La herramienta «Ocultar mi correo» de Apple, diseñada para resguardar la privacidad de los usuarios generando direcciones electrónicas alternativas, contiene una vulnerabilidad que podría causar el efecto opuesto al deseado.
Un especialista en seguridad informática logró identificar un fallo que permite vincular las direcciones anónimas generadas por el servicio con la cuenta principal de Apple ID, poniendo en riesgo la identidad de quienes confían en esta función para proteger sus datos personales.
De acuerdo con información del sitio especializado 404 Media, el problema no es reciente. La vulnerabilidad fue comunicada a Apple en junio de 2025 y la empresa reconoció su existencia un mes después. A pesar de que en meses posteriores afirmaron haber corregido el error, pruebas independientes demostraron que el fallo continúa activo.
Esta situación genera alarma, ya que «Ocultar mi correo» es una de las herramientas de privacidad más utilizadas en el ecosistema Apple, empleada por millones de personas para registrarse en aplicaciones y servicios web sin exponer su dirección electrónica principal.

¿Cómo funciona «Ocultar mi correo»?
Esta funcionalidad está disponible para todos los usuarios con una cuenta de Apple.
Su propósito es impedir que aplicaciones, tiendas en línea o sitios web conozcan la dirección de correo electrónico real del usuario. Para ello, el sistema genera una dirección aleatoria que actúa como intermediaria.
Todos los mensajes enviados a esa dirección temporal son reenviados automáticamente al correo auténtico del usuario, quien puede responder sin revelar su identidad electrónica.
Gracias a este mecanismo, se reduce el riesgo de recibir spam, sufrir filtraciones de datos o facilitar el rastreo de la actividad en internet.

El reporte del fallo data de hace más de un año
Según 404 Media, el investigador Tyler Murphy, cofundador de la herramienta de privacidad EasyOptOuts, notificó la vulnerabilidad a Apple en junio del año pasado.
La compañía confirmó la recepción del reporte y comenzó a investigar el funcionamiento del sistema. Posteriormente, en marzo de este año, Apple informó al investigador que una actualización había resuelto el problema.
Sin embargo, Murphy decidió verificarlo por su cuenta y descubrió que el error seguía presente, por lo que volvió a comunicar los resultados a la empresa.
Dos meses después, Apple respondió que continuaba investigando el caso y solicitó que la información no se hiciera pública mientras trabajaban en una solución definitiva. Hasta el momento, la compañía no ha anunciado oficialmente que el problema haya sido corregido.

Pruebas confirman que la vulnerabilidad sigue activa
Para comprobar si el fallo persistía, 404 Media realizó una prueba independiente junto con Murphy. El medio creó una nueva dirección de correo electrónico utilizando la función «Ocultar mi correo» y la compartió con el investigador.
Según el informe, apenas cinco minutos después, Murphy logró identificar la dirección de correo electrónico real asociada a esa cuenta de Apple.
Este resultado confirmó que la vulnerabilidad todavía puede ser explotada y que el sistema no ofrece el nivel de anonimato esperado por los usuarios.

¿Qué riesgos representa este problema para la privacidad?
La principal preocupación no es únicamente que se descubra la dirección de correo electrónico real. Una vez que un atacante obtiene esa información, existen múltiples servicios especializados capaces de relacionarla con otros datos personales disponibles en internet.
Entre ellos pueden encontrarse nombres completos, ubicaciones aproximadas, perfiles en redes sociales, números telefónicos o registros públicos, dependiendo de la información asociada a esa dirección de correo.
En consecuencia, una herramienta diseñada para reforzar el anonimato podría facilitar indirectamente la identificación de la persona que intenta proteger su privacidad.

Recomendaciones para los usuarios mientras Apple lanza una solución
Aunque el fallo aún no tiene una corrección oficial, los especialistas sugieren adoptar algunas medidas preventivas.
Una de ellas es limitar el uso de direcciones ocultas únicamente a servicios de confianza y revisar periódicamente qué aplicaciones tienen acceso a ellas desde la configuración de la cuenta de Apple.
También resulta aconsejable activar la autenticación en dos factores para reforzar la seguridad del Apple ID y permanecer atento a futuras actualizaciones del sistema operativo, ya que Apple podría incluir la corrección en una próxima versión de sus plataformas.
Mientras tanto, quienes utilizan «Ocultar mi correo» para proteger su identidad deben tener presente que la función podría no ofrecer el nivel de privacidad esperado.
Este caso también pone de manifiesto un desafío cada vez más frecuente en los servicios digitales: incluso las herramientas creadas específicamente para reforzar la privacidad pueden presentar vulnerabilidades si no reciben una respuesta rápida cuando se detectan fallos de seguridad.
Fuente: Infobae