Kátia Aveiro, hermana de Cristiano Ronaldo, encendió las alarmas a pocas horas del enfrentamiento entre Portugal y Croacia, válido por los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Según sus declaraciones, el astro portugués abandonaría la selección al término del torneo y no participaría en la Eurocopa 2028.
“La información que tengo, de una fuente segura, creo que es el último baile. Así que vamos a aprovechar”, manifestó Aveiro en una entrevista con Sport TV antes de dirigirse al BMO Field de Toronto, escenario donde Portugal buscaba avanzar a los octavos de final. La revelación se produjo sin que el propio Ronaldo se hubiera pronunciado públicamente.
Las palabras de la hermana mayor del capitán luso tomaron por sorpresa al mundo del fútbol, aunque Ronaldo ya había adelantado en semanas previas que este certamen sería “definitivamente” su última Copa del Mundo. Lo que Kátia Aveiro agregó fue la confirmación de que la despedida también abarcaría la camiseta nacional, y no solo las citas mundialistas.

Si el retiro se concreta, Ronaldo dejaría la selección como el jugador con más presencias en la historia de Portugal —232 partidos hasta la fecha— y como el máximo goleador de todos los tiempos con 145 tantos. Entre sus logros figuran dos ediciones de la Nations League y la Eurocopa de 2016, aunque el Mundial, el único título que se le resiste, sigue siendo su gran asignatura pendiente.
“Lo más importante es disfrutar de estos veintitantos años que hemos vivido. Estoy increíblemente orgullosa”, expresó Aveiro ante las cámaras de Sport TV, con el estadio de Toronto como destino inmediato. La hermana del delantero también se refirió a la fortaleza mental del jugador ante las críticas: “¿Ustedes creen que esas críticas van a interferir en nuestra evolución, en nuestra felicidad? Jamás”, afirmó.
El duelo ante Croacia —equipo de su excompañero en el Real Madrid, Luka Modrić— se presentó como un escenario cargado de simbolismo: dos figuras de 41 y 40 años, respectivamente, que podrían estar disputando sus últimos minutos en una Copa del Mundo. El partido en Toronto cuenta con todos los ingredientes de una despedida generacional del fútbol europeo.
Portugal llegó a la fase eliminatoria tras una campaña de grupos irregular: una victoria, dos empates y el segundo puesto del Grupo H con cinco puntos. El rival en una eventual clasificación a los octavos de final sería el ganador del encuentro entre España y Austria. Aveiro ya anticipó ese escenario: “¿España en octavos de final? Venga quien venga, tendremos que enfrentarnos a ellos y tenemos que estar preparados”.
Fuente: Infobae