Una atmósfera de fiesta total se vivió en el Aeropuerto Internacional O.R. Tambo cuando los jugadores de la selección de Sudáfrica pisaron tierra firme. El pueblo sudafricano, desbordado de alegría, se volcó a las calles para rendir homenaje a los muchachos de Bafana Bafana, que acaban de escribir la página más brillante de su historia en el Mundial 2026.
Centenares de seguidores, muchos vestidos con los colores nacionales, se congregaron en el aeropuerto para vitorear al equipo. Con cánticos ensordecedores y banderas flameando, la gente expresó su agradecimiento por una campaña que llenó de orgullo a todo un país.
El combinado dirigido por el estratega Hugo Broos logró algo que parecía imposible: clasificar a las fases finales del torneo. Por primera vez en la historia, Sudáfrica superó la ronda de grupos al asegurar el segundo puesto del Grupo A, un hito que jamás olvidarán los amantes del fútbol en esa nación.
Una campaña de menos a más
El inicio del equipo sudafricano en la Copa del Mundo no fue el soñado. En su partido inaugural, disputado el 11 de junio en el icónico Estadio Ciudad de México, Bafana Bafana cayó por un contundente 2 a 0 frente a la Selección Mexicana. El resultado dejó un sabor amargo, pero el equipo no se rindió.
Para la segunda jornada, el ánimo cambió por completo. Enfrentando a la República Checa, Sudáfrica logró rescatar un valioso empate 1 a 1. El tanto del empate llegó en los minutos finales gracias a un certero remate de Teboho Mokoena, un gol que mantuvo vivas las esperanzas de avanzar en el torneo.

El cierre de la fase de grupos fue sencillamente épico. Con la necesidad de una victoria, el conjunto de Broos se impuso por la mínima diferencia a Corea del Sur. El héroe de la jornada fue Thapelo Morena, quien con su gol selló un triunfo que desató la locura en el banco sudafricano.
Con 4 puntos en la tabla, Sudáfrica escaló a la segunda casilla del Grupo A, solo escoltando a México. Este resultado les permitió acceder a la ronda de eliminación directa, un logro sin precedentes para el balompié de ese país.

En los dieciseisavos de final, el camino se cruzó con Canadá, uno de los anfitriones del campeonato. El partido fue sumamente parejo y se definió por detalles. Un gol postrero de Stephen Eustáquio, ya en tiempo agregado, le dio el triunfo a los canadienses por 1 a 0, poniendo fin a la aventura histórica de los sudafricanos.
Los artífices de la hazaña
Para lograr esta proeza, el técnico Hugo Broos armó una nómina de 26 jugadores que combinó experiencia internacional con talento local. Entre las figuras que militan en el extranjero destacan: Ime Okon (Hannover 96, Alemania), Samukele Kabini (Molde FK, Noruega), Olwethu Makhanya (Philadelphia Union, Estados Unidos), Mbekezeli Mbokazi (Chicago Fire, Estados Unidos), Sphephelo Sithole (Tondela, Portugal), Lyle Foster (Burnley FC, Inglaterra) y Thapelo Maseko (AEL Limassol, Chipre). A ellos se suma una fuerte base de jugadores que compiten en la liga local.
En la portería, la confianza recayó en Ronwen Williams, Ricardo Goss (ambos de Mamelodi Sundowns) y Sipho Chaine (Orlando Pirates). La línea defensiva estuvo compuesta por Khuliso Mudau, Khulumani Ndamane, Aubrey Modiba (Mamelodi Sundowns), Nkosinathi Sibisi, Kamogelo Sebelebele, Bradley Cross, Thabang Matuludi, Samukele Kabini, Olwethu Makhanya y Mbekezeli Mbokazi. Por su parte, el mediocampo quedó bajo la batuta de Teboho Mokoena, Jayden Adams, Themba Zwane (Mamelodi Sundowns), Thalente Mbatha, Relebohile Mofokeng (Orlando Pirates) y Sphephelo Sithole.
Fuente: Infobae