El subgénero musical conocido como corridos tumbados, que combina el regional mexicano con trap y hip-hop, ha logrado un éxito global pero también ha enfrentado una creciente presión institucional en México. Desde 2023, una ola de prohibiciones estatales y municipales castiga con fuertes multas y hasta penas de cárcel a quienes interpreten canciones que hagan apología del delito en espectáculos públicos.
El incidente que detonó las restricciones
A finales de marzo de 2025, el grupo Los Alegres del Barranco proyectó durante un concierto en la Universidad de Guadalajara imágenes de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), mientras interpretaba una canción que lo ensalza. Esto provocó que el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, emitiera una prohibición estatal contra cualquier espectáculo que haga apología del narcotráfico.

La medida rápidamente se extendió a otros estados y llegó hasta la presidencia de la República.
Prohibiciones en cadena por todo el país
En 2025, Nayarit publicó el decreto más amplio hasta la fecha, prohibiendo explícitamente los “corridos tumbados”, “narcocorridos”, “corridos bélicos”, “corridos alterados” y “corridos progresivos” en plazas, auditorios, estadios y centros de espectáculos públicos y privados. La Secretaría de Seguridad Estatal quedó facultada para inspeccionar y revocar permisos.
Michoacán siguió la misma línea cuando el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla firmó un decreto que prohíbe espectáculos con música que haga apología a la violencia, grupos delictivos o personajes perseguidos. En Aguascalientes, el Congreso local reformó el Código Penal para sancionar con hasta un año de cárcel o multas superiores a los 100 mil pesos.

El Estado de México instruyó a municipios como Metepec, Texcoco y Tejupilco a evitar espectáculos con apología del delito, tipificada en el artículo 211 Bis del Código Penal local con penas de tres a seis meses de prisión. Jalisco extendió la restricción a establecimientos comerciales. Tamaulipas discutió en enero de 2025 una iniciativa que exigiría a los promotores presentar el repertorio completo antes de obtener permisos.
Hasta abril de 2025, los estados con restricciones activas incluían también a Quintana Roo y Guanajuato, aunque en Sinaloa y Sonora no hay leyes formales: los conciertos se han suspendido por seguridad.
El pionero fue Chihuahua, donde el cabildo aprobó la restricción el 27 de julio de 2023 por iniciativa del alcalde Marco Bonilla, sancionando con multas de entre 735 mil y 1,35 millones de pesos o arresto de hasta 36 horas a quienes interpreten apología del delito o denigren a las mujeres.
Ese mismo año, Tijuana reformó su reglamento para prohibir música o imágenes que promuevan la violencia, con multas desde 678 mil pesos hasta más de un millón.
¿Qué está prohibido y qué no?
Las restricciones operan a nivel estatal y municipal, limitándose a espectáculos públicos: ferias, palenques, auditorios, estadios y centros de entretenimiento con permiso oficial. No se prohíbe un género musical en sí, sino las letras. Están prohibidas las canciones que hagan apología del delito, enaltezcan a figuras del crimen organizado, promuevan drogas o contengan violencia contra las mujeres.

No está prohibido escuchar estas canciones en casa, en el auto o en un bar. Tampoco hay restricción sobre su distribución en plataformas digitales ni su producción.
Natanael Cano: el artista en el ojo del huracán
La controversia en torno a Natanael Cano y su tema Cuerno Azulado comenzó el 30 de junio de 2023, cuando lanzó el álbum Nata Montana. La canción, grabada con Gabito Ballesteros, no apareció en plataformas de streaming el día del estreno. Al día siguiente, Cano se disculpó en un live de Instagram:
“Le pido una disculpa a toda la plebada que estuvo esperando el dueto con Gabito Ballesteros. No lo pude sacar, pero fuera de eso, yo ya había aceptado eso”

La canción fue retirada de Spotify, Apple Music y otras plataformas sin explicación oficial. En redes circuló la versión de que la orden vino del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, nunca confirmada.
El 17 de febrero de 2024, Cano compartió un enlace de WeTransfer con la versión final y anunció un video oficial que nunca se publicó. La canción no fue reintroducida a las plataformas.
En conciertos previos al Estadio GNP, Cano protagonizó un episodio viral: durante la interpretación del tema, se detuvo y dijo a su banda: “Compadre, me van a matar a la verga, tócate otra”. En mayo de 2025, durante la Feria de San Marcos en Aguascalientes, el público le exigió cantar Cuerno Azulado. Cano respondió: “Pídansela a su gobierno, no a mí. Con mucho respeto les venimos a cantar, y con mucho respeto a toda la gente que nos está prohibiendo cantar y demostrar nuestro arte, nos vale”. Los técnicos le apagaron el micrófono y las bocinas.
En noviembre de 2025, en el Coca Cola Flow Fest en el Autódromo Hermanos Rodríguez de la Ciudad de México, Cano interpretó el tema junto a Ballesteros, declarando: “Porque aquí nos vale verga la vida y arriba los corridos”.
Cano fue el primero en enfrentar sanciones en Chihuahua: el 22 de septiembre de 2023, durante su Tumbado Tour, recibió una multa superior a 1,24 millones de pesos por interpretar canciones que hacen apología del delito y promueven violencia contra la mujer. Un año después, volvió a interpretar ocho de los mismos corridos, elevando su deuda a 2,2 millones de pesos.
Junior H: de la confrontación al Palacio Nacional
Antonio Herrera Pérez, conocido como Junior H, pasó de defender abiertamente el género a ser invitado de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional en poco más de un año.
En abril de 2025, en una entrevista con la periodista Tere Aguilar, calificó las restricciones de “muy triste” y “ridículo”. Explicó que al comenzar a componer en 2017 lo hacía desde su entorno personal:
“Hablábamos más de nosotros, de andar en las calles, de crecer en el barrio”
. Advirtió que apagar el género sería imposible:
“Es una cultura que lleva toda la vida, es muy difícil apagarlo”
.
El 28 de octubre de 2025, Junior H interpretó El Azul, grabada con Peso Pluma y con referencias a figuras del Cártel de Sinaloa como Juan José Esparragoza Moreno, Joaquín Guzmán Loera e Ismael Zambada, en el palenque de las Fiestas de Octubre en Zapopan, Jalisco, sin que la canción estuviera en la lista presentada a las autoridades.
El alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, confirmó una multa de 33 mil pesos y un veto para futuras presentaciones. La Fiscalía de Jalisco abrió una carpeta de investigación por presunta apología del delito.
Días después, Junior publicó un comunicado en Instagram pidiendo disculpas:
“Con profundo respeto hacia las autoridades de Jalisco, ofrezco sinceras disculpas y reitero mi compromiso por interpretar temas que hablan del amor y corazones rotos”
.
En marzo de 2026, durante su presentación en el Festival South by Southwest en Austin, Texas, Junior volvió a la confrontación:
“¿Qué vamos a hacer? No podemos hacer nada, es el gobierno contra nosotros. Pero aquí en Austin, Texas, sí se vale”
, e interpretó El Azul.
El giro: Junior H en la Mañanera
Menos de dos meses después, el 11 de mayo de 2026, Junior H apareció en el Salón Tesorería de Palacio Nacional junto a la presidenta Sheinbaum y Majo Aguilar para el lanzamiento de la segunda edición de México Canta 2026, un concurso binacional de la Secretaría de Cultura que promueve el regional mexicano con letras alejadas de la violencia.
El artista, vestido con traje formal, reconoció que algunas de sus primeras letras “no llevaban el mensaje adecuado” y asumió responsabilidad:
“Entendí que la música implica una responsabilidad cuando te escuchan millones de personas; decidí evolucionar como artista”
. Interpretó el tema Y Lloro.

La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, declaró:
“Esta estrategia no trata en ningún momento de prohibir, sino de abrir espacios, conectar con las juventudes y construir otro tipo de referentes culturales”
. Sheinbaum reiteró:
“Lo que hay que hacer es fomentar que no haya apología de la violencia en la música, y ese es el objetivo de este concurso”
.
El episodio generó debate en redes sobre la coherencia del artista, sintetizado en el lema que él mismo había acuñado: “Prohibieron los corridos en México y ahora todos quieren ser un Sad Boy”.
Sheinbaum rechaza la prohibición federal
La presidenta Claudia Sheinbaum marcó distancia del enfoque punitivo desde el inicio.
“No prohibimos un género musical, eso sería absurdo”
, declaró el 14 de abril de 2025. Apostó por la “concientización” y la “educación”. Anunció el festival México Canta para jóvenes de 18 a 34 años, promoviendo letras sin apología de la violencia, drogas o misoginia. Descartó una regulación federal y dejó en manos de estados y municipios las restricciones.
Su argumento central:
“A veces cuando se prohíbe, sin que haya un proceso, igual se siguen cantando”
, señaló en mayo de 2025.
El filo constitucional
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) advirtió que cualquier restricción podría ser inconstitucional si vulnera la libertad de expresión. Por eso, las prohibiciones se concentran en contextos acotados como palenques y ferias, donde las autoridades pueden argumentar riesgos de orden público sin litigio federal.
En 2013, la SCJN estableció que la facultad para estas restricciones recae en gobiernos municipales, no estatales, lo que explica por qué algunos decretos estatales como el de Quintana Roo han resultado inoperantes.
Radiografía de un género fronterizo
Los corridos tumbados fusionan el regional mexicano —sierreño, norteño, banda— con hip-hop, trap y reguetón, tomando forma entre 2010 y 2016 en ciudades fronterizas del norte de México y el suroeste de Estados Unidos. El término se atribuye a Natanael Cano, quien en 2019 publicó el álbum Corridos Tumbados tras mudarse a Los Ángeles. El sonido combina guitarra, bajo quinto, tuba y trombón con beats electrónicos, y sus letras oscilan entre el desamor y la narcocultura.
El antecedente es el corrido mexicano, que data del siglo XIX con la polca europea. Durante la Revolución Mexicana (1910-1917) sirvió como medio de información. En los años 70, Los Tigres del Norte revivieron la tradición con corridos de narcotráfico. En los 80, Chalino Sánchez y Ramón Ayala consolidaron el narcocorrido como subgénero.
Fuente: Infobae