El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó el pasado miércoles por la noche el primer vuelo oficial a bordo del nuevo Air Force One, un Boeing 747-800 adaptado cuyo valor asciende a 400 millones de dólares. La aeronave fue un regalo del gobierno de Qatar a la administración estadounidense y trasladó al mandatario hasta Dakota del Norte, donde visitó la recién inaugurada Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt. Este viaje marcó el debut operativo del avión que la Casa Blanca usará como solución temporal mientras se espera la llegada de los nuevos aparatos presidenciales, prevista como mínimo para 2028.
Durante el trayecto, Trump elogió las características del avión y destacó tanto su diseño interior como exterior.
“Puedes hacer dos cosas: puedes mantener un perfil bajo o puedes mostrarlo”
, afirmó ante los medios al referirse a la apariencia de la aeronave. También manifestó su satisfacción por el obsequio recibido y sostuvo:
“Este es un regalo de un país que nos ha tratado muy bien”
.
El nuevo Boeing reemplaza de forma temporal a los dos aviones que prestan servicio como Air Force One desde hace 36 años. La aeronave donada por Qatar fungirá como un “puente” mientras se termina el desarrollo de los nuevos aviones presidenciales, un programa que acumula varios años de retraso y cuya entrega no se concretará antes de 2028.
Trump inspeccionó el aparato pocas semanas después de regresar a la Casa Blanca el año pasado y ordenó que los trabajos de adaptación avanzaran con rapidez para utilizarlo durante la mayor parte del resto de su mandato. Ese calendario redujo el alcance de las modificaciones previstas para el avión.

A diferencia del tradicional esquema de color celeste que caracterizó durante décadas al Air Force One, el nuevo Boeing luce los colores preferidos de Trump: un fuselaje inferior azul marino con franjas rojas y doradas. En el interior incorpora alfombras de lujo, asientos reclinables totalmente horizontales, paneles de madera y hasta el sello presidencial en los cinturones de seguridad, según los recorridos que trascendieron sobre la aeronave.
Imágenes obtenidas tras la presentación oficial y analizadas por The Associated Press muestran que el avión no incorpora al menos parte de los sistemas de detección de misiles y contramedidas que equipan a los Air Force One actualmente en servicio. La Fuerza Aérea de Estados Unidos indicó que invirtió menos de 400 millones de dólares en las modificaciones de seguridad y que realizó cambios limitados en la configuración interna de la cabina.
El organismo sostuvo que la conversión acelerada del avión se realizó
“sin aceptar ningún riesgo respecto de la seguridad, la protección o las comunicaciones seguras”
, aunque reconoció que
“varias modificaciones de ingeniería de alta complejidad necesarias para el Air Force One definitivo fueron excluidas intencionalmente del avión puente”
.
La Fuerza Aérea también confirmó que no amplió las puertas de salida de la aeronave ni incorporó múltiples escaleras integradas en el fuselaje, dos características previstas para la versión definitiva del futuro Air Force One.

Trump prevé utilizar nuevamente la aeronave la próxima semana, cuando viaje para participar en la cumbre de la OTAN en Turquía, lo que supondrá el primer desplazamiento internacional programado para el nuevo Air Force One.
Las imágenes del interior del avión permanecen restringidas para la prensa cuando el presidente no está presente. Sin embargo, funcionarios de la administración difundieron este miércoles fotografías en redes sociales.
El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, publicó una imagen de colaboradores reunidos alrededor de una mesa circular equipada con individuales de color marfil y butacas de cuero. Por su parte, la jefa de protocolo de Estados Unidos, Monica Crowley, compartió una fotografía sentada en un sofá de cuero junto a almohadones con la inscripción Air Force One, mientras detrás de ella aparecía una imagen enmarcada del Memorial Thomas Jefferson.
El vuelo inaugural trasladó a Trump hasta la nueva Biblioteca Presidencial Theodore Roosevelt, que recibió su primera visita oficial antes de su apertura con motivo del 250.º aniversario de Estados Unidos.
La donación de Qatar generó cuestionamientos de carácter ético desde que se conoció la entrega del avión. Trump, sin embargo, defendió la incorporación del Boeing como una alternativa necesaria frente al envejecimiento de la actual flota presidencial y reiteró que, una vez concluido su uso oficial, el aparato pasará a formar parte de una biblioteca presidencial.
(Con información de Associated Press)
Fuente: Infobae