Marcelo Bielsa desató una fuerte polémica en Uruguay tras explicar que sus charlas técnicas nunca superaban los 10 minutos para no “sobreexigir la atención” de los futbolistas. El ahora exentrenador de la selección uruguaya detalló que esta metodología fue una respuesta a pedidos del plantel, incluso antes del Mundial 2026. “Hice muchas consultas y la recomendación que recibí para adaptarme a las mentalidades más jóvenes y actuales es que había que hacer charlas más cortas y en días distintos”, declaró en una conferencia que duró más de 90 minutos.
Durante esa extensa comparecencia, Bielsa confirmó su salida de la Celeste tras una eliminatoria mundialista en la que el equipo solo sumó 2 puntos de 9, quedando eliminado en fase de grupos. El técnico rosarino repasó su gestión y puso sobre la mesa el dilema generacional en el fútbol. “El destinatario de un mensaje tiene el derecho de decir ‘esto me sirve, esto no me sirve; esto lo prefiero, esto no lo prefiero”, añadió.
Exjugadores cargan contra el plantel
Álvaro “Palito” Pereira, campeón de la Copa América 2011, se mostró inflexible: “Si un tercio o dos no están contentos, les podés preguntar por qué y decirles que aquí se trabaja así. Si no les gusta, ahí está la puerta y cito a otro”. En la misma línea, Gustavo Poyet, exjugador y hoy entrenador, calificó la situación como “una vergüenza, una falta de respeto al país” en declaraciones a Radio Uruguay. “Si eran de 20 minutos y pidieron bajar a 10, es una vergüenza”, sentenció.
El debate también se trasladó a las redes y medios. Víctor Hugo Morales consideró que Bielsa “quedó bien parado” al sostener sus convicciones. En cambio, Pedro Figueredo, de El Espectador, tuiteó: “Algunos jugadores no toleraban charlas de 10 MINUTOS. Los saturaba mentalmente. Es una vergüenza”. Jorge Parietti, de Sport 890, lo aplaudió: “Todo argumentado. Pidió disculpas por todo. Dio la cara. Marcelo Bielsa, chapó”.
Emiliano Salomón, de Fix Radio, planteó una doble lectura: “Ahí, si sos bichito, agarrás un mensajito donde sin exponer a los jugadores, en ciertos aspectos los expuso para que el público opine”. Y resumió: “Hay dos formas de ver las cosas: ‘ah, mirá qué bien, ante un pedido de los jugadores, accedió’; y la otra forma es ‘mirá los jugadores, el tipo es un crack, de elite, les da todo el material y los tipos eligen la convivencia y el menos laburo y charla’”.

La prensa uruguaya se parte en dos
En Teledoce, Rodrigo Romano afirmó que los futbolistas “se expusieron solos por su performance”, mientras que Diego Muñoz criticó a Bielsa por ventilar asuntos internos: “Exponer en una conferencia a los jugadores porque no querían charlas largas es parte de un código de vestuario que debió mantener”. Por su parte, Nadia Fumeiro defendió al técnico: “Si a él le preguntan, me parece bien que pueda explicar y diga que cedió en algunas cosas”.
El periodista Claudio Veiga, de Caras y Caretas (Uruguay), ofreció otra perspectiva: “Los uruguayos tenemos un gran tema, el rechazo al cambio. Lo primero que decimos es no. Somos muy conservadores, nos cuesta cambiar y aceptar que el fútbol y el mundo va evolucionando”.

El legado en infraestructura y otros detalles
Más allá del debate sobre las charlas, una investigación de Juan Pablo Romero y Mateo Vázquez en Ovación reveló que “un grupo de futbolistas le planteó al técnico empezar a practicar todos juntos después del empate con Cabo Verde”. Una fuente interna aseguró: “Fue una reunión de fútbol, sobre cosas puntuales, para mejorar. Absolutamente todos jugaron pensando en lo mejor para Uruguay. No hubo un cuestionamiento a la autoridad de Bielsa en ningún momento”.
En cuanto a infraestructura, Sebastián Amaya, de El Observador, destacó que el principal legado de Bielsa fueron las mejoras en el complejo Uruguay Celeste, incluyendo la primera cancha con césped híbrido del país. El propio técnico, pese a declarar que no dejaba “nada” al fútbol uruguayo, subrayó en su última conferencia “las obras en el complejo y el trabajo que había hecho Jorge Giordano (director de selecciones) en ese aspecto”. El ciclo, que incluyó históricas victorias contra Argentina y Brasil, cerró con sensaciones encontradas entre la afición charrúa.
Fuente: Infobae