Este domingo, la Selección Mexicana se juega su partido más exigente dentro del Mundial 2026. El desenlace de este compromiso no solo definirá su futuro en la copa, sino que también podría obligar al equipo a cambiar drásticamente de sede y condiciones para la siguiente fase.
Si el Tri logra superar a Inglaterra en el mítico Estadio Azteca, no solo asegurará su boleto a la siguiente ronda. Además, dejará la capital mexicana para trasladarse a territorio estadounidense, con la mira puesta en unas históricas semifinales.

Por lo tanto, el duelo de octavos representa la despedida definitiva de la Copa del Mundo en México. Desde los cuartos de final en adelante, todos los partidos restantes se disputarán en Estados Unidos o Canadá. Para los hinchas, este cambio significará el cierre de una etapa en terreno conocido y el comienzo de un desafío todavía más grande para el Tri.
Houston: el posible nuevo hogar del Tricolor
En caso de una victoria frente a Inglaterra, estos serían los ajustes más relevantes en la trayectoria mundialista de México:
- Estadio diferente: El equipo jugaría en el Estadio Houston, antes conocido como NRG Stadium.
- Fecha clave: El partido de cuartos de final está agendado para el sábado 11 de julio.
- Condiciones variadas: Houston se encuentra al nivel del mar, muy distinto a la altitud y el clima de la Ciudad de México.
- Apoyo asegurado: Se prevé una fuerte presencia de aficionados en Texas, estado que alberga una de las comunidades mexicanas más grandes en Estados Unidos.

De esta forma, el último encuentro en suelo nacional será determinante. A partir de ese momento, la selección cambiará de entorno y de público, con el reto de adaptarse de inmediato a una sede completamente nueva.
Fuente: Infobae