Valera y sellar la clasificación de su equipo a la Copa del Mundo. Sin embargo, para el certamen mundialista no fue convocado por Popovic, lo que dejó a Australia sin la opción de repetir la hazaña.

Fuente: Infobae

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