El actor Seth Rogen reveló que Anne Hathaway se retiró de la producción de Ligeramente embarazada antes de que comenzara el rodaje de la comedia de 2007, atribuyendo su decisión al rechazo de una escena gráfica de parto. La historia salió a la luz durante una conversación en The A24 Podcast, donde Rogen compartió el micrófono con la directora y actriz Olivia Wilde, quien también participará en su próxima película The Invite.
“Fue Anne Hathaway quien abandonó la película”, afirmó Rogen en el podcast. Wilde, quien también había audicionado para el papel protagónico femenino, preguntó directamente si la salida tenía relación con la escena del coronamiento del bebé.
“Sí, quiero decir… podría haber sido por cien millones de cosas. Eso fue lo que recuerdo que me dijeron”, respondió el actor.

La escena en cuestión muestra el coronamiento de la cabeza del bebé durante el parto, recreado con una prótesis debido a que las leyes laborales de California impidieron al director Judd Apatow filmar un nacimiento real. Rogen explicó que Anne Hathaway “no quería que el coronamiento del bebé fuera representado visualmente. Aunque no iba a ser el suyo… Es obviamente falso. Pero ella ni siquiera quería… sentía que no era su marca”.
El intérprete reconoció que pudieron existir otros factores detrás de la decisión. “Parte de mí también… ya habíamos empezado a ensayar la película… quizás ella simplemente pensó: ‘No sé si esto es para mí’”, dijo. “Tomaré lo que dijo al pie de la letra, que fue el coronamiento”.

A pesar de todo, Rogen defendió el criterio de Hathaway. “Ella tuvo una intuición y supo que no era para ella. Y la historia dirá… ella ha tenido razón en muchas más cosas que yo a lo largo de los años. Así que creo que probablemente tuvo razón”, señaló en el podcast.
El papel finalmente recayó en Katherine Heigl, a quien Rogen elogió sin reservas: “Katie Heigl estuvo genial”.
Ligeramente embarazada se estrenó en el verano de 2007 y recaudó 219 millones de dólares a nivel mundial con un presupuesto de producción de 25 millones, consolidándose como uno de los mayores éxitos de Apatow para Universal Pictures. El elenco incluyó a Paul Rudd, Leslie Mann, Jay Baruchel, Jonah Hill, Jason Segel y Martin Starr.
Años después, Heigl calificó la película de “un poco sexista” en una entrevista con Vanity Fair.

“Pinta a las mujeres como arpías, sin sentido del humor y rígidas, y pinta a los hombres como tipos adorables, torpes y divertidos”, declaró en ese momento.
Rogen reconoció en una entrevista de 2016 con Howard Stern que aquellas palabras le afectaron: “Pensé que nos odiaba”, dijo.
Katherine Heigl cerró el episodio ese mismo año con una declaración a Entertainment Tonight: “Creo que él lo ha manejado de manera muy hermosa y solo siento amor y respeto”.
Anne Hathaway y el precio de la fama
En una entrevista con ELLE, Anne Hathaway habló sobre los momentos más difíciles de su carrera y sobre la distancia que hoy pone entre ella y el ruido externo.
Entre sus próximos proyectos figuran Mother Mary, El diablo viste a la moda 2, La Odisea, The End of Oak Street y Verity.

También tiene en desarrollo Yesteryear, una comedia sobre una operación encubierta del FBI en una boda, y The Princess Diaries 3.
El proyecto que describió con mayor detalle fue Mother Mary. Al verse en las primeras imágenes del rodaje, su reacción fue de rechazo: “Esto está muy mal… No sé si puedo pedirle a la gente que venga a ver esto”, dijo a ELLE.
La duda llegó al punto de plantearse dejar el proyecto, aunque finalmente optó por quedarse. “Llegué a la conclusión de que no habría vergüenza si me despedían, pero sí la habría si renunciaba”, afirmó.
Tomó clases de baile durante meses y continuó el trabajo vocal en la posproducción. Un año después, volvió al estudio con el productor Jack Antonoff y regrabó casi todo el material.
La actriz vinculó parte de su evolución con los años del llamado “Hathahate” y con el trabajo que realizó para no ceder al pánico.

“Una de las cosas de la yo más joven es que tenía mucho miedo, y creo que ese miedo me hacía ser dura conmigo misma”, dijo a la revista.
También admitió: “Me estremezco al pensar que quizá fui dura con otras personas mientras estaba siendo dura conmigo misma. De verdad me da náuseas pensarlo”.
Fuente: Infobae