Mundial 2026: el centro de mando que combate drones y fentanilo

En el corazón de Washington D.C., un centro de mando trabaja incansablemente para asegurar el Mundial de la FIFA más grande jamás organizado. Detrás de cada encuentro, especialistas en seguridad, inteligencia y emergencias evalúan en tiempo real posibles riesgos, condiciones climáticas y el flujo de aficionados en las once ciudades sede. Con millones de personas movilizadas, este centro se ha vuelto indispensable para que todo transcurra sin contratiempos.

Esta operación, sin precedentes por su magnitud y nivel de coordinación, se sostiene sobre una red de agencias federales y locales que colaboran para prever y responder ante cualquier eventualidad durante el torneo.

Organización y funcionamiento del centro de mando

El centro de operaciones de seguridad del Mundial opera desde la sede de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) en Washington. El espacio se asemeja más a un centro de gestión de crisis que a una sala deportiva, con aproximadamente 50 personas trabajando en turnos de 12 horas.

El comando reúne a agencias como Homeland Security, TSA, Aduanas y Protección Fronteriza, y FEMA, entre otras, que comparten espacio y recursos para vigilar cada detalle del evento.

La reunión WISLE reúne a funcionarios del FBI, FEMA y otras agencias federales para revisar amenazas, clima, logística y operaciones del Mundial (Captura de video: NYS DHSES)

Su trabajo incluye la supervisión de partidos, festivales de aficionados y cualquier amenaza que surja en todo Estados Unidos. También mantienen una colaboración cercana con el Centro Internacional de Cooperación Policial en Leesburg, Virginia, donde autoridades de los países participantes coordinan directamente con sus homólogos estadounidenses.

La operación funciona las 24 horas del día, abarcando desde la logística de los equipos hasta el movimiento de grandes multitudes y la seguridad en los estadios.

También participa el State Operations Coordination Center for Event Response (SOCCER), que refuerza la capacidad de respuesta ante incidentes y apoya la coordinación entre múltiples entidades federales y locales.

La coordinación entre agencias federales y locales permite anticipar riesgos y asegurar el desarrollo del Mundial en múltiples ciudades (REUTERS/Mike Blake)

Coordinación interinstitucional y llamadas diarias “WISLE”

Cada mañana, alrededor de las 10:00, representantes del FBI, el Servicio Meteorológico Nacional, diplomáticos, coordinadores de seguridad y funcionarios de más de una docena de agencias federales participan en la llamada diaria conocida como “WISLE”. Este acrónimo resume las prioridades: Warning/Weather (alertas y clima), Intent (intenciones), Safety/Security (seguridad), Logistics/Communications (logística y comunicaciones) y Event Operations (operaciones de eventos).

Durante aproximadamente 30 minutos, repasan los partidos del día, las previsiones meteorológicas, las condiciones de seguridad y los desafíos logísticos. Se tratan temas como olas de calor extremo, actividad de cárteles en México, amenazas con drones, problemas de visado y vigilancia en estadios.

Esta estructura permite una respuesta rápida y coordinada ante incidentes, desde fenómenos climáticos hasta posibles disturbios en celebraciones de fan fest.

El sistema también incluye conexiones con centros de mando en embajadas, como el Joint Coordination Center en la embajada estadounidense en Ciudad de México, que reporta sobre actividades criminales, control de multitudes y eventos paralelos en otros países sede, como Canadá y México.

Grandes concentraciones de público exigen despliegues especiales de control y atención médica (REUTERS/Dylan Martinez)

Principales riesgos y escenarios atendidos durante el torneo

Uno de los factores más vigilados es el clima, especialmente las altas temperaturas en ciudades como Houston, Filadelfia, Boston y Nueva York. Por ejemplo, durante el partido entre Brasil y Japón en Houston, la principal preocupación fue el calor, con temperaturas cercanas a los 35°C (95°F) y un índice de calor superior a 38°C (100°F).

Los equipos de emergencia se prepararon para atender posibles casos de enfermedades relacionadas con el calor entre asistentes y personal.

Las grandes multitudes en festivales de aficionados y partidos con entradas agotadas, como el enfrentamiento entre Alemania y Paraguay en Boston ante casi 66.000 personas, obligaron a reforzar los operativos de control y vigilancia. La seguridad también se centró en la detección de amenazas terroristas, aunque la estabilidad en los estadios permitió redirigir recursos a otros frentes.

Las autoridades prepararon respuestas sanitarias por calor para partidos como Brasil-Japón en Houston y Alemania-Paraguay en Boston, con miles de asistentes (Reuters/Paul Rutherford)

La actividad criminal fue reportada y atendida con el apoyo de fuerzas policiales internacionales y locales. Un ejemplo fue la desarticulación de un grupo delictivo que operaba cerca de las sedes en México para atacar turistas.

Otro punto crítico fue el uso de drones. El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, destacó la implementación de la mayor operación antidrones en la historia de un evento deportivo en Estados Unidos, con la confiscación de más de 500 drones en lo que va del torneo.

Markwayne Mullin sostuvo que la Copa del Mundo activó la mayor operación antidrones para un evento deportivo en Estados Unidos (REUTERS/Evelyn Hockstein)

Preparativos de seguridad previos al evento y tecnología utilizada

La preparación para el Mundial comenzó mucho antes de la llegada de los equipos y aficionados. Expertos de la Dirección de Ciencia y Tecnología (S&T) del Departamento de Seguridad Nacional trabajaron con ciudades sede, dueños de estadios y agencias de primera respuesta para identificar amenazas y diseñar estrategias de mitigación.

Estas acciones incluyeron simulaciones de escenarios químicos o explosivos, revisiones de tecnologías de seguridad y análisis específicos de cada sede para optimizar la ubicación de sensores y barreras físicas.

Se realizaron pruebas de equipos antidrones en ciudades como Filadelfia, y se brindó asesoría sobre la resiliencia de las comunicaciones para asegurar la coordinación entre múltiples agencias.

En los aeropuertos y puntos de acceso, se implementaron tecnologías avanzadas de detección y verificación de identidad para viajeros y equipajes, gracias al trabajo del Transportation Security Laboratory y el Biometric and Identity Technology Center.

Durante los días de partido, sistemas de vigilancia como el Guardian IIS proporcionan información en tiempo real sobre la actividad en los alrededores de los estadios y zonas de concentración. Además, herramientas como el Homeland Explosive Consequence Assessment Tool (HExCAT) permiten estimar la capacidad médica disponible en caso de incidentes y apoyar la toma de decisiones sobre recursos hospitalarios.

Operativos antidrones y acciones contra el crimen organizado complementan la labor preventiva en estadios y zonas aledañas (REUTERS/Brian Snyder)

Resultados y logros en operativos

A lo largo del torneo, las operaciones coordinadas permitieron mantener una situación estable en los estadios, lo que facilitó la redirección de recursos para combatir otros delitos.

Entre los hitos reportados figuran la recuperación de 35 niños desaparecidos en Boston por parte de los U.S. Marshals durante la Operation Yellow Card, incautaciones de fentanilo en Kansas City por la DEA, y la desarticulación de redes de trata de personas y falsificación de mercancía.

También se gestionó el ingreso de familiares de jugadores, como el caso de la madre del arquero Vozinha de Cabo Verde, quien recibió su visa para ingresar a Estados Unidos.

Fuente: Infobae

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